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Nadie la visita, pero dicen que es la “Suiza española”: lagos de montaña, pueblos de piedra y cumbres de más de 2.000 metros en una de las zonas menos pobladas de España

Una comarca de grandes valles y montañas donde la población se concentra en pequeños núcleos separados por largas distancias.

La comarca del Pirineo que parece sacada de un paisaje suizo

La comarca del Pirineo que parece sacada de un paisaje suizo / Istock

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Lo que más te va a gustar de Sobrarbe es que todo merece ser considerado un paisaje de postal. Vas recorriéndolo y un pueblo de piedra aparece al fondo de un valle, detrás asoma una montaña y, siguiendo la carretera, vas viendo que quedan pequeñas aldeas y antiguos caminos recuerdan que aquí hubo mucha más gente de la que hay ahora. No es extraño que haya quien haya encontrado cierto parecido con los Alpes y haya terminado llamando a la zona la “Suiza española”.

Aínsa, uno de los pueblos más bonitos del Sobrarbe

Aínsa, uno de los pueblos más bonitos del Sobrarbe / Istock / Dronie-Spain

La comarca, en el norte de Huesca, puede presumir de tener algunos de los paisajes más espectaculares de la provincia: lagos de montaña, ríos, bosques y cumbres que superan los 2.000 metros. Pero también es uno de esos territorios donde la distancia entre pueblos es considerable y donde la despoblación ha dejado una huella evidente.

Suiza en bici

Sobrarbe ocupa una extensa zona del Pirineo oscense y la población tampoco se reparte de manera uniforme. Buena parte de los habitantes se concentra en los principales núcleos, mientras que otros pueblos y pequeñas aldeas tienen una población muy reducida como consecuencia del proceso de despoblación que afectó a muchas zonas rurales de montaña durante el siglo XX. Es algo que vas a notar fácilmente en tu visita: hay antiguos caminos, bancales, construcciones agrícolas y casas que recuerdan una época en la que la vida dependía mucho más directamente de la ganadería y de la agricultura.

Algunos pueblos, sin embargo, han conseguido conservar una parte importante de ese patrimonio y eso lo ves reflejado en las fachadas de piedra, los tejados tradicionales y las calles adaptadas a la pendiente.

Aínsa, pueblo pirenaico de la provincia de Huesca, Sobrarbe y la Comunidad Autónoma de Aragón, España.

Aínsa, pueblo pirenaico de la provincia de Huesca, Sobrarbe y la Comunidad Autónoma de Aragón, España. / Istock / Manuel Milan

El agua aparece entre bosques, valles y montañas

El paisaje de Sobrarbe no solo lo conforman las cumbres. El agua tiene un papel fundamental y aparece en distintas formas, desde los ríos que recorren los valles hasta los embalses y los ibones de alta montaña, pequeños lagos de origen glaciar característicos de los Pirineos. Se encuentran en zonas elevadas y muchos de ellos requieren caminar para llegar hasta sus orillas.

El Parque Natural de la Sierra y los Cañones de Guara

El Parque Natural de la Sierra y los Cañones de Guara / Istock

Merece la pena subir para apreciarlos, pero si no quieres llegar hasta allí, más abajo los ríos atraviesan los valles y acompañan algunas de las rutas que también te permiten conocer el territorio a pie. También están los grandes embalses, que han transformado algunos valles y forman parte desde hace décadas del paisaje del Pirineo de la provincia.

El Cañón de Añisclo es una profunda garganta excavada por el río Bellós en pleno Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido

El Cañón de Añisclo es una profunda garganta excavada por el río Bellós en pleno Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido / Istock / 5

En Sobrarbe también se encuentran algunas de las grandes cumbres del Pirineo aragonés, con alturas que superan ampliamente los 2.000 metros. La altitud hace que el territorio cambie mucho según la época del año. Los inviernos pueden ser duros en las zonas elevadas y el acceso a algunos puntos depende de las condiciones meteorológicas. En verano, en cambio, puedes adentrarte en valles, bosques y zonas de alta montaña a través de los senderos.

Y estando aquí no podemos olvidarnos del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, uno de los grandes espacios naturales del Pirineo. Allí se encuentran algunos de los escenarios más conocidos de la comarca, con grandes paredes de roca, cascadas, bosques y valles modelados durante miles de años.