El paseo más bonito de España según los senderistas recorre estrechos y ríos y no está masificado: es perfecto para hacer este fin de semana
Casi nadie lo conoce, pero reúne una riqueza paisajística y cultural enorme: así es este paseo entre estrechos por Teruel.

Hay rutas que parecen diseñadas para los amantes del paisaje, con grandes miradores que dominan la montaña. Otras están hechas para los locos de la fauna y desde ellas se puede avistar todo tipo de aves. También hay recorridos que se adentran en el patrimonio histórico y que, incluso, son el acceso a pinturas rupestres. Este recorrido en el que nos adentramos hoy tiene un poco de todo ello.
En el interior de Aragón, a kilómetros de distancia de las rutas saturadas y de los parques más conocidos, existe un recorrido que muchos senderistas consideran de los más bonitos de España y que, sorprendentemente, sigue siendo tranquilo incluso en fin de semana.
La Ruta de los Estrechos del Río Martín está definida por senderos donde el agua ha ido esculpiendo la roca durante siglos. Aquí el silencio solo se rompe por el río y el vuelo de las aves, y caminar se convierte en una forma de viajar en el tiempo. Pero no a hace unos pocos siglos, sino a la época de los primeros homínidos. Te lo contamos.
Así es el entorno del Río Martín, en Teruel
La ruta recorre un territorio protegido dentro del Parque Cultural del Río Martín, creado no solo por su valor paisajístico, sino también para proteger su concentración de arte rupestre, que, por cierto, está declarado Patrimonio de la Humanidad.
El río Martín nace en la Sierra de San Just y, tras cruzar antiguas cuencas mineras, ha excavado cañones espectaculares, especialmente entre Peñarroyas y Alcaine, dando lugar a algunos de los estrechos más bellos de Aragón.

Los tres tramos de los Estrechos del Río Martín
El recorrido se estructura en tres grandes zonas. La primera se extiende entre Peñarroyas (Montalbán) y Obón, donde aparecen rincones como el Pozo de los Boyetes, con paredes de rodeno y pozas encajadas.
El segundo tramo discurre entre Obón y Alcaine, atravesando la Coquinera y la Cañada de Marco, quizá el sector más abrupto y aéreo. El tercero se adentra ya en la Sierra de Arcos y culmina justo antes de llegar a Albalate del Arzobispo, donde el paisaje se abre y el río gana amplitud.
En el entorno aparecen las formaciones de rodeno de Peñarroyas, los cañones del río Cabray del río Radón, así como el embalse de Cueva Foradada, rodeado de un tamarizal que sirve de hábitat a numerosas especies acuáticas.
Muy cerca se encuentran otros enclaves singulares como la Sima de San Pedro, en Oliete, considerada una de las mayores simas de Europa de su tipo, o las icnitas y la surgencia de los Baños de Ariño.
Las pinturas rupestres de Estrechos del Río Martín
Es uno de los grandes valores de esta ruta. A lo largo del itinerario aparecen pinturas rupestres declaradas Patrimonio Mundial. Cuevas como la Cueva de los Grabados, el Recodo de los Chaparros o los conjuntos de Estrechos I y II convierten el paseo en un museo al aire libre, donde naturaleza y cultura se superponen. No olvides traerte unos prismáticos, ya que las pinturas están protegidas por vallados. También es posible contratar los servicios de un guía turístico especializado.

Cómo recorrer Estrechos del Río Martín: una ruta adaptable
Una de las opciones más completas para descubrir esta maravilla natural parte del Puente del Batán. Después de dejar allí el coche, nos adentraremos rápidamente en el estrecho del río.
Hay dos bucles que nos permiten adaptar la longitud de la ruta. El primero, de 5,2 kilómetros, incluye cuevas, pinturas rupestres, varios miradores y un par de saltos de agua procedentes de una antigua central hidroeléctrica. Es ideal para una mañana tranquila.
El segundo bucle amplía el recorrido hasta los 8,2 kilómetros, incorporando nuevas pinturas rupestres, miradores y sendas más aéreas. Algunos tramos cuentan con pasamanos de cable y barandillas de acero. Las vistas sobre el cañón y el curso del río desde estos puntos son, para muchos senderistas, lo más memorable del recorrido.
Cualquiera de las dos opciones resulta asequible, aunque la pendiente de los barrancos hace recomendable que no perdamos de vista la seguridad.
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