El pequeño pueblo de Gran Canaria que deberías visitar esta primavera: la combinación perfecta entre aguas calmadas, arena fina y un ambiente de lo más agradable
Este núcleo del suroeste de Gran Canaria se organiza en torno a un puerto deportivo y una playa protegida que mantiene el agua en calma durante la mayor parte del año.

El núcleo se organiza alrededor de un puerto deportivo pequeño y una playa recogida / Istock
En el sur de Gran Canaria, hay zonas donde el turismo ha crecido sin demasiados límites. Sin embargo, Puerto de Mogán funciona de otra manera y es la gran excepción.

Se encuentra en el suroeste de Gran Canaria / Istock / t
Aquí todo gira en torno a un puerto pequeño, una playa recogida y calles cortas que se recorren sin apenas tráfico. Tampoco hay grandes avenidas ni bloques de gran altura, lo que explica por qué sigue siendo una de las paradas más valoradas e incluso se la conoce como "la pequeña Venecia".

Adriana Fernández
Puerto de Mogán, en el municpio de Mogán, no es un pueblo histórico como tal, ya que su forma actual responde a un desarrollo turístico relativamente reciente, sobre todo a partir de la segunda mitad del siglo XX, que a día de hoy es su principal actividad económica.
Un puerto que marca el ritmo del lugar
El puerto es el punto de referencia de este pintoresco rincón canario y cuenta con 246 puestos de atraque. Desde ahí salen las calles principales, donde se concentran restaurantes, pequeñas tiendas y alojamientos. Todo queda cerca: en menos de diez minutos se puede cruzar el núcleo de un extremo a otro.

El puerto es el punto de referencia / Istock / 5
Uno de los elementos más reconocibles y que más encanto aporta al pueblo son los pequeños canales que atraviesan algunas zonas. Ni son amplios ni especialmente largos, pero le dan una imagen distinta dentro del paisaje habitual del sur de la isla.
Una playa protegida donde el mar suele estar en calma
La Playa de Mogán es uno de los motivos principales por los que se visita este lugar. Se trata de una playa artificial, creada con arena clara traída del exterior, como ocurre en otros puntos del sur de Gran Canaria.

La playa tiene forma cerrada / Istock
El agua sigue el mismo ritmo que la localidad: todo está en calma. Su forma cerrada, protegida por diques, hace que el oleaje sea muy reducido la mayoría de días, por lo que uno se puede baña con más calma que en otras zonas de la isla donde el mar está más expuesto. No es una playa grande, pero sí resulta cómoda por su cercanía al núcleo urbano y por el acceso directo desde las calles principales.
Por todo ello, es normal ver familias o personas mayores que buscan un entorno más controlado, sin corrientes fuertes ni cambios bruscos en el mar.
Primavera: buen momento para evitar el exceso de gente
El suroeste de Gran Canaria puede presumir de temperaturas suaves durante todo el año, pero la primavera suele ofrecer el equilibrio perfecto: no hay el mismo nivel de ocupación que en invierno, cuando la isla recibe más visitantes internacionales, ni el calor algo más intenso del verano.
Durante estos meses, moverse por Puerto de Mogán resulta más sencillo y puedes encontrar sitio en terrazas sin tener que esperar y puedes acceder a la playa sin pelearte por un hueco para colocar la toalla y la sombrilla.
Aun así, sigue siendo un punto muy visitado. No es un lugar aislado ni poco conocido, por lo que conviene ajustar expectativas: el ambiente es tranquilo en comparación con otras zonas, pero tampoco está vacío.
El acceso en coche es sencillo desde otros puntos de la isla, aunque el aparcamiento puede complicarse en algunos momentos, especialmente los viernes, coincidiendo con el mercadillo municipal.