Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Nadie la visita, pero dicen que es "la Selva de Sumatra de España": helechos gigantes prehistóricos y laurisilva en una isla ignorada

En las Islas Canarias hay un bosque con helechos gigantes y árboles que llevan más de 20 millones de años, además de ser uno de los últimos reductos de laurisilva del planeta, formando un paisaje prácticamente selvático con senderos de lo más atractivos para los senderistas.

El bosque más infravalorado de España está repleto de helechos gigantes prehistóricos y laurisilva en una isla ignorada

El bosque más infravalorado de España está repleto de helechos gigantes prehistóricos y laurisilva en una isla ignorada / Istock

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google

La laurisilva es un tipo de bosque primitivo que hace millones de años ocupaba amplias zonas del planeta y que hoy sobrevive en algunos puntos concretos. En este enclave tan poco masificado se encuentra uno de sus mejores refugios. Tener la sensación de respirar aire puro, pasear sin un rumbo fijo y explorar como si el resto de la acelerada civilización no existiera, es posible en este mágico bosque al que muchos han comparado con la Selva de Sumatra.

La abundancia de árboles crea zonas especialmente densas y húmedas en las que apenas entra la luz del sol. Es precisamente allí donde aparecen algunos de los grandes protagonistas del paisaje: enormes helechos que crecen entre musgos, hojarasca y una vegetación abundante. El único sonido que se escucha es el silencio y el olor a tierra húmeda se siente en cada poro de la piel de los viajeros más atrevidos. En el noreste de La Palma, situado en el municipio de San Andrés y Sauces, el Bosque de Los Tilos forma parte de la Reserva Mundial de la Biosfera de La Palma.

Nadie la visita, pero dicen que es “la Selva Negra de España”: pueblos entre cascadas y bosques frondosos en el interior de una provincia olvidada

Sara Fernández García

La Palma sigue siendo, dentro del archipiélago canario, una de las islas que menos turistas recibe en comparación con Tenerife o Gran Canaria, así que no es extraño que este rincón de laurisilva permanezca fuera del radar de buena parte de los viajeros que visitan las islas. De hecho, antes de convertirse en reserva protegida, Los Tilos fue durante generaciones una finca dedicada al cultivo y la ganadería. Todo cambió cuando la UNESCO declaró las 511 hectáreas de la finca de El Canal y Los Tilos como la primera Reserva de la Biosfera de todo el archipiélago canario, con el objetivo de salvaguardar la especie.

Bosque de Los Tilos, La Palma

Bosque de Los Tilos, La Palma / Istock / Carlos Herreros fotografia

Un bosque que ha sobrevivido a la era glacial

Es un tipo de bosque de hoja ancha que hace más de 20 millones de años, durante la era Terciaria, cubría gran parte del Mediterráneo y del norte de África, y que hoy solo sobrevive en algunos puntos de Canarias, Madeira y las Azores. Entre sus 20-30 metros de dosel arbóreo crecen tiles (los árboles que dan nombre al lugar), viñátigos, laureles, acebiños, barbuzanos, madroños, fayas, brezos y helechos gigantes que crean esa sensación de selva húmeda.

Bosque de Los Tilos, La Palma

Bosque de Los Tilos, La Palma / Istock / Carlos Herreros fotografia

En consecuencia, entre la flora de la zona, viven la paloma turqué y la paloma rabiche, dos especies de palomas endémicas de la laurisilva canaria que se escuchan con más frecuencia de la que se ven, además de una subespecie propia de lagarto tizón exclusiva de La Palma. Motivo suficiente para justificar por qué los vecinos de la zona guardan con recelo este tesoro para evitar turismo masivo.

Caminos para perderse, seas senderista o no

Para quien busca solo una caminata sencilla, el sendero autoguiado desde el Centro de Visitantes hasta la cascada es corto, de dificultad baja y apto para casi cualquier persona. El agua tiene un papel fundamental en ambas. La ruta atraviesa un profundo valle que concentra algunos de los mayores recursos hídricos de la isla y permite descubrir el bosque mientras se gana altura. El recorrido asciende aproximadamente 250 metros hasta alcanzar un punto desde el que se abren espectaculares vistas para después iniciar el descenso hacia Los Sauces.

Senderos en el Bosque de Los Tilos, La Palma

Senderos en el Bosque de Los Tilos, La Palma / Istock / Carlos Herreros fotografia

La otra opción, la ruta de Marcos y Cordero, es mucho más exigente: unos 25 kilómetros de ida y vuelta atravesando 13 túneles excavados en la roca para canalizar el agua, con fuerte desnivel. Puede prolongarse hasta Charco Azul, uno de los lugares más agradables para terminar la caminata con un baño inolvidable en sus piscinas naturales como recompensa del tramo.