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Todo el mundo lo hace y la multa asciende hasta 3.000 euros: estas son las cinco prácticas que podrían buscarte la ruina este verano

Este verano, en las playas y ciudades españolas, las multas por comportamientos cotidianos están disparadas. Cinco prácticas que todo el mundo hace y casi nadie sabe que están sancionadas.

Por ejemplo: bañarte con jabón en la playa puede arruinar tus vacaciones... y tu cartera.

Por ejemplo: bañarte con jabón en la playa puede arruinar tus vacaciones... y tu cartera. / Istock

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El verano español tiene sus rituales. La carrera de sombrilla al amanecer. El enjuague en la ducha de la playa antes de subir al coche. La cerveza en el banco de la plaza porque hace cuarenta grados y el bar está lleno. Son cosas que se hacen desde siempre, que ha hecho todo el mundo. Y eso, precisamente, es el problema: lo normalizado que está algo no dice nada sobre si es legal o no.

Unas cuantas cosas que debes saber para no arruinarte este verano.

Unas cuantas cosas que debes saber para no arruinarte este verano. / Istock

Desde 2022, los ayuntamientos costeros llevan endureciendo ordenanzas a una velocidad que no ha tenido el mismo ritmo que la divulgación. El resultado es una brecha real entre lo que la gente cree que está permitido y lo que las multas de este verano confirman que no lo está. No se trata de excepciones ni de mala suerte: son comportamientos habituales, en playas masificadas, con más agentes y más presión política para que las normas se apliquen. Este año, en determinados municipios, el coste de no saberlo puede ir de 300 a 3.000 euros.

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Adriana Fernández

5 multas que te pueden poner este verano por desconocimiento

  1. La ducha de la playa no es para el champú

Están en todos los accesos, abiertas, gratuitas, con agua fría que en agosto sabe a gloria. Y ahí es donde empieza el malentendido. Las duchas de playa existen para quitarse la arena y la sal, no para enjabonarse. La Ley de Costas lo prohíbe expresamente: el gel, el champú y cualquier producto de higiene personal contaminan el agua freática y dañan los ecosistemas marinos. La sanción puede llegar a 750 euros, y aplica en todas las playas españolas sin excepción, no solo en las banderas azules o las zonas protegidas.

Ducharte con champú en la playa: multa de 750 euros.

Ducharte con champú en la playa: multa de 750 euros. / Istock

La razón por la que nadie lo sabe es sencilla: nunca ha habido campañas de comunicación serias sobre esto. Y el que lleva años haciéndolo sin consecuencias asume que está bien. Spoiler: no lo está.

  1. Madrugar para guardar sitio tiene precio

Los vídeos llevan años circulando en redes: gente corriendo por la arena a las ocho de la mañana, sombrilla en mano, para clavarse en primera línea. Es una costumbre con raíces profundas en el verano mediterráneo. Municipios de Málaga como Torrox y Vélez-Málaga fueron los primeros en regularlo, con multas de 300 euros por dejar la sombrilla abandonada, más 50 euros adicionales para recuperarla si es retirada por los servicios municipales.

Guardar sitio con tu sombrilla en la playa: hasta 3.000 euros.

Guardar sitio con tu sombrilla en la playa: hasta 3.000 euros. / Istock / Jordi Clave Garsot

Pero el mapa se ha extendido. Tarifa en Cádiz, Almuñécar, Torrenueva y Motril en Granada, y en la Comunidad Valenciana, municipios como Benidorm, Gandía, Cullera, Calpe, Altea, Torrevieja, Denia o Peñíscola también tienen esta práctica prohibida por ordenanza. En estos casos, las multas pueden ir desde 750 euros en los supuestos leves hasta los 3.000 euros cuando concurren infracciones de mayor gravedad. La dificultad real es que la línea es fina: dejar la sombrilla e irte a caminar por la orilla no es lo mismo que dejarla y marcharte a desayunar. Pero esa distinción la establece el agente que te lo encuentre, no tú.

  1. El bañador tiene su frontera exactamente donde acaba el paseo marítimo

Ir en bikini por la calle es una de esas cosas que en vacaciones parece completamente razonable. Llevas toda la mañana en la playa, te apetece un helado, el chiringuito queda a cuatro manzanas. El problema es que esas cuatro manzanas, en según qué ciudad, ya son territorio sancionable.

La multa por llevar un bañador fuera de la zona de playa: hasta 750 euros.

La multa por llevar un bañador fuera de la zona de playa: hasta 750 euros. / Istock

En Barcelona, la Ordenanza de Convivencia -avalada por el Tribunal Supremo- establece multas de entre 120 y 300 euros por ir en bañador fuera de la zona de playa y el paseo marítimo inmediato, y de 300 a 500 euros por ir desnudo. Palma de Mallorca mueve el rango entre 100 y 200 euros. Málaga llega hasta 750 euros. Marbella también alcanza esa cifra. La norma no distingue turistas de residentes ni aplica solo a los que van muy lejos de la playa: el límite lo marca la ordenanza municipal, y en muchos casos ese límite es la primera calle perpendicular al paseo.

  1. El botellón de siempre ahora tiene tarifa

Beber en la calle es ilegal en toda España desde 2011, cuando la Ley sobre Drogodependencias lo prohibió fuera de terrazas con licencia, ferias y fiestas autorizadas. Esto no es nuevo. Lo que sí ha cambiado es la intensidad con la que se aplica en temporada alta, cuando la presión sobre el espacio público es máxima y las quejas vecinales se multiplican.

Beber en la playa: multas de hasta 3.000 euros.

Beber en la playa: multas de hasta 3.000 euros. / Istock

Las multas varían mucho según el municipio: en Madrid, Barcelona y Valencia pueden llegar a los 600 euros; en Sevilla arrancan desde 100. En las Islas Baleares, especialmente en zonas clasificadas como de "turismo de excesos", las sanciones por beber en lugares prohibidos pueden oscilar entre 1.501 y 3.000 euros. El verano activa algo en la psicología colectiva que hace creer que las normas del espacio público se relajan con el calor. No es así. En agosto, con más agentes y más denuncias ciudadanas, la probabilidad de acabar con una sanción es más alta que en diciembre.

  1. Fumar en la playa: ya no vale mirar a los lados

Esta es probablemente la infracción que más confusión genera porque la norma no es uniforme. No existe una ley nacional que prohíba fumar en todas las playas españolas: cada municipio decide. Y ahí está la trampa: en la playa de al lado puede estar permitido; en la tuya, no. Salvo que mires el cartel en el acceso -cuando existe y está visible-, es fácil equivocarse.

Fumar en la playa: hasta 1800 euros.

Fumar en la playa: hasta 1800 euros. / Istock / leonardoampuerophotography

Los números de 2025 son concretos: más de 897 playas españolas son ya libres de humo según los datos de Nofumadores.org, más de una cuarta parte del litoral. Las sanciones van desde los 30 euros en municipios como Barcelona o Lloret de Mar hasta los 700 euros en la mayoría de localidades que tienen la prohibición activa. El caso extremo lo marca Mogán, en Gran Canaria, donde tirar la colilla al suelo sobre la prohibición de fumar puede sumar hasta 1.800 euros entre ambas infracciones. El cartel no siempre está donde debería. Eso no elimina la multa.

Antes de llegar, dos minutos en la web del ayuntamiento

Ninguna de estas cinco cosas requiere mala intención para acabar en sanción. Requieren costumbre, verano y el convencimiento de que lo que siempre se ha hecho no puede estar mal. Los ayuntamientos publican sus ordenanzas de playas en sus webs municipales, y la mayoría tiene resúmenes accesibles antes de la temporada. Dos minutos antes de salir pueden evitar que el recuerdo más duradero de las vacaciones sea un papel con membrete municipal.