Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

El paseo marítimo con las mejores vistas al mar Mediterráneo no está nada masificado: tiene fortalezas medievales del siglo XVI, baterías de cañones del neoclásico y arroz de calidad en sus chiringuitos

Los pueblos pesqueros tienen un encanto difícil de explicar, sobre todo cuando hablamos de un rincón cargado de historia y una oferta gastronómica por la que merece la pena organizar un viaje.

El paseo marítimo con las mejores vistas al mar Mediterráneo tiene fortalezas medievales del siglo XVI, baterías de cañones del neoclásico y chiringuitos con arroces de calidad

El paseo marítimo con las mejores vistas al mar Mediterráneo tiene fortalezas medievales del siglo XVI, baterías de cañones del neoclásico y chiringuitos con arroces de calidad / Istock

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google

Para aquellos que infravaloran Murcia, este pequeño pueblo es toda una lección para los viajeros. Conserva el carácter de los antiguos pueblos marineros que han sabido mantenerse al margen del turismo masivo. Aquí no hay grandes complejos hoteleros ni paseos marítimos abarrotados; y ahí es donde radica su verdadero encanto. Situada en la vertiente occidental de Cartagena y abrazada por montañas, La Azohía ofrece una combinación difícil de encontrar: naturaleza, historia y algunas de las aguas más transparentes del Mediterráneo.

Su relación con el mar viene de muy lejos. Durante siglos, la vida aquí giró en torno a la pesca y a una economía modesta marcada también por el pastoreo y los cultivos de subsistencia. Aún hoy pervive una de las tradiciones más antiguas de la costa española: la pesca de almadraba. Cada primavera, entre marzo y junio, las embarcaciones vuelven a desplegar este sistema artesanal para la captura del atún, una práctica que conecta directamente con técnicas utilizadas ya en época romana.

La postal más bonita de la primavera está en Murcia: es el mayor campo de melocotones de Europa, está desde el siglo III d. C. y tiene 13.000 hectáreas de color rosa

Adriana Fernández

La fortaleza del siglo XVI que custodia el paisaje de este enclave murciano

La historia también ha dejado huella en el paisaje. Uno de los símbolos más reconocibles de La Azohía es la Torre de Santa Elena, una construcción defensiva levantada en el siglo XVI para vigilar la llegada de corsarios procedentes del norte de África. Desde su posición privilegiada, sobre una pequeña elevación frente al mar, se obtiene una de las panorámicas más espectaculares de la bahía de Mazarrón, especialmente al atardecer.

El paseo marítimo de La Azohía (Muria)

El paseo marítimo de La Azohía (Muria) / Istock / QartHadasht

¡Y eso no es todo! La herencia militar de la zona va mucho más allá. En los acantilados cercanos todavía permanecen antiguas baterías de cañones costeras que durante décadas protegieron el acceso marítimo a Cartagena. Algunas rutas de senderismo permiten descubrir estas construcciones. Entre los atractivos naturales destaca también el Arco de la Picadera, una curiosa formación esculpida por la erosión que se ha convertido en uno de los emblemas del litoral.

La Torre de Santa Elena

La Torre de Santa Elena / Istock / QartHadasht

Las mejores playas de la costa: un entorno natural privilegiado

Sin embargo, el verdadero tesoro de La Azohía está en sus playas. Kilómetros de costa tranquila, aguas cristalinas y fondos marinos ricos en posidonia convierten el lugar en un destino ideal para quienes buscan disfrutar del Mediterráneo al máximo. Lugares como San Ginés, La Chapineta o la propia playa de La Azohía destacan por la limpieza de sus fondos marinos. Además, la cercanía del espacio protegido de La Muela-Cabo Tiñoso convierte además a la localidad en un excelente punto de partida para descubrir algunos de los paisajes más sorprendentes de la Región de Murcia.

La costa de Mazarrón

La costa de Mazarrón / Istock / aluxum

Senderos que recorren acantilados, antiguos emplazamientos militares, rutas de montaña y miradores naturales se combinan con actividades náuticas como el kayak, el submarinismo o la pesca deportiva. También destaca la Cala Cerrada, una pequeña joya accesible tras una caminata que recompensa el esfuerzo con un entorno prácticamente virgen.

El pueblo pesquero de La Azohía (Murcia)

El pueblo pesquero de La Azohía (Murcia) / Istock / Al Carrera

Chiringuitos más reconocidos con los mejores arroces

Los chiringuitos locales dominan como pocos el arte del arroz, elevando la zona a la categoría de culto, con ese arroz meloso cocinado en caldo de pescado de roca y acompañado de un alioli casero que despierta los sentidos. Entre las mejores opciones destacan el icónico 'El Chiringuito' (conocido también como el de Juan). Y para quienes prefieren un toque de vanguardia, 'Deskaro' tiene arroces espectaculares y creativos. Otra joya indispensable a pie de playa es el Restaurante La Bodega, donde el arroz a banda y el arroz con bogavante se ejecutan con maestrazgo.