Nadie las conoce, pero España tiene sus propias Islas Maldivas: no hay que coger avión y son baratísimas
Un auténtico paraíso de la naturaleza en el sureste de la península.

Todos soñamos con viajar a las Maldivas, nadar en sus aguas turquesas y cristalinas repletas de fauna marítima o broncearnos en sus blancas y finas arenas, mientras bebemos agua de coco o piña colada. Es una imagen difícil de igualar, pero existe un rinón de España en el que tenemos la posibilidad acercarnos a este sueño ( y ahorrarnos mínimo diez horas de viaje).
En la costa sureste española se extiende una franja litoral que, debido a su configuración geológica, variedad de ecosistemas y casi inexistente urbanización hacen de este un lugar de ensueño. Por eso en ocasiones es comparado con las increíbles islas Maldivas. Aquí el paisaje compuesto por el mar, dunas doradas, salinas y pequeñas calas es el protagonista.
La Playa de Calblanque
Se encuentra en el Espacio Natural Protegido del Parque de Calblanque, entre Cartagena y el cabo de Palos (Murcia); destaca por su buena conservación, además de los acantilados y montañas paralelos al mar. Esta localización está rodeada de naturaleza, la fauna y flora autóctonas son elementos imprescindibles de su encanto. Desde la playa se ven las salinas del Rasall, además de la diversidad de aves que sobrevuelan el entorno: gaviotas, cigüeñas, o garcetas.
Se conserva prácticamente virgen y su riqueza natural se da gracias a la arena dorada, las preciosas dunas que se forman y sus calas recónditas. aunque no es la única. El parque contiene otras playas y calas como Playa Larga, la más extensa y perfecta para pasear o hacer surf; Cala Dorada es pequeña, pero tiene las mejores vistas desde el mirador de Punta Negra o Playa Negrete está más aislada pero rodeada de una increíble vegetación mediterránea.

¿En qué se asemeja esta playa a las islas Maldivas?
Esta comparación no es solo por lo evidente: aguas turquesas y transparentes o arena fina y clarita. El factor que hace que realmente recuerde a un sitio tan paradisíaco es la naturaleza, la ausencia de infraestructuras que llegan a estropear el paisaje; este lugar tiene un entorno natural intacto y se respira tranquilidad en sus playas. Aunque haya ciertas dificultades para desplazarse por las calas, es la experiencia más cercana que tendrás a desconectar, como si estuvieras en una isla desierta. Además no solo te encontraras con otras personas admirando este lugar, también con una extensa fauna que te hará compañía en tu experiencia: la tortuga boba, flamencos en las salinas y fauna mediterránea como zorros o tejones.
Muchas personas se acercan en verano a admirar la belleza de este lugar, por eso es imprescindible preservar el entorno y regular el acceso. No es difícil entrar, ya que cuentan con pasarelas para facilitar el paso. Se puede llegar tanto en transporte público, cogiendo el autobús 2 desde Cartagena, o en coche ya que cuenta con aparcamiento.
En cuanto a los servicios, no podrás relajarte en un chiringuito o alquilar una cómoda tumbona. Es tan natural que solo cuenta con papeleras para mantenerla limpia y pasarelas que facilitan el acceso. Sin embargo, para velar por la seguridad de los visitantes si que cuenta con servicio de socorrismo y vigilancia.

Si las Maldivas se te escapan de presupuesto, siempre puedes acercarte a Murcia. El Parque de Calblanque es una alternativa para aquellos que buscan una experiencia profundamente conectada con la naturaleza. Su fauna y flora lo convierten en un paraíso mediterráneo en el que desconectar del ruido de la ciudad.
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