Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Nadie la visita, pero los demógrafos la llaman "la Laponia del sur de Europa": menos densidad de población que el círculo polar ártico y cielos limpios

Existe una región tan vacía en el interior de España que los demógrafos ya no saben cómo compararla, salvo con un lugar: Laponia. Tiene el doble de tamaño que Bélgica y, en algunas zonas, menos de un habitante por kilómetro cuadrado.

La "la Laponia del sur de Europa": tiene menos densidad de población que el círculo polar ártico

La "la Laponia del sur de Europa": tiene menos densidad de población que el círculo polar ártico / Istock / David Andres Gurierrez

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google

Rodeado por más de 22 millones de personas repartidas entre Madrid, Valencia, Zaragoza y Bilbao, esconde en su interior un vacío demográfico que solo tiene comparación con la Laponia escandinava. Es un territorio de unos 65.000 kilómetros cuadrados que se extiende por 10 provincias de cinco comunidades autónomas: Soria, Teruel, Guadalajara, Cuenca, Valencia, Castellón, Zaragoza, Burgos, Segovia y La Rioja. La despoblación ha convertido esta zona en uno de los grandes ejemplos de la llamada España vaciada, pero también ha dejado intactos algunos de los paisajes rurales más impresionantes del país.

La Serranía Celtibérica presenta una densidad de población inferior a los 8 habitantes por kilómetro cuadrado y en algunos de sus territorios, como los Montes Universales, la cifra llega a situarse alrededor de un habitante por kilómetro cuadrado. Toma su nombre de los celtíberos, el pueblo prerromano que habitó estas montañas del sistema Ibérico en la Antigüedad, y aunque atraviesa media España, casi nadie la conoce por su nombre real.

Parece Laponia, pero está en Cádiz: el pueblo blanco que querrás visitar en una escapada tiene los paisajes más bonitos de Andalucía

Adriana Fernández

Para quien llega buscando un destino diferente, precisamente esa baja densidad se convierte en uno de sus mayores atractivos. Aquí no hay grandes aglomeraciones ni carreteras saturadas y resulta sencillo encontrar rincones en los que la naturaleza es la auténtica protagonista. Montañas, bosques, ríos, barrancos y pequeños pueblos componen un paisaje especialmente atractivo para quienes prefieren una escapada diferente.

Villalba de la Sierra en la Serranía Celtibérica

Villalba de la Sierra en la Serranía Celtibérica / Istock / MEDITERRANEAN

La conocen como la 'Laponia del Sur'

El término "Laponia del Sur" o "Laponia española" fue acuñado en 2012 por la investigadora Pilar Burillo, quien identificó esta como una de las "zonas muy escasamente pobladas" de la Unión Europea. Según explica Francisco Burillo, catedrático de Prehistoria de la Universidad de Zaragoza y promotor del Proyecto Serranía Celtibérica, hasta entonces el único territorio de Europa que cumplía ese parámetro era la propia Laponia escandinava.

De hecho, algunas zonas concretas, como los Montes Universales, registran densidades aún más extremas, con apenas 0,98 habitantes por kilómetro cuadrado, una cifra que efectivamente deja por detrás a buena parte del círculo polar ártico. Solo cuatro localidades de todo el territorio superan los 20.000 habitantes: Cuenca, Soria, Teruel y Calatayud. Precisamente esa ausencia casi total de luz artificial ha convertido a la Serranía Celtibérica en uno de los grandes destinos de astroturismo de Europa.

Municipios como Albarracín, Bronchales, Orihuela del Tremedal, Tramacastilla, Torres de Albarracín o Gea de Albarracín</cite> se han convertido en destino habitual de aficionados a la fotografía de estrellas. En sus cielos despejados pueden llegar a verse cerca de 6.000 estrellas.

Los cielos despejados de Orihuela Tremedal en la Serranía Celtibérica

Los cielos despejados de Orihuela Tremedal en la Serranía Celtibérica / Istock / undefined undefined

Una escapada diferente

Las posibilidades para recorrer la Serranía Celtibérica son enormes. El territorio está atravesado por rutas históricas como el Camino del Cid y cuenta con espacios naturales de gran valor. Las Lagunas de Neila, el Barranco de la Hoz, la Senda del Río Lobo o el entorno del Monasterio de Piedra permiten descubrir paisajes muy diferentes entre sí. A ellos se suman reservas naturales, geoparques y territorios reconocidos por su riqueza geológica y medioambiental.

Serranía Celtibérica

Serranía Celtibérica / Istock / Rudolf Ernst

La historia también aparece constantemente durante el viaje. La Serranía conserva yacimientos celtibéricos y romanos, antiguas rutas, pueblos medievales y un patrimonio paleontológico especialmente interesante. En Soria, por ejemplo, la conocida ruta de las icnitas permite seguir las huellas fosilizadas que dejaron los dinosaurios hace millones de años. ¡Casi nada!