El pequeño pueblo de callejones estrechos y plazas empedradas con el ambiente medieval más auténtico de España: lleva amurallado desde el siglo XI

Tan pequeño que apenas llega a los 350 habitantes.

Es uno de los pueblos medievales más bonitos de España.
Es uno de los pueblos medievales más bonitos de España. / Istock / JUAN ENRIQUE DEL BARRIO

De todos los pueblos medievales que hay en España, hay uno que siempre se lleva todas las miradas y piropos. Podríamos estar hablando de Sigüenza, en la provincia de Guadalajara, y su icónico Doncel (esa escultura yacente que tantos adeptos tiene); o quizá de Albarracín, en Teruel, y su silueta que parece hacer equilibrios desde lo alto de una colina. 

Albarracín, otro de los preciosos pueblos medievales de ESpaña.

Albarracín, otro de los preciosos pueblos medievales de ESpaña.

/ Istock

Pero no. El pueblo medieval al que nos estamos refiriendo está en Segovia, pista clave y definitiva para saber de qué lugar estamos hablando. Porque aunque la competencia es dura (Riaza, Ayllón o Maderuelo son fuertes rivales), ningún otro pueblo de la provincia como Pedraza para disfrutar del mejor ambiente medieval. 

Adriana Fernández

Un centro declarado Conjunto Histórico-Artístico

Poner un pie en Pedraza es como hacer un viaje en el tiempo y más concretamente hasta la Edad Media. Sus calles, empedradas, y sus fachadas, blasonadas, son junto con los restos de la muralla que rodeaba la localidad el mejor testigo de aquella época. 

Esta villa está declarada Conjunto Histórico-Artístico desde mediados del siglo XX.

Esta villa está declarada Conjunto Histórico-Artístico desde mediados del siglo XX.

/ Istock / SAMI AUVINEN

Está tan bien conservado que fue declarado Conjunto Histórico-Artístico en el año 1951. Casas de piedra con balcones de madera y soportales salpican este bellísimo rincón perdido en la provincia de Segovia, a menos de 40 kilómetros de la capital, en el que apenas viven 335 habitantes. 

Solo tiene una puerta de entrada

Y si está tan bien conservado se debe, en buena parte, al hecho de que solo se puede entrar por una única puerta. Es la puerta de la Villa, llamada así porque es el punto de acceso principal desde el siglo XI, cuando se instaló. Atravesarla hoy es como entrar en otro mundo. 

La plaza Mayor es uno de los lugres más emblemáticos de la villa.

La plaza Mayor es uno de los lugres más emblemáticos de la villa.

/ Istock / SAMI AUVINEN

Una vez dentro, la plaza Mayor es otro de los lugares más emblemáticos y representativos de Pedraza. Un espacio abierto y porticado donde se encuentra el Ayuntamiento y la iglesia, los símbolos de poder de la época. 

Es la iglesia de San Juan Bautista, el templo principal de Pedraza y aunque se encuentra en la calle Mayor, hay que destacar que su entrada principal, contradictoriamente a lo que se cree, no es la que da a la plaza Mayor, sino a la plaza del Ganado. 

El castillo del siglo X

Otro de los grandes tesoros arquitectónicos de Pedraza es sin duda alguna su castillo, una fortaleza medieval levantada en el siglo X en lo alto de la colina por ser el lugar desde el que se tenían las mejores vistas de los alrededores (clave para defenderse de posibles ataques en tiempos en los que el comercio era clave para la subsistencia del municipio). 

La fortaleza medieval se levantó en el siglo X en lo alto de la colina.

La fortaleza medieval se levantó en el siglo X en lo alto de la colina.

/ Istock

Si después de patearla de arriba a abajo, y de abajo a arriba, el mejor broche para una vista a Pedraza es disfrutar del plato estrella del municipio: cochinillo asado. Es el plato más popular de la gastronomía local, y todo un emblema culinario en este rincón segoviano.

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