
Este pueblo de Córdoba celebra la Navidad con cientos de gnomos, mercadillo artesanal y una programación pensada para vivirla en familia
Hay Pueblos Mágicos donde la Navidad se adorna y otros donde se construye con tiempo, manos y mucha imaginación. Lugares donde las luces no compiten, sino que acompañan, y donde la fantasía se cuela en cada rincón para convertir el paseo en una experiencia que parece sacada de un cuento.
Morente, pedanía de Bujalance, en la campiña cordobesa, es uno de esos pueblos que en diciembre cambia por completo su aspecto. Sus calles tranquilas se llenan de personajes fantásticos, decoraciones artesanales y escenas navideñas que invitan a pasear despacio, mirar con atención y dejarse llevar por una Navidad distinta, pensada para compartir.
Durante estas semanas, Morente se transforma en un auténtico Pueblo Mágico, donde la decoración no es un simple adorno, sino el resultado de un trabajo colectivo que da forma a una de las celebraciones navideñas más singulares del sur de España.

¿Por qué es famosa la Navidad de Morente?
La Navidad de Morente es conocida por su universo de gnomos, creados artesanalmente por los propios vecinos. Con lana, telas reutilizadas y materiales sencillos, el pueblo ha ido poblando sus calles con cientos de figuras que aparecen en esquinas, plazas, fachadas y rincones inesperados.
Cada diciembre, este ejército de gnomos crece y se renueva, hasta alcanzar cifras que superan ya los 500 personajes, algunos de ellos de gran tamaño. El resultado es una decoración que transforma por completo el pueblo y hace que el visitante sienta que ha entrado en un escenario navideño ilustrado, pensado tanto para niños como para adultos.

La experiencia se completa con guirnaldas, luces cálidas, lazos, portales de Belén y pequeños detalles que convierten el recorrido por sus ocho calles y su plaza en un paseo lleno de sorpresas.
¿Qué se puede hacer en Morente durante la Navidad?
La programación navideña acompaña a la decoración y está pensada para vivirse en familia. El calendario se abre a principios de diciembre con la inauguración oficial del alumbrado y continúa con varias jornadas de mercadillo navideño, donde se pueden adquirir productos artesanos, decoración hecha a mano y los característicos gnomos de Morente.

Durante todo el mes se organizan rutas temáticas, talleres infantiles, actividades al aire libre y propuestas que invitan a descubrir el pueblo con calma. Entre las citas más esperadas están la gymkana infantil, la gymkana familiar, los talleres creativos —como el de galletas— y los concursos que llenan el calendario de planes pensados para disfrutar juntos.

El punto culminante llega con la visita de los Reyes Magos, que pone el broche final a la Navidad con una jornada cargada de ilusión y fantasía.
¿Por qué es un buen plan para una escapada navideña?
Morente ofrece una Navidad diferente, alejada de las aglomeraciones y pensada para quienes buscan ambiente, imaginación y cercanía. Su tamaño permite recorrerlo a pie, detenerse en cada detalle y disfrutar de una experiencia tranquila, ideal para viajar con niños o para quienes desean redescubrir la Navidad desde otro lugar.
Además, la visita es la excusa perfecta para conocer Bujalance y saborear la gastronomía local durante estas fechas, con platos tradicionales como las migas, los guisos de invierno y los dulces típicos elaborados con aceite de oliva virgen extra, uno de los grandes productos de la zona.
Todo ello convierte a Morente en uno de esos Pueblos Mágicos que, cuando llega diciembre, demuestran que la Navidad todavía puede sorprender.