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El misterioso pueblo que guardan apenas 70 habitantes: es el punto más aislado de España, tiene paisajes espectaculares, y hay que cruzar otro país para llegar hasta él

A este pequeño territorio español no se puede llegar sin atravesar el extranjero... ¿Cómo es posible? Incluso si las condiciones climatológicas no son buenas, sus poco más de 70 vecinos pueden llegar a quedar aislados.

El punto más aislado de España está en un pueblo de 70 habitantes desde el que se llega a través de otro país

El punto más aislado de España está en un pueblo de 70 habitantes desde el que se llega a través de otro país / Istock / Manel Vinuesa

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En pleno corazón del Pirineo catalán existe un lugar que rompe con toda lógica geográfica. Es el único pueblo español cuyo acceso por carretera obliga a pasar antes por otro país, una singularidad que lo convierte en uno de los destinos más curiosos de la península. Ubicado en plena comarca del Alt Urgell, este rincón conserva la esencia de los pueblos de montaña. Durante décadas, las complicadas comunicaciones condicionaron la vida de sus habitantes. Hoy apenas cuenta con unas decenas de residentes permanentes, y la visita de los más curiosos durante los meses de verano.

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Se trata de Os de Civís, uno de los pueblos más llamativos del país y un auténtico caso de estudio para los geógrafos. Tras atravesar el Principado de Andorra, una carretera de montaña serpentea entre valles y laderas hasta desembocar en este rincón escondido. Durante el invierno, la nieve y las bajas temperaturas pueden dificultar el acceso, pero en verano se convierte en uno de los destinos más peculiares que hay en nuestro país.

La pequeña localidad de Os de Civís

La pequeña localidad de Os de Civís / Istock / Manel Vinuesa

Un patrimonio arquitectónico y cultural de gran valor

Esa misma desconexión ha contribuido a preservar un valioso patrimonio arquitectónico y cultural. Uno de sus edificios más representativos es la iglesia románica de Sant Pere, que recuerda el origen medieval de la localidad. Paseando por el casco urbano también aparecen antiguas casas tradicionales que mantienen intacta la arquitectura típica de alta montaña. También merece la pena acercarse hasta el antiguo Palomar, una torre medieval situada en las afueras, entre los valles de los ríos Salòria y Setúria, testimonio del pasado defensivo de la zona.

Un lugar de leyendas

Entre las costumbres que aún sobreviven destaca una llamativa tradición vinculada a las carlinas, una planta silvestre que muchos vecinos colocan sobre las puertas de sus viviendas. La creencia popular sostiene que actúa como amuleto protector frente a las tormentas, los malos espíritus y las brujas, una costumbre heredada de antiguas leyendas pirenaicas que todavía forma parte de la identidad local. La leyenda cuenta que estos seres quedaban entretenidos contando las diminutas espinas de la flor hasta el amanecer, momento en el que debían desaparecer sin haber logrado entrar en la casa.

La iglesia de Os de Civís

La iglesia de Os de Civís / Istock / Jose Luis Alvarez Esteban

Un destino ideal para senderistas y montañistas: rutas, naturaleza y paisajes de ensueño

Más allá de su curiosa condición geográfica, el pueblo es también una excelente base para descubrir el entorno del Parque Natural del Alt Pirineu. Desde sus inmediaciones parten senderos que recorren bosques, prados de alta montaña y valles atravesados por ríos cristalinos. Hay rutas sencillas para disfrutar del paisaje y otras mucho más exigentes que ascienden hacia cumbres como el Salòria, muy apreciadas por los aficionados al montañismo.

Las preciosas vistas de la Pica d'Estats en el Pirineo Catalán

Las preciosas vistas de la Pica d'Estats en el Pirineo Catalán / Istock / estivillml

Esta ruta asciende a un pico de 2.789 metros, la cumbre más elevada del Alt Urgell, desde donde se contemplan panorámicas que alcanzan montañas emblemáticas como la Pica d'Estats o la sierra del Cadí. Quienes prefieran una caminata más asequible pueden recorrer el itinerario circular que rodea la localidad y conduce hasta la Collada de Conflent. Además, a lo largo del recorrido es frecuente observar parte de la rica fauna del parque, donde habitan especies tan emblemáticas como el quebrantahuesos, el urogallo o, de forma mucho más discreta, el oso pardo.