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Piscinas naturales, cetáceos en libertad y un pueblo de postal: 3 imprescindibles para tu primer viaje a Tenerife

Tanto si es tu primera vez en la isla más grande y poblada de Canarias, como si ya eres repetidor, te voy a proponer los que para mí (que la he recorrido de norte a sur unas cuantas veces) son 3 enclaves imprescindibles que te permitirán conocer su auténtico carácter.

Tenerife: piscinas naturales, cetáceos en libertad y un pueblo de postal.

Tenerife: piscinas naturales, cetáceos en libertad y un pueblo de postal. / Istock

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Hay lugares en el mundo que son paradisiacos y maravillosos, pero no tienen la capacidad de sorprender. Y es que, cuando el viajero llega por ejemplo a Maldivas, ya sabe lo que se va a encontrar. Hoy, en cambio, nos vamos mucho más cerca (a dos horitas de avión desde la península) para visitar Tenerife, una isla capaz de sorprender a cualquier viajero. Muchos la asocian inmediatamente con el Teide o sus playas (aquí te enseño una con atardeceres de infarto), pero lo cierto es que es un destino que ofrece paisajes volcánicos convertidos en piscinas naturales, pueblos con siglos de historia y un mar repleto de vida.

Tras un baño en las piscinas de Garachico se puede recorrer el pueblo.

Garachico cuenta con algunas de las mejores piscinas naturales de Tenerife. / Turismo de Tenerife

En este recorrido te llevo a tres paradas que combinan naturaleza, patrimonio y biodiversidad. Desde un baño entre rocas volcánicas hasta un paseo por uno de los pueblos más bonitos de Canarias, pasando por uno de los mejores lugares de Europa para observar cetáceos en libertad.

Piscinas naturales de Alcalá y Garachico

Algunos de los paisajes más espectaculares de Tenerife han sido moldeados por la actividad volcánica de la isla. Un buen ejemplo son su veintena de piscinas naturales, en las que la unión de la lava y el océano se juntan para nuestro deleite y nos permiten disfrutar del mar de una forma diferente.

El conjunto de piscinas de El Caletón nació tras la erupción volcánica de 1706.

El conjunto de piscinas de El Caletón nació tras la erupción volcánica de 1706. / Turismo de Tenerife

Las primeras que te propongo visitar son las de Garachico, uno de los pueblos con más historia de la isla (y refugio del actor y director Mario Casas). Aquí se encuentra El Caletón, un conjunto de piscinas que nacieron tras la erupción volcánica de 1706. Las coladas de lava formaron piscinas de varios tamaños donde hoy es posible bañarse entre roca volcánica.

Después del bañito (que debido a la temperatura del agua te reactivará la circulación) merece la pena pasear por las calles de Garachico, descubrir su casco histórico y pararse en alguna de sus terrazas para reponer fuerzas. Si lo que buscas es algo dulce en un lugar con encanto, puedes elegir Le Patissier, pero si te decantas por un sitio más auténtico y frecuentado por los locales, el bar Sioux, en plena avenida marítima, ofrece unos bocadillos y un barraquito que seguramente no olvidarás jamás.

La zona del muelle viejo de Alcalá también es perfecta para refrescarte.

La zona del muelle viejo de Alcalá también es perfecta para refrescarte. / D.R.

La otra opción que te propongo es trasladarte al municipio de Guía de Isora para conocer las piscinas naturales de Alcalá. El complejo está formado por varias piscinas comunicadas entre sí y adaptadas para facilitar el acceso al agua, lo que las convierte en un enclave perfecto para familias.

Si quieres más alternativas, la zona del muelle viejo también es muy agradable. El acceso al mar se hace a través de unas escaleras esculpidas en la roca y salpicadas por infinidad de cangrejos que desaparecen en cuanto adivinan tus intenciones. Aquí los escarpines son más que recomendables, aunque hay una barandilla metálica que facilita mucho las cosas. Y, si llega la hora de comer, el restaurante Muelle Viejo ofrece cocina de autor, con producto local de las costas canarias.

Los acantilados de Los Gigantes alcanzan más de seiscientos metros de altura en algunos puntos.

Los acantilados de Los Gigantes alcanzan más de seiscientos metros de altura en algunos puntos. / Turismo de Tenerife

Acantilados de Los Gigantes y avistamiento de cetáceos

También en el extremo oeste de la isla se levantan los impresionantes acantilados de Los Gigantes, una de las imágenes más espectaculares de Tenerife gracias a unas paredes de origen volcánico que alcanzan más de seiscientos metros de altura en algunos puntos.

Existen varios miradores desde los que disfrutar de este paisaje, aunque lo mejor es hacerlo desde el mar. Navegar junto a estas paredes permite apreciar sus dimensiones reales y observar de cerca la roca volcánica esculpida durante miles de años.

Tenerife alberga una de las colonias residentes de calderones tropicales más importantes del mundo.

Tenerife alberga una de las colonias residentes de calderones tropicales más importantes del mundo. / Turismo de Tenerife / Francis Pérez

Si hay una experiencia que convierte esta zona en un lugar mágico es el avistamiento de cetáceos. Las aguas que separan Tenerife de La Gomera albergan numerosos grupos de delfines y una de las colonias residentes de calderones tropicales más importantes del mundo. Una excursión en barco es la mejor manera de verlos en su hábitat natural. Y, aunque nunca está asegurado el avistamiento, en mi travesía con Picarus Sailing Club llegué a observar medio centenar de calderones y algún que otro delfín mular. Eso sí, es importante decantarse por aquellas empresas que cuenten con el distintivo de ‘Barco azul’, una certificación oficial del Gobierno de Canarias que garantiza que la embarcación cumple con la normativa para el avistamiento legal y sostenible de cetáceos, respetando las distancias de seguridad y no molestando a la fauna marina.

La Orotava: corazón histórico de Tenerife

La última recomendación que te haré te llevará al norte de la isla y te permitirá descubrir el que, para muchos, es uno de los pueblos más bonitos de Canarias:  La Orotava. Aquí el plan es pasear sin rumbo fijo por las calles empedradas (ánimo con las cuestas), alzar la vista para descubrir balcones de madera, y sacar la cámara de fotos para inmortalizar casas señoriales y plazas con encanto.

La Casa de los Balcones destaca por su espectacular arquitectura tradicional canaria.

La Casa de los Balcones destaca por su espectacular arquitectura tradicional canaria. / D.R.

Uno de los lugares más curiosos para visitar es el molino de gofio Chano, donde todavía se mantiene viva una de las tradiciones gastronómicas más importantes del archipiélago. El gofio ha formado parte de la alimentación de los canarios desde tiempos prehispánicos y continúa siendo un producto muy presente en la cocina local. José Delgado lleva trabajando en el molino unas cuantas décadas y ahora, rozando la jubilación, me cuenta como es el proceso de la molienda y las diferentes variedades de gofio que venden tanto a locales como a viajeros que se quieren llevar el souvenir más auténtico.

Otro de los edificios más emblemáticos de La Orotava es la Casa de los Balcones. Construida en el siglo XVII, destaca por su espectacular arquitectura tradicional canaria. En su interior se pueden descubrir piezas de artesanía, trajes típicos y árboles genealógicos que enlazan a sus propietarios como descendientes directos del maestro y pintor flamenco Pedro Pablo Rubens.

El Jardín Victoria está rodeado de leyendas de masones e intrigas familiares.

El Jardín Victoria está rodeado de leyendas de masones e intrigas familiares. / D.R.

Acabo mi paseo en el Jardín Victoria, situado en la parte trasera de la antigua residencia de los marqueses de la Quinta Roja. Declarados Bien de Interés Cultural ofrecen unas magníficas vistas sobre el valle y el Atlántico. Además, albergan un panteón familiar con una historia fascinante plagada de agravios familiares, religión y masonería.

En definitiva, si yo tuviera que recomendar tres lugares para que el viajero se forme una primera impresión de Tenerife, abandonaría los estereotipos (que incluyen uno de los paisajes volcánicos mejor conservados y más surrealistas del planeta) y me decantaría por las piscinas naturales de Alcalá y Garachico, el encanto histórico de La Orotava y los acantilados de Los Gigantes con su avistamiento de cetáceos.