La pequeña aldea a un paso de Galicia que parece sacada de un cuento: casas de piedra, balcones de madera y un entorno natural único

Esta localidad de solo 30 habitantes está ubicada en uno de los parques naturales más ricos en biodiversidad de la península.

La aldea portuguesa que no puedes perderte este año
La aldea portuguesa que no puedes perderte este año / marinzolich

Galicia y Portugal están unidas por muchos motivos. Ya sea su tradición, su amor por la gastronomía o por contar con algunos de los mejores espacios naturales de Europa, ambos destinos parecen compartir una esencia similar.

Durante todo el año, muchos gallegos aprovechan la cercanía a las tierras lusas para hacer escapadas por Portugal, descubriendo pueblos escondidos y localidades cargadas de historia. Aunque hay muchos destinos entre los que elegir, existe un pequeño rincón a un paso de Galicia con una aldea que parece sacada de un cuento.

Frontera entre Galicia y Portugal

Frontera entre Galicia y Portugal

/ Dolores Giraldez Alonso

Hablamos de la aldea de Montesinho, cerca de Braganza y ubicado en el parque natural homónimo. Esta pintoresca localidad es toda una joya oculta del norte de Portugal, ideal para los amantes de la naturaleza y el senderismo.

Adriana Fernández

Una aldea de cuento con solo 30 habitantes

La localidad de Montesinho cuenta con solo 30 habitantes y es uno de los 91 núcleos de población que se reparten por el Parque Natural de Montesinho. Sus calles de piedra y preciosos balcones de madera la han convertido en una de las aldeas más pintorescas de la región de Trás-os-Montes.

Situada a 1.300 metros de altitud, colindando con Galicia y Castilla y León, esta pequeña aldea vive rodeada por uno de los espacios naturales más ricos de la Península Ibérica. Este parque natural cuenta con el 80% de los mamíferos de Portugal y tiene una fauna muy rica (240 especies de vertebrados, de las cuales 150 son aves, también nutrias, lobos, ciervos y corzos) y una flora muy distinta a lo largo de las cuatro estaciones del año.

Las casas de granito y los tejados de pizarra se ven pronto interrumpidas por los campos y los bosques, creando imágenes dignas de postal dondequiera que mires. Su entorno privilegiado han convertido a la localidad en un campamento base ideal para los senderistas que desean descubrir la región.

Ya sea para pasear por sus calles de piedra o para descubrir sus rutas entre montañas, la aldea de Montesinho es una escapada más que recomendable para quienes necesitan desconectar de la rutina y vivir unas horas (o unos días) de paz.

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