Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Lo siento Noruega, pero el mejor fiordo del sur de Europa está en el Cantábrico: una ría entre montañas declarada Reserva de la Biosfera

Frontera entre Galicia y Asturias, conforma uno de los estuarios más importantes del norte de España.

En su cruce, el río Eo divide la localidad de Ribadeo

En su cruce, el río Eo divide la localidad de Ribadeo / Istock

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google

Para sentirnos como si estuviéramos caminando entre gigantes y sentirnos del tamaño de una hormiga no hace falta viajar hasta Noruega y navegar por en medio de sus fiordos. Repartidos por el territorio español podemos encontrar enclaves igual de impresionantes, lugares cuyas dimensiones nos recuerdan lo pequeñitos que somos frente a la inmensidad del mundo. Uno de estos lugares tan fascinantes se extiende al norte de la península frente al mar Cantábrico, y sirve como frontera natural entre Galicia y Asturias.

Mirador de O Cargadoiro en la orilla gallega de la ría del Eo

Mirador de O Cargadoiro en la orilla gallega de la ría del Eo / Istock / LUNAMARINA

La ría del Eo (conocida también con el nombre de ría de Ribadeo) se extiende a lo largo de 10 kilómetros hacia el interior y forma parte de la Reserva de la Biosfera de Río Eo, Oscos y Terras de Burón, una de las 7 Reservas de la Biosfera que hay en territorio asturiano. Dentro de esta, el estuario que se constituye en la ría, un vasto humedal que supera los 900 kilómetros cuadrados, los 800 metros de anchura y llega a las 6 millas de longitud, recibe el título de Reserva Natural Parcial de la Ría del Eo, ofreciendo a todos los visitantes un entorno natural maravilloso en el que perderse.

Un viaje en barco por la Ribeira Sacra: los fiordos gallegos del Sil

Yan Carlos Toledo

Un enclave a la noruega

Entre las localidades de Ribadeo, en Galicia, y Castropol, en Asturias, la ría del Eo supone uno de los rincones naturales más espectaculares de todo el norte de la península ibérica. Extendiéndose orgullosa frente a las salvajes aguas del Cantábrico, presenta una profunda brecha donde las aguas del río y el mar se encuentran y separan Asturias de Galicia. Esta cicatriz en el terreno se adentra unos 16 kilómetros: en sus primeros 10 kilómetros en dirección norte sur, la ría alcanza una anchura de 800 metros, llegando incluso al kilómetro en algunos puntos; en su segundo tramo, de trazado más sinuoso, la anchura del estuario varía dependiendo de la zona y la marea, variando entre los 40 y los 600 metros.

El pueblo asturiano de Castropol frente a la ría del Eo

El pueblo asturiano de Castropol frente a la ría del Eo / Istock / Ricardo Jato de Evan

Lo que tienen en común estos dos tramos del estuario es que, a lo largo de todo su trazado, está bordeado por acantilados rocosos y lomas montañosas, los cuales recuerdan a los imponentes fiordos de Noruega. Aquí, la naturaleza alcanza su máximo esplendor, mezclando la fuerza de las aguas del río Eo, los valles fluviales que ha creado a lo largo de millones de años, y las magníficas playas que hay repartidas por su estuario.

Cómo disfrutar del entorno

Ya sea desde su vertiente asturiana como la gallega, la ría del Eo es uno de los mejores lugares para descubrir en verano, pues ofrece un entorno fresco y relajado. Sirve además como una alternativa perfecta a la playa de las Catedrales, situada a muy poca distancia y que en estas últimas semanas ha visto incrementada de manera exponencial la cifra de visitantes. La ría, además de estar considerada como uno de los principales humedales del país, está declarada Zona de Especial Protección para las Aves, por lo que los más aficionados a la ornitología encuentran aquí su lugar soñado.

La ría del norte de España que está declarada Reserva de la Biosfera

La ría del norte de España que está declarada Reserva de la Biosfera / Istock / percds

Una muy buena manera para descubrir las maravillas que esconde la ría es paseando por los senderos que se extienden a su alrededor, los cuales se adentran tanto por los pueblos y localidades que hay en el entorno como los rincones de carácter natural y prácticamente vírgenes que se extienden por los alrededores. Son varios los miradores y observatorios a los que nos podemos acercar, ya sea a pie o en bici, para maravillarnos con el paisaje e intentar avistar alguna ave.

Muy divertido y apto para toda la familia es hacer el descenso en canoa del río Eo. Ya sea solo, en familia, con amigos, o incluso con tu mascota, esta se ha convertido en una de las principales actividades para vivir la magia de la ría de cerca. Existe también la opción de hacer el descenso por cuenta propia o con un guía, dividiendo el trazado del río en tres tramos, todos de dificultad baja; con la ayuda de un guía podrás adentrarte también en las magníficas calas escondidas y cuevas marinas que hay repartidas por el estuario, las cuales están bañadas por las aguas tranquilas de la ría.