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El primer paisaje de Europa declarado Patrimonio de la Humanidad parece Marte: fue la mayor mina de oro a cielo abierto del Imperio romano y hoy es un bosque de tierra roja

El secreto mejor guardado de la Hispania romana, se trata de una de las mayores obras de ingeniería de la Antigüedad.

El enclave natural declarado Patrimonio de la Humanidad que parece Marte.

El enclave natural declarado Patrimonio de la Humanidad que parece Marte. / Istock

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Durante los siglos que estuvieron ocupando la península ibérica, los romanos no solo dejaron tras de sí estructuras arquitectónicas como acueductos, circos o teatros. Además de estas construcciones, que hoy día nos permiten profundizar en cómo se organizaba y funcionaba la sociedad de la época, en la península encontramos también la que en su día fuera la mayor mina a cielo abierto.

Las Médulas está considerada la mina a cielo abierto más grande del Imperio romano

Las Médulas está considerada la mina a cielo abierto más grande del Imperio romano / Istock / ruivalesousa

Ubicada en la comarca de El Bierzo, en la provincia de León, en enclave de Las Médulas fue incluido en la lista de Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1997. El origen de esta gigantesca mina al aire libre se remonta a mediados del siglo I d.C., cuando Roma extendió sus fronteras hasta el territorio de la actual comarca de El Bierzo en busca del oro necesario para acuñar su nueva moneda, el áureo de oro.

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Sara Fernández García

El atractivo de Las Médulas recae en su peculiar orografía, resultado de la actividad humana y la erosión del terreno. El naturalista y militar romano Plinio el Viejo, quien mediante la fuerza hidráulica removió la tierra del enclave en búsqueda del preciado oro, definió Las Médulas como “una obra de gigantes”. No le faltaba razón, pues cuando uno ve esas enormes moles de tierra rojiza, con una superficie cubierta de cicatrices, cuesta creer que fuera la acción del hombre la que creara semejante maravilla natural.

La acción del hombre dio forma a este enclave tan peculiar

La acción del hombre dio forma a este enclave tan peculiar / Istock / StockPhotoAstur

Una obra de ingeniería en mayúsculas

Enclavada en la belleza de los montes Aquilanos, la actividad en la mina a cielo abierto de Las Médulas duró alrededor de 200 años, quedando abandonada entre finales del siglo II e inicios del siglo III. Durante esos años, los romanos explotaron los filones de polvo de oro que encontraron en los depósitos de sedimentos de las montañas. Debido a la creación de enormes galerías, excavadas a través de la inyección de agua en puntos determinados de las montañas, el perfil de las montañas fue mutando con el paso del tiempo.

Después de la crisis monetaria que Roma vivió en el siglo III, así como la introducción de técnicas de extracción más productivas, las minas quedaron abandonadas. Sumado a este abandono, la acción del tiempo y los factores erosivos fueron moldeando el terreno hasta crear lo que hoy en día está considerado un auténtico monumento natural. No se trata solo de una experiencia para profundizar en la historia de la región, sino el lugar perfecto para disfrutar de pleno de la naturaleza.

Los romanos explotaron las minas durante 200 años

Los romanos explotaron las minas durante 200 años / Istock / photohampster

Recorriendo Las Médulas

Fueron más de 400 kilómetros de canales los que se excavaron para conducir el agua por las montañas y romper la roca para dejar las partículas de oro al descubierto, una parte de los cuales se pueden recorrer a día de hoy. Paseando a través de estos canales uno se puede dejar seducir por las formas oníricas de los picos que se erigen en el entorno, alrededor de los cuales se extienden también bosques de robles y castaños que aportan un precioso contraste con las paredes de arena rojiza.

Son varias las rutas de senderismo que atraviesan el enclave de Las Médulas, con opciones para todos los gustos y niveles físicos. Sembradas de miradores desde los que disfrutar de las increíbles panorámicas del lugar, las rutas atraviesan grutas y cuevas gigantes, y hacen parada en la orilla de los varios lagos y lagunas del enclave.

Rutas de senderismo por Las Médulas

Rutas de senderismo por Las Médulas / Istock / Chris DoAl

Además de a pie, algunos de los caminos son ideales para hacer también en bicicleta, ya que gran parte de los tramos están asfaltados. La mejor de las rutas es la Senda de las Valiñas, con un trazado circular de 3,5 kilómetros y de dificultad baja, por lo que es perfecta para hacer en familia. A lo largo de su recorrido, la Senda de las Valiñas atraviesa bosques de castaños y cavidades en las paredes de roca, que transportan a aquellos que se adentran a ellas directamente a la época en que las minas todavía eran explotadas.