Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

El monasterio más bonito de España está escondido entre grutas declaradas Bien de Interés Cultural: fue construido en el siglo X y está al borde de un acantilado

En una de las comarcas más bellas de Barcelona, se esconde entre grutas y cascadas un monasterio espectacular por su historia, arquitectura y entorno.

Es uno de los entornos naturales más impresionantes de todo el mundo

Es uno de los entornos naturales más impresionantes de todo el mundo / Istock

Hay construcciones que se funden tan bien con el entorno que parece mentira que el ser humano haya participado en ellas. Paisajes imposibles, desafíos gravitatorios y materiales extraídos del mismo lugar es lo que hace que esos edificios sean así de distinguidos. En la localidad de Riells, comarca del Vallés Oriental, a una hora de Barcelona, se esconde un monumento de estas características.

Es el Monasterio de Sant Miquel del Fai, un conjunto monumental donde la fuerza del agua ha ayudado a conformar un paisaje único y muy singular. Y donde la historia ha dejado una huella imborrable. Está enclavado entre los despeñaderos rocosos de los Cingles de Bertí, un espacio natural protegido parte de la Cordillera Prelitoral catalana que, además, es Bien Cultural de Interés Nacional.

El monasterio más espectacular de España es solo accesible en barca y está en el corazón de Castilla

Adriana Fernández

Una joya natural única

Tras años, décadas, siglos de erosión en las rocas, las gigantescas cascadas que surgieron del deshielo, las lluvias y los ríos Rossinyol y Tenes, han moldeado cuevas de estalactitas y estalagmitas rodeadas de curiosas formaciones rocosas. A esto se suman estanques y otros saltos de agua absolutamente impresionantes que terminan de dar forma a esta maravilla natural.

Vista sobre las cascadas de Sant Miquel del Fai

Vista sobre las cascadas de Sant Miquel del Fai / Istock / JackF

Del entorno lo más impresionante es el salto del río Tenes, una de las cascadas más alucinantes de la zona. Además, cuenta con un pasillo que ofrece la oportunidad de pasar justo bajo el agua, obteniendo desde ahí unas vistas impresionantes del Monasterio de Sant Miquel del Fai y una panorámica fantástica del valle del río Tenes. Sin duda, uno de los puntos más fotogénicos de toda la comarca.

Un poco de historia de este precioso monasterio

En medio de todo aparece el monasterio, gobernando el paisaje a sus pies. Se erigió en el siglo X sobre la iglesia románica de Sant Martí del Fai, que data del 878, y estuvo ocupado por monjes benedictinos hasta el siglo XVI. Si bien todo lo que le rodea es curioso, lo más llamativo es que está construida íntegramente en el interior de una cueva natural, por lo que se trata de un monasterio troglodita.

El Monasterio de Sant Miquel del Fai en un entorno natural espectacular

El Monasterio de Sant Miquel del Fai en un entorno natural espectacular / Istock / Lollitto

Hasta 1875, su acceso era muy complejo, pero entonces se arregló la carretera que iba desde Sant Feliu de Codines hasta el santuario. Fue cuando se empezó a visitar de manera lúdica y turística. En su interior, uno de sus comedores más importantes era el que hoy se conoce como Sala Capitular que, a principios del siglo XX, estaba decorada con pinturas orientalistas, arcos de herradura y columnas.

El interior del Monasterio de Sant Miquel del Fai

El interior del Monasterio de Sant Miquel del Fai / Istock / Natalya Nepran

Tras la guerra civil, quedó abandonado, sirviendo únicamente de refugio para excursionistas o para el ganado de la zona. Ya bien entrada la segunda mitad del siglo XX se empezó a restaurar para poner al servicio de los visitantes, con servicios que incluían banquetes y hasta bodas. Lo que hoy podemos ver es buena parte de lo que fue en su día, como la portada de estilo románico.