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La piscina natural más espectacular de España está en un pueblo de Valencia de 700 habitantes: aguas turquesas, paredes de roca y uno de los rincones más fotografiados del interior del país

El Charco Azul de Chulilla se ha convertido en uno de los rincones más visitados de la provincia gracias a sus aguas de intenso color azul y a su ubicación en pleno cañón del Turia.

Se ha convertido en uno de los rincones más visitados de la provincia

Se ha convertido en uno de los rincones más visitados de la provincia / Istock

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A una hora de la ciudad de Valencia, un pequeño municipio del interior se ha convertido en uno de los destinos más fotografiados de la provincia. El motivo es una piscina natural de aguas sorprendentemente azules situada en pleno cañón del río Turia. Esta poza, conocido como el Charco Azul, se ha transformado en el gran símbolo paisajístico de Chulilla, una localidad de apenas 700 vecinos que atrae cada año a miles de visitantes en busca de senderos, miradores y algunos de los paisajes más espectaculares del interior valenciano.

Vista aérea sobre el lago turquesa en Chulilla

Vista aérea sobre el lago turquesa en Chulilla / Istock / Marc Venema

Aunque parezca que la piscina es obra de la naturaleza, lo cierto es que se trata de una creación del hombre. Su origen está ligado a antiguas infraestructuras hidráulicas construidas para aprovechar la fuerza del agua y, con el paso de los años, el lugar acabó transformándose en uno de los principales atractivos turísticos de la comarca. Especialmente en los últimos años (en parte debido a las redes sociales), se ha convertido en uno de los destinos de naturaleza más populares y en una parada habitual para excursionistas, fotógrafos y viajeros que buscan paisajes diferentes lejos de la costa.

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El tan popular Charco Azul se encuentra en el curso del río Turia, a pocos minutos del núcleo urbano de Chulilla y el nombre se explica por sí solo: ese característico tono azulado llama la atención de cualquiera. La poza está encajada entre paredes de roca, por lo que la imagen desde arriba es incluso más atractiva si cabe.

El gran protagonista del entorno es el cañón excavado por el río Turia

El gran protagonista del entorno es el cañón excavado por el río Turia / Istock

Más allá de la propia poza, el gran protagonista del entorno es el cañón excavado por el río Turia. Durante miles de años, el agua fue erosionando lentamente la roca caliza hasta crear un paisaje de gargantas, cortados y paredes verticales. No hace falta recorrer el mundo para encontrar una maravilla de la naturaleza como esta.

Las paredes de roca son de gran altura

Las paredes de roca son de gran altura / Istock / ANNA BARANOVA

Si eres amante del senderismo o la escalada, este es uno de esos lugares que tienes que añadir a tu lista de destinos que no debes perderte. Numerosas rutas te permiten recorrer el cañón y contemplar desde distintos puntos la magnitud de las paredes rocosas que acompañan al río. La más popular es la conocida ruta de los Puentes Colgantes, que atraviesa algunos de los sectores más espectaculares del desfiladero y desde donde tienes unas vistas impresionantes sobre el valle. ¡No es apta para aquellos que tengan vértigo!

Un pueblo medieval suspendido sobre la roca

Chulilla, en Valencia

Chulilla, en Valencia / Wikimedia Commons

Aunque el Charco Azul concentra buena parte de la atención, el propio pueblo de Chulilla merece también una visita. Te recomendamos darte un paseo por su casco histórico y perderte por su trazado irregular tan característico de muchas localidades de origen medieval, con calles estrechas que ascienden por la ladera hasta alcanzar los restos del castillo que domina la población. Es una castillo árabe que conserva torreones y murallas del lado de la población, ya que del otro lado está el barranco que lo protege. 

Merece la pena subir porque desde los miradores situados junto a la fortaleza tienes algunas de las mejores panorámicas del valle del Turia y de las montañas que rodean el municipio.