El pequeño pueblo de España que está enamorado a la clase alta europea: fue hogar de Dalí y está repleto de casas blancas
El destino favorito de la 'jet set' europea guarda entre sus calles y casitas blancas más historia de la que nadie imagina.

Se trata de un pintoresco pueblo costero situado en la costa noreste de España, donde las casitas blancas se apilan sobre calles estrechas que desembocan en el mar. El encanto que desprende ha sido un reclamo para miembros de la 'jet set' y turistas que disfrutan de lugares donde la privacidad es la clave de su destino... ¡Y sin necesidad de salir de España! Calas de aguas turquesas, gastronomía local y encanto artesanal son las cosas han enamorado a todos los que repiten destino en vacaciones, y no necesariamente en verano.
A día de hoy todavía mantiene la autenticidad de un pueblo tradicional de la Costa Brava. Un detalle de por qué conserva especial encanto es que fue hogar de Salvador Dalí y esto solo significa que en sus enclaves se esconden arte, naturaleza e inspiración. Sí, estamos hablando de Cadaqués, en la provincia de Girona. Este es un antiguo pueblo marinero que se ha ganado con honores el título de Bien Cultural de Interés Nacional. Su ubicación, en la puerta del Parque Natural del Cap de Creus, lo convierte en uno de los rincones más singulares y cautivadores de la Costa Brava.
Durante siglos ha permanecido aislado por tierra, lo que le permitió conservar un carácter propio y una identidad ligada al mar como forma de vida. Todavía hoy, al cruzar la antigua portada de su muralla, el visitante siente que se adentra en un escenario en el que ver calles empedradas, casas encaladas de blanco y balcones salpicados de buganvillas... Un lugar que atrapa y que en alguna que otra ocasión ha llamado la atención de rostros de la 'jet set' como son Carmen Thyssen, Isabel Preysler, Judit Mascó o incluso los actores Marc Clotet y Natalia Sánchez.

Cadaqués, un destino para la 'jet set' o para los amantes de los pueblos marineros
Desde mediados del siglo XX, Cadaqués empezó a atraer a personajes del mundo de la cultura, la política y el espectáculo que buscaban privacidad en un entorno que destacaba por su belleza. Hoy, en los cafés frente al mar o en las terrazas discretas del casco antiguo, no es raro cruzarse con rostros conocidos que, lejos de la ostentación, se mezclan con el ambiente relajado del pueblo. Pero lo verdaderamente inolvidable son los paisajes que lo rodean: el Parque Natural del Cap de Creus promete un atardecer de luces doradas.

La singularidad de poder visitar la Casa Museo de Salvador Dalí
El recorrido de sus calles conduce hasta la Iglesia de Santa María del siglo XVI en lo alto del casco histórico. En su interior esconde una sorpresa: un retablo barroco dedicado a la Virgen de la Esperanza y el órgano más antiguo de Cataluña. ¡Pero eso no es todo! El Museo de Cadaqués recuerda la huella de creadores locales como Ramon Pichot, mientras que a solo 5 kilómetros se puede visitar la Casa Museo de Salvador Dalí: en 1930, Dalí fue creando allí su hogar, vivió y trabajó allá hasta la muerte de su esposa Gala en 1982, cuando decidió instalarse en el Castillo de Púbol. En la actualidad se pueden ver las habitaciones, los exteriores decorados con objetos de la pareja y, por supuesto, el taller.

La gastronomía es otra de sus grandes virtudes. El suquet de peix resume la esencia marinera de la zona, acompañado de erizos, mejillones o langosta según la temporada. Entre los postres, los dulces locales como los taps de Cadaqués ponen el broche final. Si te lo estás preguntando... Sí, visitar Cadaqués en un solo día es posible, pero lo ideal es regalarse al menos un fin de semana para entender por qué este destino tiene tanto valor.
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