Ni Lloret de Mar, ni Blanes: una de las playas más bonitas del mundo está en Tarragona y tiene un encanto de lo más salvaje
Su acceso a pie y la ausencia de urbanización han convertido esta cala en uno de los rincones más apreciados del litoral mediterráneo.

Una de las playas más bonitas del mundo está en Cataluña / Istock / TONO BALAGUER
No hay aparcamientos junto a la arena, ni paseos marítimos llenos de terrazas, ni bloques de apartamentos asomándose al mar. Para llegar a Cala Fonda hay que caminar, eso tenlo claro. El sendero atraviesa una zona boscosa de pinares y vegetación mediterránea hasta desembocar en una cala de arena dorada protegida por acantilados. Al verla por primera vez, tendrás la sensación de haber encontrado un rincón que parece secreto. Todo es gracias a que ha logrado mantenerse al margen de la transformación turística que ha experimentado buena parte del Mediterráneo.

Imagen de Cala Fonda. / Wikicommons
Está situada al norte de Tarragona y se la conoce popularmente como Waikiki, al igual que la de Honolulu (Hawái). Esta playa se ha convertido en uno de los lugares más apreciados de la Costa Dorada entre quienes buscan naturaleza, tranquilidad y paisajes poco alterados. Su acceso relativamente difícil hace que sea una cala casi virgen, lo que unido a su aislamiento relativo explica buena parte de su fama. Y no nos extraña. Parece que hubieras encontrado el paraíso en un lugar remoto del Caribe. Pero no, tenemos la suerte de tenerla en España.

Sara Fernández García
Una cala escondida que ha conquistado a generaciones de viajeros
Cala Fonda se encuentra en pleno Bosque de la Marquesa, dentro del entorno protegido de Tamarit-Punta de la Móra, uno de los sectores de mayor valor ecológico de este tramo de costa. Aquí, el bosque mediterráneo llega prácticamente hasta la arena, por lo que no es una playa que se descubra por casualidad y eso contribuye a que sea tan perfecta. A diferencia de otros arenales del litoral catalán, aquí no se llega directamente en coche y tienes que caminar en un entorno natural, pero es que esta caminata forma parte de la experiencia y es lo que hace que su ambiente sea muy distinto al de otras playas más accesibles.

También es conocida como Platja de l'Arboçar / Wikimedia Commons
La cala aparece con frecuencia en guías de viaje, publicaciones turísticas y recopilaciones de playas recomendadas de Cataluña. Muchos la describen como una de las playas mejor conservadas de Tarragona y una de las más bonitas de Cataluña, ¡que no es poco!
Mucho más que una playa
El valor ambiental de la zona no se limita únicamente a la playa. Todo el entorno conserva una importante representación de vegetación mediterránea litoral y forma parte de uno de los espacios naturales más destacados del municipio de Tarragona.

Cala Fonda no es una playa que se descubra por casualidad / Wikimedia Commons
La cala se ha convertido en una referencia para quienes buscan playas donde la naturaleza siga siendo la protagonista. Pero la experiencia no termina en la arena. Los senderos que recorren este tramo de costa permiten descubrir algunos de los paisajes más interesantes del litoral tarraconense. Desde los caminos elevados se obtienen vistas panorámicas del Mediterráneo, de los acantilados y de otras pequeñas calas. El recorrido forma parte del camino litoral que conecta distintas playas y espacios naturales entre Tarragona, Altafulla y Torredembarra.
Si tienes algo de tiempo, Tarragona queda bastante cerca, por lo que te recomendamos combinar una jornada de naturaleza con la visita a esta ciudad declarada Patrimonio Mundial por la UNESCO gracias a su conjunto arqueológico romano, entre otras maravillas.
Cómo llegar a Cala Fonda y qué conviene saber antes de la visita
Parte del atractivo de Cala Fonda reside precisamente en que no se puede llegar directamente en coche hasta la arena. Lo habitual es dejar el vehículo en las inmediaciones de la Playa Larga de Tarragona o desde el camping Torre de la Mora (20 minutos) pasando por la Cala de la Roca plana.
Es una playa nudista, aunque con el tiempo ya atrae a todo tipo de visitantes a pesar de su difícil acceso y de carecer de chiringuitos u otros servicios similares, por lo que es recomendable llevar agua y todo lo necesario para pasar el día. Al no existir una gran infraestructura turística junto a la costa, el entorno mantiene una imagen mucho más natural y tranquila durante buena parte del año.
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