El paseo marítimo más largo de Europa está en España, mide más de 26 kilómetros y recorre una de las islas más volcánicas del continente

Lanzarote es espectacular, de eso nadie tiene duda, pero es que además es una isla de récords.

Un paseo marítimo precioso que deberías recorrer, al menos, una vez en la vida.
Un paseo marítimo precioso que deberías recorrer, al menos, una vez en la vida. / Istock / Meinzahn

No es una exageración ni un reclamo inflado para atraer clics. Es un dato medible, caminable y comprobable; os doy mi palabra. Y es que en Lanzarote existe un paseo marítimo continuo que supera los 26 kilómetros de longitud, pegado al Atlántico, atravesando playas, núcleos urbanos y paisajes volcánicos sin necesidad de coger el coche. Un récord europeo que no está en una gran capital ni en una costa peninsular, (aunque cueste creerlo), sino en una isla que lleva décadas demostrando a la perfección qué turismo y territorio no tienen por qué estar reñidos.

Este corredor litoral se ha convertido, sin comerlo ni beberlo, en una de las infraestructuras costeras más impresionantes del continente. No solo por su longitud (la mayor de Europa en un solo trazado), sino por la experiencia que ofrece; la de caminar junto al océano, con el sonido constante de las olas y el perfil negro de la lava volcánica como telón de fondo; un privilegio para aquellos que nuestro día a día está más bien rodeado de cemento.

La isla donde caminar es un lujo.

La isla donde caminar es un lujo.

/ Istock / Jorg Hackemann

Un paseo que une la isla

El paseo marítimo comienza en un punto muy especial. Ni más ni menos que en Puerto del Carmen, uno de los puntos turísticos históricos de la isla, y avanza poco a poco hacia el norte, atravesando la maravillosa Playa Honda y Arrecife, la capital. Desde ahí continúa Costa Teguise, completando un recorrido litoral continuo que conecta algunos de los puntos más habitados y, especialmente, sorprendentes del este de Lanzarote.

Lanzarote no es solo bonito, sino que también rompe records.

Lanzarote no es solo bonito, sino que también rompe records.

/ Istock / Freeartist

A diferencia de otros paseos marítimos fragmentados o interrumpidos por carreteras y puertos, aquí mantiene una continuidad real. Es una maravilla poder pasear siempre junto al mar, con zonas peatonales amplias, carriles bici y miradores integrados en el recorrido que te harán suspirar al más puro estilo canario.

Un récord europeo con nombre propio

Lanzarote no siempre fue el protagonista, y es que durante años fue A Coruña quien ostentó el privilegio título del “paseo marítimo más largo de Europa”, con algo más de 15 kilómetros que rodean su fachada. Sin embargo, en 2016 Lanzarote se puso en serio y superó esa cifra con la finalización de los tramos que unieron los distintos municipios del litoral oriental de la isla.

Imagen de Lanzarote.

Imagen de Lanzarote.

/ Istock / Flavio Vallenari

El resultado es un paseo que supera ampliamente los 26 kilómetros, una cifra que puede variar ligeramente según el punto exacto donde se inicie la medición, pero que en todos los casos lo sitúa por encima de cualquier otro paseo marítimo continuo del continente. ¡Si es que Canarias es mucho Canarias!

Un paisaje que no se repite

El paseo no es un paseo sin más, uno de sus grandes valores es el entorno por el que discurre. Lanzarote no es una isla cualquiera, es Reserva de la Biosfera desde 1933, y eso convierte a su paseo marítimo en una excusa para vislumbrar lugares maravillosos que no tienen nada que envidiar a los sitios más fotografiados del país.

Charco de San Gines, laguna en la ciudad de Arrecife.

Charco de San Gines, laguna en la ciudad de Arrecife.

/ Istock / Meinzahn

Además, más allá de su atractivo para visitantes, el paseo marítimo cumple una función clave en la movilidad del lugar. Conecta barrios, playas, zonas residenciales y áreas comerciales, y facilita los desplazamientos a pie o en bicicleta entre municipios que antes dependían casi exclusivamente del coche; al final se consiguió la combinación perfecta entre practicidad y belleza.

Más allá del paseo

Recorrer el paseo marítimo es también una excusa perfecta para que te pique el gusanillo y conozcas algunos de los grandes iconos de Lanzarote. Desde Parque Nacional de Timanfaya, con sus paisajes de otro planeta, hasta los Jameos del Agua, donde César Manrique transformó un túnel volcánico en una obra de arte habitable.

Imagen del Parque Nacional del Timinfaya.

Imagen del Parque Nacional del Timinfaya.

/ Istock / Balate Dorin

A pocos kilómetros del recorrido también se encuentra la Cueva de los Verdes, uno de los tubos volcánicos más impresionantes del archipiélago, y múltiples playas donde darse un chapuzón incluso en invierno.

Un paseo que explica una forma de entender la isla

Este paseo marítimo no es solo una cifra récord. Es el reflejo de una planificación que ha sabido crecer sin romper el paisaje, de una isla que ha apostado por la continuidad frente a la fragmentación y por la experiencia del viajero más allá del resort, cosa que se agradece. Y es que, para entender un destino, basta con caminarlo. Y en Lanzarote, ese camino tiene más de 26 kilómetros junto al mar, nada mal.

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