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Nadie lo visita, pero dicen que es “el jardín renacentista más bonito del mundo”, y está en España: pasadizos de cipreses, templos neoclásicos y un Bien de Interés Cultural

Esta quinta de recreo, que estuvo marcada por el abandono, luce hoy una estructura vegetal reconstruida conforme al diseño de 1787, en la que incluye joyas arquitectónicas únicas.

Este parque esconde joyas arquitectónicas únicas.

Este parque esconde joyas arquitectónicas únicas. / Istock

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Madrid es villa de realeza. Desde los Austrias sobrios, de la Plaza Mayor y el Real Alcázar, a los Borbones de gusto francés e italiano barroco y neoclásico, de paseos arbolados, monumentos civiles o el Palacio Real de Madrid, oficialmente Palacio de Oriente.

La ciudad recuerda y retiene el despliegue arquitectónico que supuso la clase burguesa y su llegada a la ciudad, haciendo de calles de tierra una capital monumental que sigue ofreciendo su historia a quien decide visitarla. Pero la magnitud de Madrid va más allá de su centro. El Parque de El Capricho, en el barrio de la Alameda de Osuna, dentro del distrito de Barajas, al noreste de Madrid, es buen ejemplo de ello.

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Un jardín Bien de Interés Cultural

Con una extensión de 14 hectáreas, el Parque del Capricho constituye una de las quintas de recreo más singulares del Neoclasicismo español. La finca fue adquirida en 1783 y las obras arrancaron cuatro años más tarde, en 1787. El laberinto fue diseñado inicialmente por el arquitecto y jardinero francés Jean-Baptiste Mulot, por entonces parte del proyecto de Versalles, y culminado bajo la dirección de Martín López Aguado, proyectista del Teatro Real.

Parque El Capricho, Madrid

Parque El Capricho, Madrid / Ayuntamiento de Madrid

En el interior del parque, perteneciente a los Duques de Osasuna, la joya de la corona respondía al laberinto: una estructura vegetal de aproximadamente 6.030 metros cuadrados concebida en la tradición de las sorpresas cortesanas del siglo XVIII.

El juego del flirteo cortesano

La tradición de la época sostiene que el laberinto no era solo una atracción arquitectónica, también la excusa perfecta para el amor cortés y la galantería. En las fiestas, los nobles jugaban a perderse para propiciar encuentros privados fuera de la rígida etiqueta de la corte.

El recorrido botánico e histórico conecta el Palacio con el Templete de Baco, el Embarcadero, el Abejero y el Laberinto a través de parterres simétricos franceses y un impresionante bosque inglés.

Sin embargo, los jardines que hoy se contemplan no son los que un día sirvieron de divertimento, aquellos fueron destruidos por la caída de un avión en un aterrizaje de emergencia en el siglo XX, y durante decadas el espacio permaneció en el abandono hasta que el Ayuntamiento de Madrid lo reconstruyó basándose en los planos originales del siglo XVIII.

Los juegos de la Duquesa

Según las leyendas locales la propia duquesa proponía pequeños retos a los ilustrados y artistas que acogía para ver quién lograba encontrar la salida sin ayuda, ofreciendo como recompensa audiencias privadas o favores de mecenazgo.

Laberinto de El Capricho, Madrid

Laberinto de El Capricho, Madrid / Wikicommons / Ojoclic

Puntos de interés histórico, cultural y patrimonial

El laberinto está conectado con el resto de "caprichos” destinados, principalmente, a sorprender al visitante, y que hoy forman parte de un divertido circuito:

  1. El Palacio de los Duques de Osuna 

Se trata de un edificio de traza neoclásica que presidía la vida cortesana de la quinta.

  1. El Búnker de la Guerra Civil  

Un refugio subterráneo de la Comandancia del Ejército Republicano de la Centro, situado a más de 15 metros bajo tierra en las proximidades del recinto.

Templete de Baco, Parque El Capricho, Madrid

Templete de Baco, Parque El Capricho, Madrid / Ayuntamiento de Madrid

  1. El Templete de Baco y la Exedra 

Hablamos de una estructura jónica de planta circular dedicada a la divinidad del vino, Baco, erigida sobre una pequeña colina que domina la panorámica del parque.

  1. La Casa de la Vieja y la Casa de Cañas 

Se trata de reconstrucciones de ambiente rústico con las que la nobleza simulaba la vida campestre.

Parque El Capricho, Madrid

Parque El Capricho, Madrid / Ayuntamiento de Madrid

  1. El Embarcadero y el Estanque Central 

El jardín recibe el agua en la cuenca hidráulica por la que navegaban las embarcaciones ligeras de los duques, conectada al espacio mediante una ría navegable.