El Parque Nacional más impresionante del mundo está en España: Patrimonio de la Humanidad, con uno de los bosques más antiguos de Europa y un nombre de leyenda
Extendiéndose en el centro de una de las principales islas de España, se asienta sobre terrenos de origen volcánico.

Aunque pueda no parecerlo, hay lugares que nos permiten viajar atrás en el tiempo: pueblos de origen medieval que nos hacen sentir como nobles caballeros, ruinas y yacimientos arqueológicos que sirven como espejo a los tiempos en que los antiguos griegos y romanos ocupaban los territorios de la península, o fortalezas en las que podemos descubrir cómo se vivía durante la dominación musulmana.

Cuánto más atrás en el tiempo queremos ir, más complicado se hace el dar con un sitio que lo permita. Si quisiéramos vivir una aventura prehistórica y sentirnos como los protagonistas de Jurassic Park, aunque fuera tan solo durante unas horas, no son muchos los lugares a los que podemos acudir; los museos de historia natural son la respuesta más evidente, pero no la única. En el archipiélago canario, en la isla de la Gomera, crece un bosque cuyo origen se remonta a los inicios de la era Cenozoica, hace más de 66 millones de años.
Bosques legendarios
Declarado parque nacional en el 1981 e incluido en la lista de Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO cinco años más tarde, el Parque Nacional de Garajonay cobija uno de los bosques más emblemáticos de toda Europa: la laurisilva, un ecosistema húmedo compuesto por especies de hoja perenne que cubría prácticamente todo el continente en el Terciario, período en que los dinosaurios se extinguieron. El bosque es, además, un productor de agua crucial en esta isla de morfología árida, pues tiene una gran capacidad para retener y almacenar agua procedente de las masas de aire húmedo.

Si con esto no crees que este es el bosque más especial de todo el territorio español, espera a saber esto. El origen del nombre de este parque proviene de una trágica leyenda que se dice que tuvo lugar en La Gomera. Similar al clásico de Shakespeare Romeo y Julieta, la princesa gomera Gara y el joven tinerfeño Jonay vieron su romance terminado forzosamente por la oposición de sus familias. Desesperados, ambos amantes huyeron al punto más alto de la isla donde, al verse acorralados por aquellos que los perseguían, se abrazaron y se lanzaron juntos al vacío para estar juntos para toda la eternidad.
La aventura nos espera
Cualquier época del año es buena para recorrer el parque, aunque primavera y otoño se consideran las estaciones más idóneas, ya que las temperaturas son más moderadas y la afluencia de visitantes es menor. En invierno, el bosque se suele ver envuelto de nieblas, que le dan un atractivo más misterioso, mientras que en verano, con las temperaturas más altas, la sombra que proporciona el espesor de los bosques hace que siga siendo un entorno muy agradable.

Debido a su origen volcánico, el cual permite una fácil erosión, el relieve de La Gomera está atravesado por profundos barrancos, los cuales crean unos paisajes que parecen sacados de otro mundo. Por el fondo de los barrancos fluyen arroyos, que proporcionan agua al entorno durante todo el año y crean riachuelos y saltos de agua, como el Chorro de El Cedro, la cascada más icónica del parque.
Gracias a las extensas dimensiones que ocupa el Parque Nacional de Garajonay, los puntos de acceso son varios, y las rutas a través de las cuales recorrer sus rincones son todavía más. En general son aptas para la gran mayoría de públicos, con trayectos que rondan los 5 kilómetros y como mucho duran un par de horas. Pero para aquellos que quieran adentrarse de lleno en los secretos que esconde este lugar tan mágico, la ruta de Pajarito – El Cedro – Tajaqué es la respuesta: con un trazado circular que abarca casi 15,5 kilómetros, atraviesa lugares con altitudes y morfologías de lo más variopintas, creando un gran contraste entre la laurisilva del fondo de los barrancos, donde el entorno es más húmedo y umbrío, y la laurisilva de las laderas y crestas.
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