Ni Madrid, ni Salamanca, ni Sevilla: la plaza Mayor más elegante de España es una joya del siglo XVI porticada y acristalada que casi nadie conoce
Centro neurálgico de la villa, está en uno de los Pueblos Más Bonitos de España.

Uno de los elementos con más encanto que comparten todas las localidades no solo de España, sino de todo el mundo, son las plazas; esos puntos de reunión desde tiempos inmemoriales donde vecinos y visitantes se reúnen para ponerse al día y pasar un rato agradable mientras disfrutan del aire libre y dejan el tiempo correr sin preocupación alguna.

A pesar de esta importancia que tienen para nuestra vida social, siguen habiendo plazas mayores muy desconocidas para el público general, hecho que las convierte en verdaderas joyas ocultas muy dignas de ser descubiertas. Es el caso de la Plaza Mayor de Almagro, municipio de la provincia de Ciudad Real cuyo casco histórico fue declarado Conjunto Histórico-Artístico en el 1972, y el cual pertenece a la asociación de los Pueblos Más Bonitos de España desde 2015.
Plaza de origen medieval
La villa de Almagro fue fundada durante los tiempos de los visigodos, aunque no quedan más vestigios que algunas columnillas desperdigadas por el pueblo; de la época de los árabes, tan sólo queda el nombre propio del pueblo, pues el topónimo deriva del árabe al-magra (traducido como “la arcilla roja”) en referencia a la peculiar arcilla rojiza que se encuentra en la zona, de un característico color almagre.
Desde el nacimiento de la villa, la plaza mayor ha sido el corazón de la localidad, el centro neurálgico donde los habitantes de Almagro se reunían para celebrar todo tipo de actos públicos, festivos y religiosos. De planta en forma de rectángulo irregular, la plaza está formada por dos flancos con soportales apoyados en columnas de orden toscano bajo dos largas galerías.

Aunque en su origen estas galerías estaban abiertas, y se podía acceder a ellas a través de dos escaleras y algunas puertas de los soportales, a lo largo del siglo XVI se realizaron algunas reformas en las que las galerías fueron acristaladas al estilo centro y norte-europeo, y pintadas de un bonito color verde, convirtiendo la plaza es uno de los lugares más memorables de toda la región.
El corazón de la vida en el pueblo
Antes de que fueran acristaladas, las galerías servían para que los habitantes del pueblo pudieran disfrutar de las mejores vistas de los actos y festividades que se celebraban, como las corridas de toro que tenían lugar en la plaza hasta que el rey Carlos III las prohibió en 1785.
Rodeada de edificios de gran importancia en la villa, siendo el Ayuntamiento (ubicado en el extremo este de la plaza) uno de los más destacados, el verdadero protagonista de la Plaza Mayor de Almagro es el Corral de Comedias, construido a inicios del siglo XVII y redescubierto en 1954. Después de varios trabajos de restauración, hoy día funciona como teatro a lo largo del año; durante el mes de julio, el Corral se convierte en la sede del Festival Internacional de Teatro Clásico, considerado como el más importante del mundo en su especialidad, y en el cual la Plaza Mayor también actúa como escenario.
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