El olivo más grande del mundo está en un pequeño pueblo de Jaén: sus ramas superan los dos metros de perímetro y produce 600 kilos de aceitunas

Este olivo nos demuestra que lo viejo puede funcionar a la perfección.

El olivo que rompe récords.
El olivo que rompe récords. / Istock / kemirada

Dicen que quien tiene un olivo, tiene un tesoro. ¿O no era así? En cualquier caso, en Jaén esa frase se la toman en serio, de eso no hay duda. Y es que entre sierras espectaculares, carreteras secundarias y pueblos con un encanto especial, se esconde un árbol que lleva ahí, imponente, desde hace siglos.

Adriana Fernández

En Arroyo del Ojanco, un municipio de poco más de dos mil habitantes, crece el Olivo de Fuentebuena, uno de los ejemplares más impresionantes del planeta. De hecho, es considerado nada más y nada menos como uno de los olivos de mayor tamaño del mundo.

Un gigante con raíces profundas

A pesar del dramatismo que me caracteriza, os aseguro que no estoy exagerando. Y es que, los datos hablan solos. El Olivo de Fuentebuena alcanza unos 12 metros de altura, presenta un tronco de cerca de cinco metros de diámetro y extiende su copa como quien abre los brazos para abrazar el paisaje; la magia de la naturaleza, diría yo. Pero si hay una cifra que explica por qué este árbol es único, está en sus ramas principales, pues dos de ellas superan los dos metros de perímetro, concretamente 2,10 y 2,80 metros. Tan gruesas y pesadas que el ramaje acaba venciendo hacia el suelo, como si el árbol se rindiera, orgulloso, ante su propio peso.

Y aun así, sigue dando fruto (y tanto, vaya). En una campaña normal puede llegar a producir alrededor de 600 kilos de aceitunas, algo extraordinario para un solo ejemplar. Aquí lo viejo sigue funcionando a la perfección. Y es que, aquí está, una vez más, la naturaleza dándonos una lección. Por otra parte, entorno vale por sí mismo una visita, si os soy sincera. El árbol se encuentra muy cerca de la entrada al Parque Natural de las Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas, el espacio protegido más extenso del país. Este paisaje de sierras, olivares y bosques mediterráneos ha sido durante siglos un terreno privilegiado para el cultivo del olivo.

Monumento natural… y símbolo de toda una comarca

Por su tamaño, singularidad y valor paisajístico, el Olivo de Fuentebuena está declarado Monumento Natural de Andalucía, una figura reservada a elementos que destacan por encima de lo común. Y es que, como podéis observar, ese mérito lo cumple con creces. Este viejo árbol es todo un símbolo... Para Arroyo del Ojanco y para toda la comarca de la Sierra de Segura, representa esa relación casi íntima entre la tierra y quienes la trabajan.

Y, como buen árbol monumental, su historia se mueve entre documentos y leyendas. Hay quien sostiene que pudo ser plantado en época romana, cuando el aceite de la Bética viajaba por todo el Imperio. Otros apuntan a tiempos de la Reconquista. La realidad es más prudente (y, para mí, más bonita), pues no se sabe con exactitud cuándo empezó a crecer. Lo que sí está claro es que lleva siglos en pie, viendo pasar generaciones enteras, guerras, cosechas buenas y malas. Un testigo que nunca se fue.

Paso a paso

Y, si os habéis quedado con ganas de más y ya tenéis las botas puestas para visitar este monumento natural, os tranquilizo y os garantizo que llegar hasta él es sencillo. Desde el propio Arroyo del Ojanco basta con tomar la JV-7005 en dirección a Beas de Segura; tras pasar el cruce de Prados de Armijo, el olivo aparece a unos 50 metros de la carretera, perfectamente visible. No es una visita larga, y yo creo que no hace falta. La visita express merece la pena con creces; creedme.

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