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Ni Cáceres, ni Cuenca: el mejor Parador de España está en Burgos y es un antiguo palacio del siglo XVII en el que se alojó Napoleón Bonaparte

El Parador de Lerma ocupa el antiguo Palacio Ducal, un edificio histórico que mantiene la escala de una gran residencia nobiliaria.

Parador de Lerma

Parador de Lerma / Istock / Miguel Habano

No todos los hoteles pueden decir que han alojado a Napoleón Bonaparte. Y menos aún que lo hicieron cuando el edificio todavía no tenía nada que ver con el turismo.

Parador de Lerma

Parador de Lerma / Istock / 5

Pero eso es exactamente de lo que puede presumir el Parador de Lerma. Antes de convertirse en uno de los alojamientos más singulares de la red, fue un palacio levantado en el siglo XVII para concentrar influencia y poder en un punto estratégico de Castilla.

El Parador más barato de España para una escapada

Martín Álvarez

Dormir aquí es todo un lujo, pero ya no solo por el tipo de edificio (considerado Bien de Interés Cultural), sino por ser conscientes de dónde estamos. Si te alojas en el Parador de Lerma, lo estarás haciendo en un edificio que fue concebido para impresionar, mucho antes de que existiera la idea que hoy tenemos de un hotel.

Un palacio pensado para el poder

El actual Parador ocupa el antiguo Palacio Ducal de Lerma, mandado a construir a comienzos del siglo XVII por el Duque de Lerma, valido del rey Felipe III. El resultado es un palacio de líneas sobrias, casi austeras, donde lo que más impresiona (mucho más que su decoración) es la escala. Destaca también por sus cuatro torres (una excepción, ya que los palacios solían tener solo dos) y sus 210 balcones de piedra.

La elección del lugar tenía una explicación. Lerma, que a día de hoy cuenta con unos 2.600 vecinos, se convirtió durante años en un centro político de primer nivel, y el palacio formaba parte de un conjunto urbano más amplio diseñado para reflejar ese poder. Fue también empleado como residencia de la corte durante el reinado de Felipe V.

Durante la Guerra de la Independencia, el palacio fue utilizado por las tropas francesas, y Napoleón se alojó aquí en uno de sus desplazamientos por la península. Más allá de la anécdota, este episodio es el mejor ejemplo del carácter estratégico del lugar. Lerma estaba situada en un eje clave de comunicaciones, y el palacio ofrecía las condiciones necesarias para alojar a una figura de ese nivel.

De residencia nobiliaria a Parador

Parador de Lerma

Parador de Lerma / Istock / fabbio salles

Con el paso del tiempo, el edificio perdió su función original y pasó por distintos usos (llegó a funcionar como prisión durante la Guerra Civil y los primeros meses de la posguerra) hasta su recuperación como Parador Nacional, ya en el siglo XXI. La intervención de 2003 respetó en gran medida la estructura original.

Al entrar, verás que lo primero que llama la atención es la amplitud de sus patios interiores, con pasillos largos y bastante altura. Cualquiera pensaría que está en un edificio institucional en lugar de en un hotel. Las habitaciones tienen una estética que combina elementos históricos con una intervención contemporánea, pero discreta.

No podemos dejar de mencionar el restaurante, cuya cocina se basa en producto local. Encontrarás platos castellanos y elaboraciones reconocibles sin reinterpretaciones como el lechazo asado, el queso de Burgos o la morcilla de arroz.

Qué ver en Lerma más allá del Parador

Casco antiguo de Lerma, Castilla y León

Casco antiguo de Lerma, Castilla y León / Istock / 5

Aunque el Parador es el punto central de la visita, merece la pena recorrer el resto de Lerma, donde encontraremos calles porticadas y edificios vinculados al proyecto del Duque de Lerma.

La Plaza Mayor de Lerma es el mejor ejemplo y sigue siendo el eje del pueblo. De hecho, además de ser una de las más amplias de España, es la antesala directa del Parador que se encuentra en uno de sus laterales y es otra muestra de ese poderío del que hablamos. Desde ahí, se pueden recorrer otros puntos como el antiguo convento de San Blas o la colegiata de San Pedro. Tampoco te pierdas el Monasterio de Ascensión de Nuestro Señor y el Mirador de los Arcos.

La visita a Lerma se puede hacer en una escapada corta de fin de semana. La ciudad se encuentra a poco más de media hora de la ciudad de Burgos, por lo que fácilmente puedes combinar ambos destinos.