Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Ni el "pescaíto" de Cádiz, ni el marisco de las Rías Baixas: el santuario del producto marino está en la Región de Murcia y tiene una exclusiva gamba roja de profundidad y una quisquilla de hueva azul

La gamba roja de Águilas se captura en fondos profundos del Mediterráneo, lo que influye en su sabor.

Gamba roja

Gamba roja / Istock / 5

En la lonja de Águilas, en la Región de Murcia, hay algo que llega en cada subasta que llega en cada subasta y concentra la atención de compradores y cocineros. Esa caja concreta, que trae gamba roja o quisquilla fresca, no aparece siempre y no es abundante, por lo que atrapa el interés de todos los presentes que esperan a ver lo que ha entrado esa mañana.

La costa de Águilas, Murcia

La costa de Águilas, Murcia / Istock / Steve Allen

Y al igual que en la lonja, ese ansia se traslada a la cocina y a los comensales, que llegan a los locales deseando encontrarla y no haberse quedada sin probar la última ración del día.

El pueblo donde mejor se come de Galicia es todavía un desconocido: marisco, hórreos frente al mar y un litoral salpicado de leyendas

Adriana Fernández

Una gamba roja ligada a la profundidad

La gamba roja que se captura frente a la costa de Águilas forma parte del mismo grupo que otras gambas rojas del Mediterráneo occidental, como las de Denia o Garrucha. Se pesca en fondos profundos y ese detalle influye en su textura y, sobre todo, en la intensidad de sabor, ya que estas tienen un sabor más intenso que las especies de menor profundidad.

Gamba roja en la lonja

Gamba roja en la lonja / Istock / t

Aunque no se capture exclusivamente en un único puerto, en esta zona tiene presencia y valor dentro del mercado local porque su disponibilidad depende de la captura diaria y de factores como la temporada o las condiciones del mar, por lo que no siempre está garantizada.

Es tan fresca y de tan alta calidad que una vez llega a cocina apenas hay que tratarla. Con pasarla un poco por la plancha o cocerlas brevemente es más que suficiente. Es más, cualquier otra cosa podría quitarles la gracia.

La quisquilla y su peculiar hueva

Junto a la gamba roja, la quisquilla es otro de los productos más típicos de la costa de Águilas. Se trata de un marisco más pequeño, pero muy preciado por su sabor.

Este manjar marino es también famoso por su intenso color azul en la cabeza y vientre. Y pese a lo que muchos puedan pensar, no es nada malo. ¡Al contrario! Este color se debe a la hemocianina (un pigmento transportador de oxígeno con cobre), lo que indica que la frescura es extrema.

A diferencia del marisco de Rías Baixas o del pescado frito del sur, la costa murciana no suele aparecer en primer plano cuando se habla de gastronomía marina en España, pero es solo una cuestión de fama, porque la calidad aquí está asegurada.

Dónde y cómo probarlo

En Águilas, la mejor forma de encontrar gamba roja o quisquilla es acudir a restaurantes cercanos al puerto o preguntar directamente por el producto del día. No siempre aparece en la carta, precisamente porque depende de la pesca reciente, que no es constante durante todo el año.

La disponibilidad de gamba roja varía según la actividad pesquera y las condiciones del mar, por lo que no siempre llega a lonja con regularidad. En el caso de la quisquilla, la temporada también influye. Los ejemplares con hueva suelen aparecer en momentos concretos, lo que hace que no sea un producto garantizado en cualquier visita.

Por ello, no siempe es fácil planificar la experiencia con antelación, aunque parte del interés está en aceptar esa incertidumbre y llevarte la sorpresa.

Pero cuando sí está asegurada es durante las Jornadas Gastronómicas de la Gamba Roja que organiza la localidad. La decima edición, del 17 al 26 de abril, reúne a una docena de restaurantes del municipio para poner en valor este producto.

Como novedad este año, se ha incorporado una actividad de carácter divulgativo que permite acercarse al producto desde su origen, con visitas a la lonja del puerto para presenciar la llegada de los barcos y la subasta del marisco en directo. El recorrido se completa con una degustación de gamba roja recién pescada en un restaurante del puerto. La actividad requiere reserva previa y tiene un coste de 12 euros.