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Nadie lo visita, pero dicen que este pueblo es el "Machu Picchu de España": declarado Bien de Interés Cultural, tiene un desfiladero volcánico frente al mar y solo era accesible a pie

Parece sacado de los Andes, pero está en Tenerife: es un pequeño pueblo escondido entre enormes barrancos, acantilados y una vegetación exuberante.

Este pueblo del archipiélago canario es conocido como el "Machu Picchu de España"

Este pueblo del archipiélago canario es conocido como el "Machu Picchu de España" / Istock

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Nadie diría que allí vive gente. Ese aislamiento tiene raíces muy antiguas y es uno de sus grandes encantos, por lo que su entorno se ha conservado en unas condiciones que permiten sentirte en otro lugar de ensueño sin ir muy lejos. Las casas de piedra volcánica y madera de tea, se aferran a las laderas del barranco en varios núcleos escalonados, con calles empedradas y una disposición vertical que recuerda en su composición visual a la ciudadela inca de Perú, aunque a mucha menor escala.

Masca se encuentra dentro del Parque Rural de Teno, en el municipio de Buenavista del Norte, uno de los espacios naturales más interesantes del noroeste de Tenerife. El parque engloba también otros núcleos como El Palmar, Teno Alto o Las Portelas y mantiene una actividad ligada principalmente a la agricultura y la ganadería de autoconsumo y a tiempo parcial. Con apenas un centenar de habitantes, el caserío, declarado Bien de Interés Cultural, conserva pequeños restaurantes, puestos de artesanía y la sensación de un pueblo sacado de un cuento.

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Muchas de sus viviendas no son especialmente antiguas, conservan las formas y materiales propios de la construcción tradicional. En la plaza principal se levanta la ermita de la Inmaculada Concepción, del siglo XVIII, uno de los pocos edificios religiosos del pueblo y punto de referencia para cualquier visita. También hay un museo y un centro de artesanía. El origen del pueblo se remonta a los guanches, los aborígenes de Tenerife, que encontraron en este enclave protegido entre barrancos y crestas volcánicas un lugar donde establecer cultivos y ganado, como demuestran los yacimientos hallados junto al Roque Tarucho.

La carretera para llegar a Masca (Tenerife)

La carretera para llegar a Masca (Tenerife) / Istock / TPopova

Durante generaciones, sus habitantes vivieron de una economía de subsistencia, trabajando los bancales escalonados que todavía hoy cubren la ladera de la montaña. El acceso, durante buena parte del siglo XX, se hacía solo a pie o a lomos de burro por el antiguo Camino de los Guanches, hasta la década de 1960, aproximadamente. Para contemplarlo desde las alturas, son perfectos el Mirador de Cherfe y el Mirador de Cruz de Hilda.

Masca (Tenerife)

Masca (Tenerife) / Istock / hsvrs

El desfiladero con vistas al Atlántico: la joya del pueblo

El gran protagonista de Masca, más allá del propio pueblo, es su barranco: un cañón excavado por la erosión en paredes volcánicas que tienen entre 5 y 8 millones de años de antigüedad, y que desciende desde el caserío hasta la costa. La ruta completa de ida y vuelta ronda los 10 kilómetros, es exigente físicamente (de unas 5 o 6 horas). Para recorrerlo es obligatorio reservar plaza por internet, y llegar hasta el propio pueblo debe hacerse en transporte público, ya que el aparcamiento es muy reducido y dejar el coche fuera de las zonas habilitadas está prohibido.

El atardecer en Masca (Tenerife)

El atardecer en Masca (Tenerife) / Istock / inigofotografia

La ruta más atractiva para los senderistas

La ruta comienza en el Centro de Visitantes, donde se comprueban las reservas y se revisa que los excursionistas lleven el equipamiento adecuado. El calzado de montaña con buen dibujo de suela es imprescindible, al igual que disponer de agua, ropa apropiada, algo de comida y suficiente batería en el teléfono móvil. Durante el recorrido también es obligatorio utilizar el casco que se facilita gratuitamente. A partir de ahí comienza un recorrido entre paredes de más de 400 metros de altura, palmeras, cactus y pequeñas huertas locales.

Una preciosa cascada en Masca (Tenerife)

Una preciosa cascada en Masca (Tenerife) / Istock / sitriel

El basalto, presente en diferentes tonalidades, dibuja formas sobre los paredones del desfiladero mientras el sendero avanza hacia el océano. Después de unas dos horas y media, el paisaje empieza a cambiar y el sonido del agua anuncia la proximidad del Atlántico. El camino desemboca finalmente en la playa de Masca, una pequeña franja de costa de apenas 15 metros de anchura desde la que, en los días despejados, puede contemplarse la vecina isla de La Gomera.

Una vez allí, llega el momento de descansar, darse un baño y recuperar fuerzas antes de emprender el camino de vuelta. ¿Serías capaz?