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Miguel Ríos (81 años) lleva décadas diciendo que volver a esta ciudad le hace "más ilusión que ir a cualquier otro lugar del planeta": "Estoy atado a esta ciudad, no importa el lugar en que me encuentre"

La nostalgia de volver al hogar se ve representada de muchas maneras y a Miguel Ríos le sucede con su ciudad natal, de la que a veces se va pero siempre acaba volviendo.

Miguel Ríos es un amante de su tierra y lo demuestra en cada gira

Miguel Ríos es un amante de su tierra y lo demuestra en cada gira / Istock / e55evu

"Vuelvo a Granada, vuelvo a mi hogar. Entre mi gente encontraré la felicidad", cantaba Miguel Ríos en su canción 'Vuelvo a Granada'. El rockero español por excelencia, a punto de cumplir 82 años, lleva 64 sobre los escenarios. Toda una vida. Pero por muchos lugares nuevos que conozca y por muy bien que le reciban, siempre quiere volver a su tierra, a Granada. Él nació en el barrio de la Cartuja, aunque su familia provenía del municipio granadino de Chauchina.

Hace unos años, cuando estaba con su gira 'Rock & Ríos', le preguntaron desde el medio Granada Digital si le hacía especial ilusión llevar el espectáculo a Granada, y su respuesta fue bien clara: "¡Más que hacerlo en cualquier otro lugar del planeta Tierra! Granada siempre ha supuesto una reválida en mi carrera. Me fui muy joven, pero tener una familia tan grande y unida como la mía, me ata a esta ciudad, de la que estoy pendiente, no importa el lugar en que me encuentre".

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En esa misma entrevista, habló sobre cómo se ve la urbe desde fuera y comentó que todavía "tiene que buscar su sitio entre las ciudades con pasado glorioso y con dimensiones razonablemente humanas, pero solo con la gloria no se crece", se crece "desarrollando lo que ya tenemos", dijo. "Granada podría ser una de esas ciudades donde se vive en sintonía con la naturaleza". Y tiene toda la razón, pues este rincón andaluz tiene tanto potencial como riqueza patrimonial y natural.

El lugar más reconocible del barrio de Miguel Ríos

Aunque el barrio que vio nacer a Miguel Ríos no es el más turístico, tiene un punto clave muy especial, que es el Real Monasterio de Nuestra Señora de la Asunción de la Cartuja, más brevemente llamado Monasterio de la Cartuja. Es menos conocido que la Alhambra, pero también resulta que es uno de los mejores ejemplos del barroco español. Sus obras se iniciaron en 1506 pero no se concluyó hasta tres siglos más tarde. De ahí el eclecticismo de estilos.

El exterior del Monasterio de la Cartuja en Granada

El exterior del Monasterio de la Cartuja en Granada / Istock / Rudi Ernst

Hay obras del gótico tardío, del renacimiento y del barroco, habiendo trabajado allí los mejores artistas de la época: José de Mora, los hermanos García, Diego de Siloé, Antonio Palomino, Hurtado Izquierdo... Allí vivieron los monjes cartujos hasta su expulsión en 1835, y en 1842 se destruyeron el claustro y las celdas. Lo que se mantiene hoy en pie es la portada plateresca renacentista que da la entrada y algunas de las obras originales que hacen que parezca el Vaticano.

La sacristía barroca del Monasterio de la Cartuja en Granada

La sacristía barroca del Monasterio de la Cartuja en Granada / Istock / sedmak

El claustrillo con sus naranjos, fuentes y plantas aromáticas; el refectorio, con cuadros tenebristas de Fray Juan Sánchez Cotán; la sala de legos, cubierta por una bóveda ojival gótica, la más antigua del conjunto; la sala capitular, transición del barroco al renacimiento; la iglesia y el sagrario, de una arquitectura impresionante en mármol de Lanjarón; y la sacristía, que se considera "la más bella del mundo", repleta de ornamentos en los que perderse con la mirada.

La nave principal de la iglesia del Monasterio de la Cartuja

La nave principal de la iglesia del Monasterio de la Cartuja / Istock / sedmak

El otro lugar favorito del rockero

En varias ocasiones, Miguel Ríos ha declarado que su lugar favorito de Granada -además del barrio de la Cartuja- es la plaza de Bib-Rambla, conocida por los granadinos como 'Bibarrambla'. Es uno de los espacios más antiguos y transformados de la ciudad, pues pasó de ser la primera plaza de la Medina Garnata a convertirse en núcleo de la vida social y comercial, lleno de bares y tiendas contemporáneas y un mercadillo permanente de flores.

La plaza Bib-Rambla en Granada

La plaza Bib-Rambla en Granada / Istock / Boris Breytman

La Bib-Rambla andalusí gozaba de gran relevancia al estar muy cerca de la mezquita mayor y los núcleos comerciales de la medina. Tras la Reconquista, creció y se convirtió en escenario de todo tipo de celebraciones: corridas de toros, juegos poéticos, procesiones, torneos de cañas... E incluso de los autos de fe de la Inquisición. En el siglo XXI es un lugar donde disfrutar de la Granada más pura, contemplando la catedral que sobresale entre los tejados.