Parece Turquía pero está en España: el pequeño pueblo a una hora de Madrid con un paisaje natural tan espectacular que recuerda a la Capadocia
Un misterioso lugar que hay que visitar al menos una vez en la vida.

Hay lugares que parecen salidos de otro planeta, tan mágicos e irreales que no parecen de este mundo. Es lo que le pasa a la Capadocia de Turquía, esa región de Anatolia Central que es famosa por sus paisajes extraterrestres, repletos de chimeneas de hadas sobre un terreno de tierra rojiza.
Un lugar para visitar una vez en la vida
Sus espectaculares valles, visibles a ras de suelo, y sus casas cueva subterráneas, sepultadas bajo montañas de sedimento volcánico, son tan increíbles que están declarados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Divisarlo desde el aire, a bordo de un globo aerostático, es una de las experiencias que hay que hacer una vez en la vida.

Lo curioso es que no hace falta viajar tan lejos para contemplar un paisaje similar. Y es que en España, a poco más de una hora desde Madrid, hay un lugar tan mágico e irreal como lo es la Capadocia.
Dónde está la Capadocia de Madrid
Se trata de las Cárcavas de Valdepeñas, un paisaje carismático que se localiza dentro del Parque Natural de la Sierra Norte de Guadalajara. Y, además, muy cerca de uno de los pueblos más bonitos de Madrid, Patones de Arriba. De hecho, hay una ruta de senderismo que parte desde allí y que es perfecta para adentrarse y conocer este misterioso paisaje.

Desde la prensa del Pontón de la Oliva, a unos 15 minutos en coche desde Patones, arranca el sendero que lleva hasta las Cárcavas. Apenas son unos ocho kilómetros de distancia, a través de una ruta bien señalizada y de dificultad baja, excepto al comienzo.
La ruta de senderismo que lleva hasta este mágico lugar
La ruta arranca con una empinada cuesta que va progresivamente en ascenso. Lo bueno, es que al subirla enseguida se contemplan las cárcavas al fondo, y así será durante todo el sendero hasta que, casi sin darte cuenta, estás dentro de ese paisaje tan marciano.

El fenómeno paisajístico de las cárcavas parecen pura fantasía, pero son muy reales. Se forma por la erosión de las corrientes de agua al circular entre la tierra arcillosa, dando lugar a estas hendiduras y huecos en la tierra que tienen forma de chimeneas arenosas. El tono rojizo, ocre y anaranjado del terreno ponen la guinda al pastel de este misterioso lugar que, si vives en Madrid, tienes que visitar al menos una vez en la vida.
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