Parece Italia, pero es España: el pueblo fundando en el siglo XIII con los acantilados y las calas más bonitas del mundo
Hay un pequeño lugar en la costa norte de nuestro país en el que puedes viajar a Italia sin necesidad de avión. Un pequeño puerto pesquero, casas coloridas y una gran historia que tienes que descubrir.

Situado en la localidad del Bajo Deva, en la preciosa y norteña provincia de Guipúzcoa, se encuentra un pueblo que bien podría ser confundido con un recóndito lugar de la vieja Italia. Con sus casas coloridas superpuestas, una vida basada en la pesca y su indiscutiblemente pequeño y bonito puerto, podría ser la localización perfecta para cualquier película que quisiese ambientarse en el país con forma de bota.
El País Vasco es un lugar imprescindible para todo aquel que quiera disfrutar de naturaleza, mar y una fantástica gastronomía. Sus pueblos, unidos a su interminable pasado marinero, nos dejan sitios tan bonitos como nuestro protagonista de hoy: Mutriku, una localidad de menos de 6.000 habitantes que esconde, entre su entramado medieval, un gran patrimonio que merece la pena descubrir.

Mutriku, el que dicen que es el pueblo pesquero más bonito de Guipúzcoa
Este pequeño pueblo pesquero fue fundado a comienzos del siglo XIII, y la mejor manera de conocerlo es dando un paseo por sus calles, que aún mantienen esa esencia medieval que tanto atrae al turismo. Ubicado en la parte más occidental del literal de Guipúzcoa, cuenta con un casco histórico perfectamente conservado. Y es curioso, pero en Mutriku encontramos un gran parecido a pequeños pueblos costeros como Monterosso al Mare, Corniglia o Riomaggiore.

Este pueblo despegó gracias a su comercio marítimo, que aportó a Mutriku riqueza y afluencia, reflejadas en sus construcciones: grandes palacios y casas torres que pertenecían a las familias más adineradas del lugar. Ahora, gracias a este patrimonio, el turismo ha pasado casi a primer lugar como sustento del pueblo, que atrae a gente de toda España debido a su gran atractivo.

Una vez que llegamos al pueblo, es innegable que lo que más va a llamar nuestra atención es el puerto, con su respectiva lonja. Esta lonja de estilo medieval está perfectamente conservada y, aunque antes era el lugar principal del pueblo, ahora se ha transformado para albergar la casa social de la marina. Este puerto es uno de los más antiguos del País Vasco y se puede aprovechar la visita para hacer una parada en un restaurante y disfrutar del pescado fresco del día.

Su patrimonio esconde también palacios tan impresionantes como el Montalivet, construido por el gran arquitecto español Ignacio Ibero, o el de Zabiel y Galdona, este último de estilo barroco, que establece una representación nítida de la fortuna que este pueblo llegó a amasar en el pasado.

Sus iglesias son sin duda otra parada obligatoria en el recorrido por Mutriku. Entre ellas encontramos joyas tan impresionantes como la Iglesia de San Andrés de Astigarribia, que durante un tiempo fue considerada una de las iglesias más antiguas de Guipúzcoa. Sin embargo, estudios recientes desmienten esta creencia. La joya de la corona se la lleva la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, considerada bien de interés cultural. Una joya tanto por dentro como por fuera: su fachada y arquitectura son impresionantes, pero por dentro nos espera un Cristo atribuido a El Greco, máximo representante artístico del Renacimiento en España.

Otros atractivos que disfrutar cerca de Mutriku
No podemos dejar de visitar la costa de este lugar. Su playa más conocida, la de Hondartza, está pegada al puerto de la villa y está acondicionada con dos piscinas naturales para el disfrute de todo el mundo. Pero si lo que queremos es disfrutar de una playa poco masificada y sentirnos uno con la naturaleza, nuestro destino es sin duda Saturrarán. Esta playa salvaje es una de las más bonitas y especiales de la zona, donde podemos encontrar pequeñas calas en las que bañarnos en verano y disfrutar de un día de playa único.

Aprovechar para hacer rutas senderistas que unen los pueblos de la zona es algo que tampoco podemos dejar pasar. Puede que este pueblo se parezca a Italia en morfología, pero en características e historia, estamos ante un pueblo único en su especie. Su patrimonio, historia y belleza paisajística enamoran a todo aquel que lo visita
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