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La única muralla romana del mundo que se conserva por completo está en España: es del siglo III, tiene más de 2 kilómetros y es Patrimonio de la Humanidad

Declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, esta muralla fue obra del conocido ingeniero romano Vitruvio.

La muralla romana que se extiende en el norte de España y está declarada Patrimonio de la Humanidad

La muralla romana que se extiende en el norte de España y está declarada Patrimonio de la Humanidad / Istock / Juan-Enrique

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La Hispania romana, que se extendió desde el siglo III a.C. hasta el V d.C, fue un período de gran relevancia, durante el cual se produjeron importantes cambios culturales, económicos y políticos. Gracias a su ubicación estratégica y su riqueza en recursos naturales, la península se convirtió en una provincia esencial para el dominio del Imperio. Se implementó un sistema administrativo romano, el cual impulsó la construcción de infraestructuras como carreteras y acueductos, así como la creación de ciudades.

La muralla romana de Lugo rodea todo el casco antiguo

La muralla romana de Lugo rodea todo el casco antiguo / Istock / Jose Miguel Sanchez

Una de estas ciudades fundadas por los romanos durante su presencia en la península es la ciudad de Lugo, que surgió como campamento alrededor del 25 a.C., durante las campañas para anexionar el noroeste de la península al Imperio en época de Augusto. De esa época todavía se conserva, en un magnífico estado, la muralla que construyeron los romanos, que con sus más de 2.000 metros de longitud delimita el centro histórico de la ciudad.

La ciudad romana mejor conservada de España está bajo tierra: con un teatro casi intacto, mosaicos originales y un museo subterráneo que es único en Europa

Adriana Fernández

La estructura de la muralla

Se estima que la construcción de la muralla comenzó a lo largo del siglo III d.C., siguiendo las directrices de Vitruvio, el ingeniero que en su juventud trabajó al servicio de Julio César y que fue autor de De Architectura, el tratado más antiguo sobre arquitectura que se conserva en el mundo. En su origen, la muralla estaba coronada por un total de 85 torres de vigía, posicionadas de tal manera que no existieran ángulos muertos, y a una distancia las unas de las otras que variaba entre los 6 y los 13 metros. Desafortunadamente, hoy en día tan solo se conservan 71 de las torres.

La muralla conserva 71 de sus torres originales

La muralla conserva 71 de sus torres originales / Istock / percds

Si bien a lo largo de sus más de 17 siglos de historia la muralla ha ido sufriendo diferentes reformas y cambios, su aspecto y trazado se han mantenido prácticamente inalterados. Gracias a esto, la muralla supone un ejemplo perfecto de fortificación del Bajo Imperio romano, con sus estructuras construidas con pizarra, granito y otros materiales del entorno, y un núcleo de mortero compuesto por tierra, piedras y guijarros cementados.

Siguiendo el perímetro de la muralla podemos encontrar 10 puertas: 5 de ellas se abrieron durante el período romano, mientras que las otras se agregaron en la época moderna, entre los años 1853 y 1921, por necesidades de la expansión urbana de la ciudad. Se conoce a las puertas de origen romano por los nombres de Porta Miñá, Porta Nova, Porta de San Pedro, Porta Falsa y Porta de Santigo. De ellas, la Porta Miñá es la que mejor conservada ha llegado hasta nuestros días. De las modernas destaca la Puerta de las Estación, abierta a raíz de la llegada del ferrocarril a la ciudad.

La Porta Miñá

La Porta Miñá / Istock / David Andres Gurierrez

El paseo por el adarve

Considerada el lugar de mayor importancia histórica de la ciudad de Lugo, la muralla fue incluida en la lista de Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en el año 2000, una decisión basada en el reconocimiento a su conservación íntegra, lo que la convierte en un espacio único en todo el mundo. La muralla tiene la ventaja de que no está tan solo como decoración, sino que los visitantes pueden pasearse por su adarve, el terraplén que queda en lo alto de la muralla, detrás de las almenas.

El adarve de la muralla

El adarve de la muralla / Istock / Juan-Enrique

En el año 1962 se hallaron los primeros indicios de la existencia de unas escaleras que conducían hasta el adarve; son un total de 16 escaleras las encontradas hasta ahora, todas ellas dobles, de patrón imperial y embutidas en los muros interiores de las torres de la muralla. A estas se suman las seis escaleras exteriores a los muros y la rampa construidas a partir del siglo XVIII y que llevan hasta el adarve, actualmente convertido en una calle más de la ciudad, por donde pasean tanto los vecinos de la ciudad como sus visitantes.

La muralla se integra perfectamente al trazado de la ciudad actual

La muralla se integra perfectamente al trazado de la ciudad actual / Istock / Jose Miguel Sanchez

De acceso gratuito, el Centro de Interpretación de la Muralla trata de explicar la historia e influencia que el monumento ha tenido en la ciudad. Ubicado en pleno centro histórico, el museo cuenta con cuatro plantas dedicadas a cuatro épocas diferentes, las cuales explican como la muralla influía en el desarrollo del día a día en la ciudad.