Monte Igueldo: uno de los parques de atracciones más antiguos del mundo

Las leyendas y las historias de brujas y vikingos envuelven al Conjunto Monumental de Igueldo, un lugar en el que la diversión de pequeños y grandes está asegurada. 

Sara Hernández
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Foto: Shutterstock

Ulia, Igueldo, Urgull; solo uno de los tres montes que custodian la ciudad de San Sebastián esconde en su cima un tesoro capaz de enamorar por igual a niños y mayores. Hablamos del Conjunto Monumental Monte Igueldo, que toma su nombre de la cima que lo alberga. Un funicular, un palacio y un parque de atracciones que fue declarado Conjunto Monumental en 2014. 

Inaugurado en 2011, este curioso parque de atracciones aúna tradición y modernidad. Las atracciones originarias conviven con otras actuales que anuncian el futuro más próximo de este lugar, emblemático para los donostiarras e inolvidable para quienes lo visitan.

La excursión comienza pues en la falda del monte, al parque se puede acceder en coche previa entrada (2,30 € por ocupante del vehículo y los menores de tres años no pagan) pero lo ideal es hacerlo en su maravilloso funicular, parte indivisible del conjunto y toda una experiencia. Pintoresco, encantador o entrañable son algunos de los piropos que cada día recibe el funicular; sin duda, el mejor modo de acceder al Monte Igueldo mientras la ciudad de San Sebastián va quedando a los pies del viajero. 

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Funicular Monte Igueldo. | Shutterstock

Para deleite de donostiarras y turistas, este funicular sigue funcionando a diario con los mismos equipos y vehículos de su inauguración, el 25 de agosto de 1912. Los coches aún conservan, con alguna pequeña modificación, la carrocería de madera originaria. No en vano, de todos los existentes en el Estado, es el funicular que mejor ha sabido conservar su estado original, lo que supone un atractivo añadido para el que, desde el principio, fue concebido como complemento esencial del conjunto turístico y de ocio del Monte Igueldo.

Una vez arriba, es imposible borrar de la mente la primera impresión que causa el parque. El tiempo parece detenerse aquí arriba entre barcas, camas elásticas, autos de choque y, por supuesto, su misteriosa Montaña Suiza. 

Las tres Maris hechiceras

Cuenta la leyenda que tres hechiceras se conjuraron para acabar con las incursiones vikingas que perturbaban la vida de las tranquilas gentes del norte. Para ello cada una de ellas invocaría al mar que enviaría tres olas, cada una más grande que la anterior, a las que los drakkars vikingos solo podrían sucumbir. Todos se hundieron menos uno. Las tres hechiceras entonces unieron fuerzas para invocar a una cuarto ola, todavía más devastadora. Mucho tiempo después alguien comentó que las olas que terminaron con los drakkars vikingos eran tan grandes como las montañas suizas. ¿Consiguieron las hechiceras acabar con el último dakkar vikingo? Para conocer la respuesta es necesario subir a bordo de la Montaña Suiza del Monte Igueldo. 

La diversión solo empieza con el viaje en esta célebre atracción, otras 19 aguardan a niños y mayores en la cima del monte. El Kosmicar, el Martillo, el Gran Laberinto, un Kanopi, el Tobogán, un Carrusel italiano o las Barcas del Estanque bien merecen esperar una pequeña cola. 

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Parque de Atracciones Monte Igueldo. | Shutterstock

Para reponer fuerzas nada como tomarse un aperitivo en alguna de las casetas que se reparten por el recinto o en las Terrazas Panorámicas del Monte Igueldo, que ofrecen la mejor vista de San Sebastián. Seguro que ha visto alguna vez una estampa del skyline de la ciudad sacada desde este punto, uno de los más famosos y conocidos mundialmente. Y es que posiblemente se trate de la imagen más extendida de la ciudad. Nada como degustar un pintxo en Gastro-Bar Karrusel o incluso algo más contundente. 

Como broche de oro de la visita, un helado o dulce típico de las ferias de antes y, para los más intrépidos, la posibilidad de practicar la puntería en alguna de las casetas: Tiro con carabina, Pim-Pam-Pum, La Pesca, Los Vasos Locos… ¡Las posibilidades de volver a casa con un souvenir son muchísimas!