La Palma, después del volcán

El trabajo del fuego, la erupción más larga y destructiva de la isla ya es historia, pasará mucho tiempo hasta que sus rincones se recuperen. Esta tierra ofrece hoy imágenes sorprendentes de nuevos territorios

Redacción VIAJAR
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Foto: Freeartist / ISTOCK

El volcán Cumbrevieja en La Palma ha permanecido durante más de tres meses en activo. Las consecuencias de esta extensa erupción han sido catastróficas para miles de palmeros que se han visto obligados a abandonar sus casas, sus explotaciones agrícolas y sus centros de trabajo. Pero más allá del volcán, o como consecuencia de su actividad, la isla ha sufrido un importante cambio a nivel orográfico.

El Instituto Volcanológico de Canarias confirmó hace unas semanas que la erupción del Cumbrevieja ha provocado un edificio volcánico de unos 200 metros de altura sobre su base, alcanzando una altitud total de 1100 metros sobre el nivel del mar y al menos seis cráteres.

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En su camino hacia el mar, las coladas de lava han provocado también la aparición de nuevo territorio para la isla, delta lávico o fajana. Se han formado tres puntos distintos, el mayor de ellos de unas 45 hectáreas y actualmente se están transformando en playas de arena negra.

Este suceso tan sorprendente, la creación de nuevo territorio por la erupción de un volcán, es en realidad el origen de todo el archipiélago canario. En el caso de La Palma, la llamada Isla Bonita, lo que toca ahora es hablar de sus atractivos turísticos, y no tanto del Cumbrevieja.

El Roque de los Muchachos

Al norte de la isla se localiza la principal área volcánica de La Palma por extensión, la Caldera de Taburiente. Este parque nacional fue la segunda área protegida de Canarias tras el Teide y es desde el año 2002 Reserva Mundial de la Biosfera. En pleno parque nacional aparece el Mirador del Roque de los Muchachos, que es el punto más alto de la isla. Su altitud máxima es de 2426 metros sobre el nivel del mar, y lo más interesante es que se puede llegar hasta allí en coche, por carretera.

En este punto se sitúa el Observatorio Astrofísico de La Palma, un lugar ideal para observar los cielos, de los mejores del mundo, por la ausencia de contaminación lumínica. Si te gusta la astronomía, no dejes de visitar la Isla Bonita, pues en todo el territorio se reparten casi una veintena de miradores para disfrutar de las estrellas y los astros celestes.

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El Bosque de los Tilos

Si pensabas que el paisaje propio volcánico es el que más se asemeja al malpaís del Teide y de otros tantos volcanes del archipiélago, estás muy equivocado. En La Palma podrás disfrutar de Los Tilos, uno de los bosques de laurisilva más antiguos y extensos de Europa.

La laurisilva es un bosque subtropical húmedo que aparece en las islas de la Macaronesia y que está ocupado principalmente por especies lauráceas, de ahí su nombre. En Los Tilos lo más sorprendente son sus tiles y los helechos gigantes.

El Bosque de los Tilos está situado en el parque natural de Las Nieves, al noreste de la isla, y en él destaca la Ruta de los nacientes de Marcos y Cordero, una larga caminata de 15 kilómetros plagada de túneles.

El Charco Azul

No es una isla especialmente playera La Palma, pero algún enclave con mucho encanto sí que esconde. El territorio palmero es muy montañoso y la costa es muy accidentada en buena parte de la geografía insular, pero incluso así hay espacio para algunos arenales de gran belleza.

De los arenales a reseñar, la mayoría de ellos son con color oscuro, típico de la arena negra volcánica, con tamaño muy modesto y ubicadas cerca de los acantilados y con pocos servicios. Las playas de Nogales, Tazacorte, Puerto de Naos o Charco Verde son buenos ejemplos de ello.

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Pero si hay que quedarse con una, esa es sin duda Charco Azul. Es un conjunto de piscinas naturales situadas en el municipio de San Andrés y Sauce, también al noreste de La Palma. Aquí el mar y la roca han dado lugar a un espacio apto para el baño, pero la intervención humana en 2013, con la mejora de las instalaciones, ha convertido al espacio en uno de los más interesantes para atraer turistas.

Santa Cruz de la Palma

Son muchos más los lugares de interés en la Isla Bonita. Entre ellos también se contabiliza Santa Cruz de la Palma, su capital. Hasta allí llegan los ferris procedentes de otras islas, luego es un espacio urbano altamente transitado.

El patrimonio arquitectónico de la ciudad es uno de sus grandes atractivos, con numerosas casas con balcones de madera labrada, viviendas de estilo colonial, plazas y calles muy coquetas y el Museo Naval. El mejor lugar para iniciar el recorrido por la isla.