El palacio donde se esconde la historia de la familia más poderosa y polémica del Renacimiento: un palacio de Gandía donde vivió un santo
Declarado Bien de Interés Cultural desde 1964, permite el visitante transportarse directamente a la alta sociedad del siglo XV.

El escudo de la familia Borja en una de las ventanas del palacio ducal / Joanbanjo
Considerada como una de las familias más influyentes y poderosas de la historia de Europa, así como una de las más controvertidas, la familia Borja, más conocida como Borgia (su nombre en italiano). Esta familia noble era originaria del pueblo aragonés del mismo nombre, y más tarde se estableció en el reino de Valencia, en las ciudades de Játiva y Gandía. No solo fue una familia de la más alta nobleza de la Corona de Aragón, sino que en el siglo XV, durante el Renacimiento, produjo dos papas: Calixto III y Alejandro VI.

Cúpula del Palacio Ducal de Gandía / VJMC / Wikicommons
Es en la ciudad de Gandía donde, todavía hoy, se conserva el que fuera uno de los palacios pertenecientes a la familia. El Palacio Ducal de los Borja, construido en el siglo XIV en pleno centro histórico, supone una parada imprescindible en la ciudad de Gandía. La visita al interior del palacio ofrece un auténtico viaje al pasado, el cual revela los secretos de la nobleza de la antigua Corona de Aragón a la vez que permite descubrir los elementos más característicos de la arquitectura de la época.

Adriana Fernández
Viaje a la Valencia del Renacimiento
En pleno corazón de la ciudad de Gandía, situada a algo más de 70 kilómetros al sur de la ciudad de Valencia, el Palau Ducal dels Borja es uno de los lugares más emblemáticos del período del Renacimiento en tierras valencianas. Perteneciente a la casa noble de Borja, la cual ha pasado a la historia como una familia poderosa y despiadada (tal es la fama de la familia Borja que en 2011 se creó una serie que retrataba la historia de la familia durante el papado de Alejandro VI), el palacio supone también un excelente ejemplo del gótico civil valenciano.

El Palacio Ducal de los Borja es uno de los mejores ejemplos del gótico civil valenciano / Joanbanjo
La construcción del palacio comenzó durante la segunda mitad del siglo XIV por orden de Alfonso de Aragón el Viejo, el I Duque de Gandía. Fue a partir de 1485, cuando Rodrigo de Borja (futuro papa Alejandro VI) compró el Ducado de Gandía para su hijo Pedro Luis de Borja, que el palacio pasó a ser posesión de la familia; a partir de entonces, con la llegada de los Borja, el palacio fue ampliado y modificado para dejar plasmado el poder que ostentaba la familia en aquella época.
El hogar de un santo
Uno de los miembros más destacados y recordados de la familia Borja es Francisco de Borja y Aragón, más conocido como San Francisco de Borja. IV Duque de Gandía, entre muchos otros títulos, San Francisco de Borja nació en el palacio ducal en el 1510 y es recordado como el más importante de los duques de Gandía. Biznieto del papa Alejandro VI y el rey Fernando el Católico, en 1548 fundó en Gandía la primera universidad jesuita de la historia. Con ella estableció las bases de la educación jesuítica, la cual se acabaría extendiendo por todo el mundo, hasta llegar a nuestros días.
La visita al palacio
Declarado Bien de Interés Cultural en 1964, el Palau Ducal dels Borja supone una de las visitas de corte histórico más destacadas e interesantes en la ciudad de Gandía. La visita al palacio permite no perderse ningún detalle de todos los tesoros que se esconden en él, permitiendo conocer los elementos arquitectónicos que lo convierten en un monumento tan importante: en el interior del palacio se pueden reconocer vestigios del primitivo palacio gótico datado de los siglos XIV y XV, los cuales se mezclan con los elementos renacentistas del siglo XVI, las ampliaciones barrocas de los siglos XVII y XVIII y, finalmente, las reconstrucciones neogóticas de finales del siglo XIX y comienzos del XX.
Situado en la calle Duc Alfons el Vell y abierto todos los días de la semana de 10h a 14h y de 16h a 20h (exceptuando domingos y festivos, que solo abre de mañanas), el precio general de la entrada es de 8€, disponiendo también de varios tipos de descuento para los visitantes. La visita permite descubrir estancias y salones como el Salón de Coronas, de estilo renacentista y con elementos de arte mudéjar; la Cámara de la Duquesa, donde nació San Francisco de Borja; el Patio de Armas y el Patio de la Cisterna; y la Galería Dorada, el elemento arquitectónico y artístico más significativo del monumento y un referente excepcional de la arquitectura civil barroca valenciana.
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