Un paseo por Palencia, la bella desconocida

Recorremos algunos de los enclaves imprescindibles si es la primera vez que visitas una de las ciudades menos conocidas y más sorprendentes de España.

Descubre los encantos ocultos de Palencia.
Descubre los encantos ocultos de Palencia. / Istock / JackF

En la llanura de la Tierra de Campos, a orillas del río Carrión, Palencia nos da la bienvenida de una forma discreta; de hecho, es conocida como la bella desconocida, ya que son otras localidades palentinas las que suelen llevarse todas las miradas. Hablamos, por ejemplo, de Cervera de Pisuerga o Aguilar de Campoo, uno de los pueblos más patrimoniales de Palencia.

Con poco más de 76.000 habitantes, Palencia ocupa una extensión de 95 kilómetros cuadrados e infinidad de encantos que vamos a descubrir en este agradable paseo por una ciudad cuyo nombre procede de Pallantia, antiguo poblado ocupado por el pueblo prerromano de los vacceos.

El río Carrión nos da la bienvenida a la ciudad de Palencia.

El río Carrión nos da la bienvenida a la ciudad de Palencia.

/ Istock / KarSol

Antes de poner un pie en la ciudad, es interesante coger el coche para dirigirnos hasta el Cristo del Otero para disfrutar de unas increíbles vistas tanto de Palencia como de su entorno. La estatua de Cristo, de unos 20 metros de altura, es una de las más altas del mundo. Y, para que el explorador se haga una idea de sus dimensiones, mide tan solo diez metros menos que el famoso Cristo Redentor de Rio de Janeiro. Realizada en 1930 por el escultor palentino Victorio Macho se ha convertido en uno de los iconos de la ciudad gracias a su estilo art déco.

Palencia, ciudad verde

Seguimos dejando el patrimonio arquitectónico de Palencia para un poco más adelante, ya que ahora vamos a disfrutar de sus espacios verdes dando un paseo por la orilla del Carrión. También descubrimos las Huertas del Obispo, un parque que cuenta con una superficie de 36.400 metros cuadrados y ocupa el espacio comprendido entre el puente de Puentecillas y las nuevas pasarelas de acceso al Sotillo.

San Antolín bien merece unas cuantas instantáneas.

San Antolín bien merece unas cuantas instantáneas.

/ Istock / Jose Luis Alvarez Esteban

Ubicado en la Dársena del Canal de Palencia, es momento de conocer el Museo del Agua, que ocupa un antiguo edificio empleado antiguamente como almacén de cereales y que en 2021 se abrió al público con una nueva propuesta expositiva que permitirá al aventurero sumergirse en una experiencia inmersiva y multisensorial con la que podrá recorrer los paisajes y enclaves históricos palentinos. Aquí te dejamos un enlace del ayuntamiento de Palencia que te permitirá disfrutar de un recorrido virtual.

Arquitectura religiosa en Palencia

Los amantes de la arquitectura religiosa tienen también en Palencia su edén particular. Arrancamos en la iglesia de San Lázaro, que en su día fue un antiguo hospital de peregrinos y leprosos, aunque el aspecto que hoy contemplamos se debe a la reforma realizada por Sancho de Castilla, señor de Palencia. En el interior del templo de estilo gótico descubrimos un bello retablo de estilo renacentista que se sitúa en el lugar que en su día ocupó un retablo plateresco del siglo XVI, formado por 8 tablas pintadas por Juan de Flandes y que hoy reposan, entre otras pinacotecas, en el Museo del Prado.

El convento de San Pablo, de estilo gótico tardío, está vinculado a los Dominicos y llamará la atención del viajero gracias a un interior ricamente decorado en el que sobresalen el retablo, la Capilla de la Piedad y los Sepulcros de los marqueses de Poza. 

Desde el Cristo del Otero se contemplan unas excelentes vistas de la ciudad.

Desde el Cristo del Otero se contemplan unas excelentes vistas de la ciudad.

/ Istock / Jorisvo

Y, no podemos olvidarnos de la impresionante catedral de San Antolín, ya que se trata de uno de los edificios más bonitos de la ciudad. Edificada en honor al patrón de la ciudad destaca por su mezcla de estilos y joyas como la cripta de San Antolín, la capilla del Sagrario, el claustro, la capilla de los Reyes o la pintura 'El Martirio de San Sebastián' de El Greco.

Ahora llega el momento que más nos gusta, ya que vamos a callejear sin rumbo fijo. Nos adentramos en la calle Mayor, que separa la plaza de León del parque de Isabel II. Con soportales a uno de sus lados conserva la arquitectura de la burguesía palentina de los siglos XIX y XX en algunos edificios históricos como el Casino.

Paseando por el centro de Palencia descubrirás esculturas muy interesantes.

Paseando por el centro de Palencia descubrirás esculturas muy interesantes.

/ Istock / Ivanb-photo

Detrás del Ayuntamiento encontramos la plaza de San Francisco (con su iglesia homónima) y la escultura de la Aguadora Palentina. Y, para poner fin a este breve paseo, recomendamos que el viajero se anime a descubrir algunas de las esculturas diseminadas por la ciudad. Acabamos de hablar de la aguadora, pero hay muchas más: la escultura de la mujer (que constituye un importante punto de encuentro), de la castañera, del maestro o de la niña de la comba. Un recorrido muy interesante para descubrir Palencia, la bella desconocida, desde otra perspectiva.

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