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Nadie lo visita, pero dicen que es "el castillo de Drácula en los Pirineos": una fortaleza románica perfectamente conservada sobre un risco inexpugnable

En el corazón de los Pirineos de Huesca se esconde un castillo románico que podría haber pertenecido al vampiro más temido de la historia.

Es uno de los castillos más bonitos y mejor conservados de España

Es uno de los castillos más bonitos y mejor conservados de España / Istock / Cristian Baitg Schreiweis

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Cuenta la leyenda que el príncipe rumano Vlad III, gobernador de Valaquia en el siglo XV, castigaba a sus enemigos con extrema crueldad, empalándolos con estacas de madera. El escritor Bram Stoker se basó en su historia para crear al personaje del Conde Drácula, un misterioso vampiro que vivía en una mansión impenetrable de Transilvania. Aquella región ha causado tanto terror como interés, pero lo que es innegable es su belleza cautivadora.

Ese encanto se encuentra muy similar en España, concretamente en la Hoya, en Huesca. Aquí se abre paso el castillo de Loarre, que dicen que bien podría ser el del conde Drácula en los Pirineos. Se considera el castillo más antiguo y mejor conservado de toda España, y su historia, aunque no tiene nada que ver con los vampiros, resulta bastante curiosa y llamativa. Para conocerla, debemos remontarnos al siglo XI.

El castillo español que los expertos consideran uno de los mejor conservados de Europa: sus murallas, torres y salas nobles siguen intactas tras más de cinco siglos

Sara Fernández García

En aquella época reinaba Sancho III "El Mayor" en el reino de Pamplona. Fue él quien mandó erigir una fortaleza de estilo románico sobre un antiguo asentamiento romano, Calagurris Fibularia. Su uso sería como puesto fronterizo avanzado de los reinos cristianos para frenar a los musulmanes de Bolea y Ayerbe. A finales del mismo siglo, su nieto Sancho Ramírez de Aragón lo mandó ampliar y añadió un monasterio con los canónigos de San Agustín.

De ser una fortaleza militar a una religiosa

Las funciones religiosa y militar han acabado fundiéndose en perfecta armonía, y esa es una de las razones por las que muchos lo consideran el castillo más espectacular del país. Su exterior está dominado por una muralla coronada por dos torres semicirculares. La estructura se compone de una imponente cúpula repleta de detalles y capiteles ornamentados con iconografía propia de la época. Un símbolo de que tuvo una gran relevancia militar.

El castillo de Loarre en Huesca

El castillo de Loarre en Huesca / Istock / arssecreta

En el interior destaca la iglesia de San Pedro, una joya románica que se levantó en la década de 1070, al igual que el monasterio. Cuando se completó la Reconquista, el carácter militar se desdibujó y se convirtió en religioso. Esta dimensión se mantuvo hasta el siglo XVI, cuando quedó completamente abandonado. Pero el aislamiento geográfico jugó a su favor para conservarlo en tan buenas condiciones hasta el siglo XX que se restauró.

El interior de la iglesia románica de San Pedro

El interior de la iglesia románica de San Pedro / Istock / RAPELU

Hoy se pueden visitar unos 2.200 metros cuadrados de la fortaleza, incluyendo las murallas sustentadas por ocho torreones, la torre albarrana que fue el campanario de un templo anterior a la construcción del castillo, la iglesia con su imponente crucero, la torre del Homenaje de 31 metros de altura (una de las edificaciones militares mejor conservadas de la época), el pozo con su brocal y el aljibe con las bóvedas de medio cañón.

La fortaleza románica de Loarre en Huesca

La fortaleza románica de Loarre en Huesca / Istock / arssecreta

Un entorno de una belleza privilegiada

El paisaje que lo rodea hace que recuerde al palacio del Conde Drácula. Está rodeado de una naturaleza prácticamente virgen que ha sido testigo de batallas y del paso de conquistadores. Se encuentra a 1.070 metros de altitud sobre una llanura que se extiende hacia el valle del Ebro, por eso se dice que parece estar suspendido sobre un abismo, porque lo está. Muy cerca hay otros monumentos como el Monasterio de San Juan de la Peña o la Colegiata de Bolea.

El entorno natural del castillo de Loarre en Huesca

El entorno natural del castillo de Loarre en Huesca / Istock / Lumir Pecold

La comarca de la Hoya de Huesca está entre las sierras pirenaicas de Santo Domingo, Loarre, Caballera, Gratal y Guara y la Estepa Monegrina. En esta zona son características unas formas geológicas conocidas como "Mallos", siendo algunos de los más famosos los Mallos de Riglos, Agüero y Murillo junto al río Gállego o los Mallos del Saltón de Roldán y Vadiello en el Parque Natural de la Sierra de Guara. Sobre ellos vuelan quebrantahuesos y buitres leonados, en busca de los restos de un conde que nunca existió.