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El paseo marítimo más bonito del Mediterráneo español parece una ola blanca congelada: formas onduladas, palmeras y kilómetros llanos pensados para pasear sin esfuerzo

Esta maravillosa obra de estilo modernista recorre el litoral de la ciudad insigne de la Costa Blanca, y comparte arquitecto con la Villa Olímpica de Barcelona.

El paseo marítimo de la Costa Blanca que parece una ola blanca congelada

El paseo marítimo de la Costa Blanca que parece una ola blanca congelada / Istock

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Destino por excelencia para disfrutar a orillas del Mediterráneo, elegida por la clase media española como la ciudad donde gozar de las vacaciones de verano y perfecta para los mayores de 65 años que quieren vivir una experiencia veraniega cómoda y relajada, la ciudad de Benidorm se erige como el faro de la Costa Blanca. Gracias a su ambiente animado, a su icónico skyline, y la belleza y calidad de sus playas, lo que en su día fuera una pequeña villa pesquera se ha convertido en uno de los destinos vacacionales más conocidos de todo el litoral Mediterráneo.

Vista aérea de Benidorm y el Paseo Marítimo

Vista aérea de Benidorm y el Paseo Marítimo / Istock / MICHAEL WORKMAN

Reconocida por la Comisión Europea como Pionero Verde Europeo del Turismo Inteligente, Benidorm ha demostrado ser una ciudad más que preparada para el turismo del futuro. Esto se debe en parte a su modelo urbano, pensado para garantizar una mayor comodidad a los habitantes y visitantes. Uno de los paseos más agradables que podemos hacer en Benidorm es el que recorre el Paseo Marítimo de la playa de Poniente, una de las dos playas principales de la ciudad. Su trazado serpenteante de casi 2 kilómetros ofrece una maravillosa galería al aire libre donde disfrutar del aire marino.

El paseo marítimo más bonito de España está en una ciudad trimilenaria frente al Atlántico: recuerda al Malecón de La Habana por sus fachadas de colores, con fortalezas militares y una catedral de cúpulas doradas

Sara Fernández García

Un paseo frente al mar

Firmado por Carlos Ferrater, figura imprescindible de la arquitectura española contemporánea, que entre sus obras cuenta la Villa Olímpica y el Jardín Botánico de Barcelona, la construcción del Paseo Marítimo de la playa de Poniente se llevó a cabo entre 2005 y 2009. Supone un lugar de transición entre la ciudad y el espacio natural del mar y la playa, entendido no como frontera-borde sino como espacio intermedio que suaviza la transición. Su espacio dinámico, como si de una galería al aire libre se tratase, permite el paseo sobre el mar a la vez que organiza diferentes zonas para la contemplación de la belleza del mar; color, formas y ambiente marino se funden en el paseo en una simbiosis perfecta.

El Paseo Marítimo de la playa de Poniente

El Paseo Marítimo de la playa de Poniente / Istock / MEDITERRANEAN

Su trazado de líneas sinuosas trenzadas establece los distintos espacios en los que se divide el paseo, adoptando formas naturales y orgánicas que recuerdan al movimiento de las olas y las mareas. El paseo se estructura en diferentes capas, una primera construida en hormigón blanco que marca la línea del borde, y otra capa de texturas con pavimentos de diferentes colores. Por último, hay una tercera capa conformada por el mobiliario urbano y varios elementos naturales, creando un lugar homogéneo del que disfrutar de manera relajada.

Diseñado por el despacho de arquitectura OAB, el nuevo paseo propone un espacio donde se encuentran lo artificial y lo natural. Integrando las formas orgánicas del modernismo, la geometría fractal de la naturaleza, y las últimas vanguardias de la construcción y el paisajismo, el paseo parece obedecer al azar. Pero nada más lejos de la realidad; todo en el diseño del paseo nace de una intención.

El paseo marítimo va cambiando de color

El paseo marítimo va cambiando de color / Istock / Irina Selina

La selva urbana

Más allá de este magnífico Paseo Marítimo -a lo largo del cual, además de disfrutar de la belleza que ofrecen la playa y el mar al fondo, podemos encontrar cantidad de establecimientos en los que parar y disfrutar de la gastronomía local-, Benidorm tiene muchas más cosas que ofrecer a sus visitantes. Es durante la temporada de verano cuando Benidorm está más animado, cuando se llena de familias veraneantes, turistas que vienen a pasar unos días escapando de sus países grises, o gente mayor que encuentra aquí el rincón perfecto para unas vacaciones cómodas y relajadas.

El Balcón del Mediterráneo

El Balcón del Mediterráneo / Istock / Flavio Vallenari

Lo mejor para escapar del calor sofocante del verano es acercarse a la playa y darse un buen baño. Las inabarcables extensiones de arena blanca y aguas transparentes de las playas de Levante y Poniente son las favoritas, pero si buscas una cala más reservada, la Cala del Tío Ximo es ideal para los aficionados al snorkel. Entre las playas de Levante y Poniente se erige el Balcón del Mediterráneo, el lugar más emblemático de la ciudad. Construido sobre una gran roca donde anteriormente había una fortaleza de defensa, el balcón sirve como un excelente mirador.

El centro de Benidorm

El centro de Benidorm / Istock / arcady_31

Si bien con el paso del tiempo la ciudad ha ido creciendo más y más, convirtiéndose en la ciudad con más rascacielos de España, el centro histórico sigue siendo un lugar lleno de encanto. La Iglesia de San Jaime y Santa Ana, con su característica cúpula azul, es una de las paradas imprescindibles. Aunque lo mejor es perderse por sus calles y descubrir sus encantos, como el mirador de Sant Jaume o la Plaza de Santa Ana, flanqueada por cuatro cañones del antiguo castillo.