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El pequeño y discreto refugio de Sonsoles Ónega (48 años) en Lugo: una pequeña aldea de 200 habitantes con casas de piedra y un entorno natural declarado Reserva de la Biosfera

Es en esta villa donde la periodista pasó gran parte de su infancia y juventud, la misma villa en la que nació su padre.

El refugio de Sonsoles Ónega es una pequeña parroquia de la provincia de Lugo

El refugio de Sonsoles Ónega es una pequeña parroquia de la provincia de Lugo / Gtres

Una de las periodistas más destacadas del panorama televisivo español, presentadora de su propio magacín de tardes, y ganadora del Premio Planeta, Sonsoles Ónega encuentra su refugio en el pequeño pueblo que vio nacer a su padre. Situada a una media hora al noreste de la ciudad de Lugo, es en la pequeña parroquia de Mosteiro -perteneciente al municipio de Pol- donde Ónega paso gran parte de su infancia y adolescencia.

Mosteiro forma parte de la Reserva de la Biosfera de Terras do Miño

Mosteiro forma parte de la Reserva de la Biosfera de Terras do Miño / Istock / Ruben Bermejo

Intrínsecamente ligada a la memoria de su padre, quién falleció a principios de este año, Mosteiro representa para Sonsoles Ónega sus raíces, un refugio tanto emocional como terrenal en el que guarda algunos de sus mejores recuerdos de jovencita. Con una población que ronda los 200 habitantes, cuando uno visita Mosteiro comprende rápidamente como es que la periodista considera éste su lugar en la tierra.

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Refugio familiar

Destacado cronista de la época de la Transición, Fernando Ónega, periodista y padre de Sonsoles Ónega, siempre se mostró muy orgulloso del pueblo en el que nació. Este orgullo lo transmitió a sus hijos, que pasaron en la localidad lucense gran parte de los veranos de infancia y juventud. Un arraigo tan profundo que los vecinos del pueblo, cuando les preguntan, todavía recuerdan con cariño el correr arriba y abajo por las calles de la parroquia de una pequeña Sonsoles. “En este prado”, recordaba uno de los vecinos, “Sonsoles quería tener caballos y hacer una hípica”.

Con un ritmo de vida tranquilo y relajado, Mosteiro está rodeado del característico paisaje gallego, cubierto de pequeños montes, praderías, bosques y cursos fluviales de Terras do Miño, la Reserva de la Biosfera más grande de Galicia. Un entorno magnífico que forma parte del ADN de los habitantes de la zona. “Un gallego nunca llega del todo a Madrid”, decía Fernando Ónega, “porque siempre tiene un pie en la maleta para volver”.

El entorno natural de Mosteiro, perteneciente a las Terras do Miño

El entorno natural de Mosteiro, perteneciente a las Terras do Miño / Istock / Xurxo Lobato

Disfrutar del entorno

Acompañado por el murmullo constante del río Azúmara a su paso por el pueblo, Mosteiro ofrece a aquellos que lo visitan algo que, hoy en día, no se acostumbra a encontrar en las grandes urbes: autenticidad. Son varias las iglesias y ermitas que uno puede descubrir en los alrededores de la parroquia, como la iglesia de Santa María de Luaces o la pequeña ermita de las Virtudes. Destaca la Festa ó Emigrante, que rinde homenaje a la comunidad emigrante y su vínculo con la tierra natal, y se celebra cada 24 de agosto.

Muy común también son las rutas de senderismo que uno puede hacer por los alrededores de la villa. Ya sea caminando o en bicicleta, recorrer los caminos y senderos que rodean Mosteiro es una de las mejores maneras que hay para descubrir la magia que se esconde en la Reserva de la Biosfera de Terras do Miño.