Los paradores históricos más bonitos de Andalucía 

De Granada a Ronda, estos alojamientos tienen, además de solemnidad, unas vistas fabulosas  

Noelia Ferreiro
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Foto: Paradores

Son alojamientos donde prima la solera monumental, la huella majestuosa que deja la pátina del tiempo. Eso y unas vistas increíbles a las que, por supuesto, se suma toda la magia del sur. Aunque hay otros muchos estupendos, estos son los Paradores más destacados de Andalucía: 

Parador de Granada

Emplazado en los mismos jardines de la Alhambra, refrescados por el rumor de las fuentes, este alojamiento ocupa un antiguo convento franciscano construido por decisión de los Reyes Católicos sobre un palacio nazarí del siglo XIII del que aún se conservan restos como la Al Qubba. Es por ello por lo que destila una magia única que le ha llevado a ser considerado uno de los mejores Paradores de la red. Algo que nada extraña cuando se tiene la suerte de dormir entre excepcionales piezas de mobiliario que armonizan con el conjunto monumental o de tomar un aperitivo en la terraza con vistas al Palacio del Generalife. Desde aquí, además, los grandes atractivos granadinos (El Albaicín, el monasterio de La Cartuja, la Catedral, el barrio de Sacromonte…) apenas distan unos quince minutos.  

D.R.

Parador de Carmona (Sevilla)

Posado sobre la cima de un promontorio, con impresionantes vistas al río Corbones y a la campiña andaluza, también en este parador encontramos influencia árabe, no sólo porque está erigido sobre las ruinas de un alcázar del siglo XIV, sino también por los elementos arquitectónicos y decorativos que definen su interior: un patio central, terrazas, jardines bóvedas, arcos y una hermosa azulejería que brinda todo un viaje al pasado. Un lugar para hallar la paz más absoluta en la belleza del entorno y contentar al paladar en su magnífico restaurante de gastronomía tradicional, ubicado en el antiguo refectorio. 

Parador de Carmona"Una vista espectacular desde el castillo""Maravilloso" |

Parador de Córdoba

La ciudad de los califas tiene el honor de acoger uno de los paradores más hermosos, construido sobre las ruinas del palacete de verano de Abderramán I y rodeado de un jardín donde, dicen, se encuentran las palmeras más antiguas del continente europeo. Lo cierto es que las vistas que se vierten bien desde la soleada terraza o bien desde cualquiera de sus ventanales, con la frondosa sierra a los pies, resultan privilegiadas. Como también lo son la piscina de temporada y los grandes y majestuosos salones del interior. El parador de Córdoba es, además, un buen punto de partida para explorar una de las ciudades más bonitas de la península.  

Parador de Córdoba
Vista aérea | Paradores

 Parador de Jaén

Todo el encanto del Renacimiento andaluz desfila por este emblemático parador, situado en el cerro de Santa Catalina, junto al castillo del mismo nombre, donde la vista se pierde en un maravilloso horizonte. Pese a haber sido restaurado hace unos años, la riqueza monumental de su interior permanece intacta, con impresionantes arcos cruzados a 20 metros de altura en el salón principal, el comedor y las habitaciones, donde también la decoración tiene un carácter histórico. Y para el verano, por si el calor aprieta, dispone de una estupenda piscina con bonitas  panorámicas de la ciudad. 

D.R.

Parador de Ronda (Málaga)

La tercera ciudad más visitada de Andalucía es un bellísimo entramado que se asienta sobre el profundo desfiladero del río Guadalevín, el famoso tajo que parece cortado a cuchillo por la naturaleza. Justo aquí, edificado sobre la antigua Casa Consistorial, se sitúa el Parador de Ronda, con un interior moderno y funcional que no logra eclipsar las sobrecogedoras vistas sobre esta hendidura de 120 metros de profundidad. Aunque su cercanía a parques naturales como los de Sierra de la Grazalema, Sierra de las Nieves y Los Alcornocales atraen a este establecimiento a los amantes de la naturaleza, las propios atractivos de Ronda ya merecen la visita: la Alameda del Tajo, la plaza de toros y el impresionante Puente Nuevo que conecta el barrio antiguo con el barrio moderno a 98 metros de altura.