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Nadie la visita, pero dicen que es “la Selva Negra de España”: un paisaje que conecta 43 pueblos llenos de cascadas y bosques frondosos desde el interior de una provincia olvidada

Un paisaje tan húmedo y tan verde que no te lo esperas.

Las Hurdes, la Selva Negra de España

Las Hurdes, la Selva Negra de España / Istock

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En un lugar remoto, al norte de norte de Extremadura, se esconde una región que por su riqueza paisajística está considerada como la Selva Negra de España. Valles profundos y sinuosos, montañas cubiertas de robles, castaños y pinares, y un sinfín de gargantas, pozas y cascadas.

Parece uan región del interior de Alemania, pero está en España

Parece uan región del interior de Alemania, pero está en España / Istock / LOT MARTIN

Y es que, aunque mucha gente sigue pensando que Extremadura es un destino seco, llano y donde solo hay extensiones de dehesas, la comunidad esconde regiones que combinan naturaleza con preciosos pueblos de pizarra, dibujando un paisaje tan característico que por momentos te traslada al norte de España, e incluso de Europa. 

El primer parque nacional de España es el destino ideal para los amantes del senderismo: ubicado en el norte de la península, tiene más de un siglo de historia

Sara Fernández García

Una de estas regiones es la de Las Hurdes, un destino que sorprende porque, como decimos, no se parece en prácticamente nada a esa imagen típica que se tiene de toda Extremadura. Y esta es la excepción. 

Una región de bosques, gargantas y cascadas

Las Hurdes es esa región que forma parte del norte de Cáceres pero que limita con la Sierra de Francia, una comarca montañosa al sur de Salamanca, y que está considerada una de las zonas de naturaleza mejor conservadas de toda la provincia. Su paisaje es tan húmedo y tan verde que no te lo esperas. 

Su paisaje es tan húmedo y tan verde que no te lo esperas

Su paisaje es tan húmedo y tan verde que no te lo esperas / Istock / LOT MARTIN

Algunos de los lugares que sí o sí hay que visitar son el meandro del Melero: suya es la imagen más icónica de Las Hurdes, o el chorro de la Meancera, una cascada espectacular que en primavera muestra su mejor versión (es cuando tiene más caudal). También es interesante el Chorrituero de Ovejuela, otra cascada a la que se llega con una ruta de senderismo bastante sencilla. Un pequeño esfuerzo con una gran recompensa, sin duda. 

Pueblos empedrados con fachadas blancas y tejas de pizarra.

Pueblos empedrados con fachadas blancas y tejas de pizarra. / Istock

Los pueblos de pizarra más bonitos

Las Hurdes está dividida en solo seis municipios (Caminomorisco, Casar de Palomero, Ladrillar, Nuñomoral, Pinofranqueado y Casares de las Hurdes), sin embargo juntos suman entre 40 y 44 alquerías o pequeños núcleos de población de carácter más tradicional y autóctono. Solo es posible llegar a ellas a través de carreteras serpenteantes, y son los que guardan el encanto de esta serranía remota. 

Como seguro que te están dando ganas de descubrir algunos de los pueblos más bonitos que hay en la zona, te decimos cuáles son: El Gasco, Riomalo de Arriba y Casares de Las Hurdes, los tres mejores ejemplos de arquitectura tradicional de pizarra y los más fotogénicos.

Las Hurdes, un destino que sorprende, en todos los sentidos.

Las Hurdes, un destino que sorprende, en todos los sentidos. / Istock

Y eso es lo que hace que Las Hurdes sea un destino tan especial. Que nadie espere grandes monumentos, ni ciudades monumentales (para eso ya está Cáceres y su precioso centro histórico medieval). El atractivo de esta región escondida en el norte de la provincia está precisamente en placeres mucho más pequeños: conducir por carreteras de montaña, descubrir pequeñas aldeas casi escondidas, caminar entre bosques y terminar el día junto a una garganta o una piscina natural. 

Es un lugar que invita a viajar sin prisas y que, precisamente por haber estado durante tanto tiempo fuera de los circuitos turísticos habituales, conserva una autenticidad difícil de encontrar en otros destinos. Sencillamente imprescindible.