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La 'Pompeya española' está en Soria y casi nadie la conoce: una ciudad romana Bien de Interés Cultural con calles y viviendas excavadas en la roca

Los romanos dejaron su impronta en España a través de lugares tan espectaculares como este, al que llaman la 'Pompeya española'.

Es uno de los yacimientos celtíbero-romanos más importantes de la Península Ibérica

Es uno de los yacimientos celtíbero-romanos más importantes de la Península Ibérica / Istock / Al Carrera

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El Imperio romano fue tan extenso que llegó a ocupar desde Oriente Medio hasta el océano Atlántico, cubriendo todo el territorio mediterráneo. Por eso, no es ninguna sorpresa encontrar yacimientos arqueológicos repartidos por toda esta extensión de tierra. Aun así, a día de hoy nos sigue impresionando ver los restos de lo que una vez fue el hogar de alguien. Un buenísimo ejemplo es la ciudad romana de Pompeya, sepultada por la furia del volcán Vesubio.

La ciudad romana de Pompeya con el Vesubio al fondo

La ciudad romana de Pompeya con el Vesubio al fondo / Istock / Darryl Brooks

Pompeya quedó enterrada y posteriormente descubierta y declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Su belleza y valor histórico atrae a miles de turistas cada año, que olvidan la presencia de otros yacimientos repartidos por el mundo. Como el de Montejo de Tiermes, que el arqueólogo Blas Taracena, en aquel entonces director del Museo Numantino, bautizó en 1930 como la 'Pompeya española' debido a su espectacularidad.

La única muralla romana íntegra del mundo está en España y es Patrimonio de la Humanidad: tiene 10 puertas de acceso y un paseo peatonal de 2 kilómetros

Sara Fernández García

Tiermes se ubica sobre un páramo soriano de la Sierra de Pela a 1.200 metros de altitud. Estuvo habitado durante más de 3.500 años, pero hoy es tan solo un desierto de piedras que hablan de la desolación sin olvidar lo que fueron. Es un auténtico paraíso arqueológico. Lo fue para Blas Taracena, pero también para otros que previamente se habían interesado por el tema, desde el pionero Nicolás Rabal o el Conde de Romanones hasta eminencias como Schulten u Obermaier.

La 'Petra de Occidente'

Tal era el interés que suscitaba, que le valió el sobrenombre de la 'Petra de Occidente', quizá con más sentido que el de Pompeya, puesto que era una ciudad tallada en roca y está perfectamente conservada. A los expertos de principios del siglo XX les sirvió para conocer las creencias, los rituales y la manera de vivir de los habitantes de aquel lugar, que resulta que no es solo romano, sino que también responde a un oppidum celtíbero.

El entorno de la ciudad romana de Tiermes

El entorno de la ciudad romana de Tiermes / Istock / Rui Carvoeiras

Los celtíberos se asentaban en lo que llamaban oppida, aprovechando una elevación o defensa natural del terreno. Esa zona, además, la reforzaban con algún elemento, en Tiermes lo hicieron con piedra arenisca, que era la que había en el entorno. Al ver esto, los romanos fundaron un municipium. Sin embargo, la presencia humana es anterior, ya que se han hallado restos del Neolítico y la Edad del Bronce. Además, estuvo poblada mucho después de los romanos.

El yacimiento celtíbero-romano de Tiermes, en Soria

El yacimiento celtíbero-romano de Tiermes, en Soria / Istock / Al Carrera

Cuando los romanos abandonaron la península, en Tiermes se asentaron los visigodos. De ellos encontraron tumbas conectadas con la Edad Media a través de diferentes necrópolis. Asimismo, al lado del yacimiento hay una iglesia románica, junto a lo que fue el Monasterio de Santa María de Tiermes. Del mismo modo que dan fe de que allí hubo pobladores bastante después de los celtíberos y los romanos, también demuestran que lo abandonaron en el siglo XVI.

Una visita a Tiermes

El paseo por Tiermes no dura mucho más de dos horas. Puede comenzar tanto en la antigua iglesia como en el museo, donde se muestran algunos de los hallazgos de la zona, incluyendo la historia de las guerras celtíberas y otros eventos que sucedieron allí. Posteriormente, iremos encontrando piedras que no podremos identificar fácilmente y estructuras que continúan intactas, como la Puerta del Sol, el graderío y algunas casas.

Vistas desde el interior de la ermita de Santa María de Tiermes

Vistas desde el interior de la ermita de Santa María de Tiermes / Istock / jalvarezg

Algunas de las viviendas más representativas son la Casa de las Hornacinas y, de la época romana, la Casa del Acueducto, una mansión para la época de 1.800 metros cuadrados con un acueducto del siglo I que traía agua desde la sierra para abastecer a los habitantes del poblado. También hay restos de una muralla y dos foros, algo que muestra la importancia de Tiermes en aquel momento y hace comprender el porqué de sus dos sobrenombres.