No es un milagro, pero lo parece: la fuente española de la que mana vino está junto a un monasterio del Camino de Santiago y lleva décadas sirviendo gratis a los peregrinos
Es uno de los lugares de paso obligado en la ruta del Camino Francés.

No es un milagro, pero lo parece: hay una fuente en el norte de España de la que mana vino gratis / Reyno de Navarra / Nafarroako Erresuma
Reconozcámoslo. Quien más, quien menos, ha soñado alguna vez con que de los grifos saliera algo más que agua. Y resulta que hay un lugar en el norte de España donde hay una fuente de la que mana vino gratis. Más que un sueño, parece un milagro, pero es real y sucede a diario. Te lo contamos.

¿Y si te decimos que de esteos dos grifos, hay uno del que sale vino? / Istock
Se trata de la Fuente de Vino (¿de qué otra manera se podría llamar?), uno de los lugares más singulares y únicos del Camino de Santiago. Está en medio del Camino Francés, o lo que es lo mismo, el Camino por excelencia, el itinerario con mayor tradición histórica y el más reconocido internacionalmente.

Sara Fernández García

No tiene pérdida. / Istock
Una tradición de origen medieval
La fuente de la que hablamos está en el término municipal de Navarra, en el pueblo de Ayegui, a solo tres kilómetros de Estella. No está a pie de calle, pero no tiene pérdida, porque está junto a la pared del Monasterio de Irache, considerado uno de los conjuntos monumentales más grandes e imponentes de Navarra.

Es uno de los conjuntos monumentales más grandes de Navarra. / Istock
Sus orígenes se remontan a los siglos VIII y X, y desde el punto de vista arquitectónico, destaca por su combinación de estilos, mezclando partes medievales con otras renacentistas y barrocas. Todavía hoy se conserva una iglesia románica del siglo XII y un imponente claustro plateresco, claramente renacentista y decorado con tracerías de gran valor artístico.
No es casual que la fuente esté precisamente ahí: resulta que en el pasado, el monasterio fue un hospital, y no uno cualquiera, sino el primer hospital para los peregrinos del Camino de Santiago en Navarra. Era habitual que los monjes recibieran a los caminantes que llegaban con dolencias al hospital con un vaso de vino como reconstituyente; no olvidemos que en aquella época, el vino estaba considerado casi como un alimento y, dicho sea de paso, un líquido más seguro que el agua en muchos lugares. Y la Fuente del Vino de Irache es un homenaje a aquella tradición.

Los viñedos rodean el monaterio y la bodega. / Istock
Una bodega con historia
Se sabe que en el siglo XI los monjes benedictinos que ocupaban el Monasterio de Irache ya elaboraban vinos. Y por la fama que tenían, no eran vinos cualquiera: entre sus clientes más apreciados estaba la familia real de Navarra. La bodega de los monjes estaba situada junto al monasterio, y fue en el siglo XIX cuando una familia de la zona se hizo con las riendas. En un primer momento se llamaría Vinícola Montejurra, aunque pronto pasaría a denominarse oficialmente como Bodegas Irache, nombre con el que todo el mundo de la zona la conocía en realidad.

El claustro es una de las joyas del complejo monástico. / Istock
Teniendo en cuenta lo intrínsecamente ligada que está la historia de la bodega a la del monasterio, la instalación de una fuente de vino en la pared de la bodega, justo al lado del monasterio y rodeado por un paisaje de viñedos, es una manera de recuperar aquella antigua hospitalidad monástica de la que gozaban los peregrinos que pasaban por allí hace siglos. Fue a finales del siglo XX y desde entonces se ha convertido en uno de los símbolos más fotografiados del Camino de Santiago.
La fuente tiene dos caños: uno dispensa agua y el otro ofrece vino tinto joven de la bodega. Cada mañana se rellenan aproximadamente 100 litros de vino, pensados para que cada peregrino tome un pequeño sorbo, y no tanto para llenar garrafas ni botellas o cantimploras. Así lo recomienda la propia bodega, con una inscripción que hay junto a la fuente y que dice: "Peregrino, si quieres llegar a Santiago con fuerza y vitalidad, toma un sorbo de este gran vino y brinda por la felicidad".
- Lo siento Caribe, la playa más bonita del mundo está en España: arena blanca, aguas turquesas de otro planeta y la tranquilidad del Mediterráneo
- El refugio de Fran Perea (47 años) es un pueblo leonés escondido donde su abuelo le enseñó a querer la tierra: 'No están ya algunas de las personas que me vieron correr por aquellos prados
- Eurostars Ocean Marbella: tu edén en la Costa del Sol
- Lo siento Santorini, pero el mejor pueblo blanco con vistas al mar está en España: casas de cal blanca, buganvillas y una intensa luz mediterránea difícil de encontrar en otro lugar
- El refugio de Jorge Sanz (56 años) está en un rincón de la sierra madrileña: una torre del siglo IX, bosques de encinas y rutas entre enormes bloques de granito
- El refugio de Manolo García (70 años) es un pueblo medieval de 600 habitantes donde encontró 'la fuente de vida y cultura': en la Sierra del Segura y rodeado de olivares y montañas
- Un viaje de tres días por la Edad Media: la escapada histórica que solo podrás vivir en Caspe
- Tenerife, el lugar donde el viaje nunca termina