El municipio de Albacete que se encuentra literalmente en la mitad del camino

Viajamos hasta Almansa para descubrir un enclave que destaca por sus monumentos, su importancia histórica y, cómo no, por su gastronomía.

Visitamos Almansa, el enclave de Albacete que se encuentra en la mitad del camino.
Visitamos Almansa, el enclave de Albacete que se encuentra en la mitad del camino. / Istock / venemama

Su nombre proviene del árabe y viene a significar algo así como ‘en mitad del camino’ o ‘el lugar de descanso’. Y precisamente este lugar de descanso del que hablamos se encuentra en mitad de la Via Augusta, que en su día fue la calzada más larga de la Hispania romana (con unos 1500 kilómetros) entre los Pirineos y Cádiz, bordeando el Mediterráneo. Descansamos, pues, en el corazón de la comarca de La Mancha en una ciudad dominada por un castillo que ha sido testigo de acontecimientos cruciales en la historia de nuestro país. Bienvenidos a Almansa.

Martín Álvarez

Da la bienvenida a esta ciudad la fortaleza medieval que se alza majestuosa en lo alto de un promontorio y que no tiene nada que envidiar a otros castillos que encontramos en España. Construido en el siglo XII sobre los restos de una fortaleza musulmana, el castillo de Almansa destaca por su cuidadosa restauración y por los innumerables atractivos que ofrece al visitante, desde exposiciones hasta visitas por sus torres.

La batalla de Almansa

Y, precisamente, acabamos de mencionar uno de los platos fuertes de Almansa (no, por ahora no estamos hablando de gastronomía, pero dadnos tiempo), ya que en esta ciudad de aires rurales que tanto nos gusta tuvo lugar en 1707 la batalla de Almansa, un episodio que ha marcado el devenir de la historia del país. Debemos remontarnos a la guerra de sucesión española, cuando Felipe de Francia (el duque de Anjou) y el archiduque Carlos de Austria se enfrentaron por ocupar el trono que había dejado Carlos II al morir sin descendencia. La victoria fue para Felipe de Anjou tal y como se reflejó en el Tratado de Utrecht firmado en 1713.

El castillo de Almansa, dominando el horizonte.

El castillo de Almansa, dominando el horizonte.

/ Istock / cribea

Los viajeros interesados en la historia no pueden irse del municipio de Albacete que se encuentra literalmente en la mitad del camino sin explorar el Centro de Interpretación de la batalla de Almansa, que ofrece una inmersión en este acontecimiento con exposiciones interactivas y audiovisuales que transportan al explorador al campo de batalla.

Paseando por Almansa: qué ver

Más allá del castillo y del museo de la batalla, Almansa ofrece otros muchos encantos que hacen de este lugar una parada obligatoria en el itinerario de cualquier viajero que recorra el sureste de España. Podemos empezar nuestro paseo por el casco antiguo, un laberinto de calles empedradas, plazas con encanto en las que echaríamos toda la tarde con una bolsa de pipas y edificios históricos que narran la historia de la ciudad

El ayuntamiento de Almansa bien merece una visita: es una joya.

El ayuntamiento de Almansa bien merece una visita: es una joya.

/ Istock / cribea

Uno de los enclaves que más interés despierta en los viajeros es la iglesia de la Asunción, un magnífico ejemplo de arquitectura gótica con elementos renacentistas. Construida en el siglo XVI, esta iglesia destaca por su impresionante fachada y el campanario, puntos de referencia que se pueden ver desde casi cualquier parte de la ciudad.

Justo entre la Iglesia de la Asunción y el castillo también nos encontramos con el palacio de los Condes de Cirat, un monumental palacio que actualmente es la sede del Ayuntamiento. El edificio se distribuye en torno a un patio porticado renacentista de planta cuadrada, al que se accede desde un zaguán con arco rebajado que sirve como distribuidor de espacios, una estructura típica del palacio del siglo XVI.

Descubre rincones con encanto en Almansa, como la plaza de San Agustín.

Descubre rincones con encanto en Almansa, como la plaza de San Agustín.

/ Istock / smartin69

El viajero también debe pasear por el puente de Carlos IV, la antigua lonja, el convento de las Agustinas o el de los Franciscanos, la capillita Rosario o la ermita de San Blas, un edificio que según algunos historiadores se levantó en el siglo XVIII y podría ser la ermita de San Salvador que aparece en el cuadro de la Batalla de Almansa de 1707 pintado por Bonaventura Ligli sobre un dibujo del natural de Filippo Pallotta.

Parque regional Sierra de Almansa

Los amantes de la naturaleza también van a disfrutar en su visita a Almansa gracias a enclaves tan fantásticos como el parque regional Sierra de Almansa, un lugar perfecto para hacer senderismo gracias a las diferentes rutas que varían en duración y nivel de dificultad. Además, el paseo se completa con la observación de la biodiversidad que alberga el parque, con una gran variedad de flora y fauna que incluye especies endémicas y protegidas.

Pantano de Almansa, un enclave perfecto para una merendola camprestre.

Pantano de Almansa, un enclave perfecto para una merendola campestre.

/ Istock / Cristian Blázquez Martínez

Otra parada perfecta, sobre todo cuando el calor aprieta, es el embalse de Almansa, un lago artificial rodeado de naturaleza, ideal para actividades acuáticas como el piragüismo o la pesca. Además, la zona es perfecta para un pícnic o para los amantes de las dos ruedas, que pueden conocer las inmediaciones pedaleando a través de caminos que serpentean entre colinas y viñedos, ofreciendo una perspectiva única del paisaje manchego.

Y no puede irse el explorador de esta ciudad en mitad del camino sin probar su gastronomía y vivir alguna de sus fiestas más representativas. Para llenar el estómago nada mejor que gazpacho manchego, migas ruleras, o caldereta de cordero, mientras que en la parte dulce son imprescindibles sus rollos de anís o los almendrados. Y todo regado con vino de la región.

Recreación histórica de la batalla de Almansa.

Recreación histórica de la batalla de Almansa.

/ Istock / Helena GH

Nos vamos despidiendo de Almansa no sin antes apuntar dos citas en nuestro calendario: su Semana Santa, declarada de Interés Turístico Nacional y la conmemoración anual de la batalla de Almansa, que suele tener lugar el fin de semana más cercano al 25 de abril y en la que se suceden diferentes actos para conmemorar el aniversario de este hecho histórico que hace de Almansa un lugar que sí o sí conviene visitar.

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