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Uno de los paisajes volcánicos mejor conservados y más surrealistas del planeta está en España: campos de lava, cráteres, formaciones volcánicas gigantes y uno de los cielos más limpios del mundo para ver eclipses y estrellas

El Parque Nacional del Teide concentra coladas, cráteres y formaciones erosionadas en uno de los entornos rurales más estudiados de España.

El Parque Nacional del Teide

El Parque Nacional del Teide / Istock

Al dejar atrás la vegetación y ganar altura en Tenerife, el terreno cambia de forma brusca: la superficie se vuelve oscura, irregular y aparecen coladas de lava solidificada. En ese punto comienza el Parque Nacional del Teide, un espacio donde la actividad volcánica ha ido superponiendo materiales durante miles de años hasta formar uno de los conjuntos geológicos más completos de España.

Está declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO

Está declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO / Istock / Photographer: rusmor@gmail.com

El Parque Nacional del Teide se sitúa en el centro de la isla y fue uno de los primeros espacios naturales protegidos de España. Su declaración como Parque Nacional en 1954 buscaba preservar tanto el paisaje volcánico como los valores científicos asociados al lugar. Más tarde, en 2007, fue incluido en la lista de Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO, en parte por el estado de conservación de sus formaciones volcánicas.

Tiene un solo habitante y las aguas más azules del mundo: la isla más bonita de las Canarias tiene un solo habitante

Adriana Fernández

Un paisaje construido por erupciones sucesivas

El territorio que hoy ocupa el parque es el resultado de múltiples episodios volcánicos a lo largo de miles de años. Al visitarlo, verás que las coladas de lava se superponen, los cráteres se suceden y aparecen estructuras que son el resultado de muchos procesos distintos.

En el centro de todo este entorno se eleva el Teide, que con 3.715 metros es el punto más alto de España y es visible desde muchos puntos de la isla.

El Teide es el punto más alto de España

El Teide es el punto más alto de España / Istock / 5

Aunque el gran protagonista sea el Teide, otra de las formaciones más conocidas son los Roques de García, donde la erosión ha ido modelando la roca volcánica hasta generar siluetas que ya son reconocibles para todo aquel que haya visto imágenes del parque antes. Lo espectacular de este parque es que en pocos kilómetros se pasa de superficies negras recientes a zonas más claras y erosionadas. Mires donde mires la estampa es diferente y podrías pensar que estás en diferentes sitios si no fuese porque el Teide siempre esté presente.

Además de las coladas y los conos volcánicos, en el parque hay depósitos de cenizas y materiales más finos que cubren amplias zonas. Estos suelos, que parecen frágiles, forman parte del equilibrio del ecosistema y explican por qué en algunos puntos apenas crece vegetación.

Algo que hace mágico al parque (más si cabe) es cómo varía el paisaje según la hora del día. La luz incide de forma distinta sobre las coladas y las rocas, lo que modifica los colores y los contrastes. A primera hora, los tonos tienden a ser más fríos; al atardecer, aparecen gamas rojizas y anaranjadas que acentúan las formas.

Es uno de los parques nacionales más visitados del país

Es uno de los parques nacionales más visitados del país / Istock / Didenko Sergey

Un entorno clave para la observación del cielo

El Parque Nacional del Teide y su entorno forman parte de una de las zonas con mejores condiciones para la observación astronómica en Europa. De ahí que en las proximidades se encuentra el Observatorio del Teide, gestionado por el Instituto de Astrofísica de Canarias.

Estas condiciones permiten observar el cielo con gran nitidez en noches despejadas y, aquí, la visibilidad de estrellas y otros fenómenos astronómicos es superior a la de muchas zonas del continente, aunque lógicamente la observación siempre depende de factores como la meteorología o la fase lunar.

Vía Láctea sobre Los Roques de García, Parque Nacional del Teide, Tenerife

Vía Láctea sobre Los Roques de García, Parque Nacional del Teide, Tenerife / Istock

Cómo recorrer el Parque Nacional del Teide

En la actualidad, es uno de los parques nacionales más visitados del país, con accesos regulados y una red de carreteras que permite recorrerlo sin necesidad de realizar rutas largas a pie. El parque se puede recorrer en coche a través de varias carreteras. En la zona existen también miradores y zonas habilitadas para pararse a observar incluso antes de haber llegado al parque.

También hay senderos señalizados para quienes prefieren recorrer el entorno a pie. En cualquier caso, la altitud y las condiciones climáticas pueden variar de forma notable respecto a la costa, por lo que conviene tenerlo en consideración antes de la visita. Lo más importante: hay que reservar con antelación y tener en cuenta que el aparcamiento se llena rápido.