Todos van al Mediterráneo en agosto, pero pocos suben a estas playas del norte donde el verano no pasa de 25 grados
El verano en Galicia, Asturias, Cantabria y País Vasco es muy distinto al del sur, y solo hay que pasarse por sus playas para comprobarlo.

Algunas de las playas más bonitas y frías de España están entre Galicia y el País Vasco / Istock / e55evu
En España tenemos la suerte de contar con algunas de las playas más bonitas y accesibles del mundo. Tanto es así, que infinidad de extranjeros pasan aquí sus vacaciones de verano, bañándose en las tranquilas aguas del Mediterráneo. Lo que pocos se atreven a explorar son las más frías y agitadas aguas del Cantábrico y el Atlántico. Para gustos, colores, y en cuestión de litorales, se aplica más que en ninguna otra parte.
Pero es cierto que este verano, que pinta ser uno de los más calurosos de la historia, quizá apetece más bañarse en playas con un entorno más frío. Rincones en los que, cuando salgas del mar, no tengas la sensación de estar sudando en cuestión de minutos. Por eso, este verano el norte será el destino estrella. Las costas gallegas, cántabras, asturianas y vascas, con pueblos donde no se suelen superar los 25 grados, serán nuestros destinos favoritos para este verano.

Adriana Fernández
Las playas más bonitas y fresquitas del norte
Como queremos priorizar estar a gusto y relajarnos, hemos hecho una selección de ocho playas del norte de España que enamorarán a todo aquel que las pise este verano, el que viene o cuando sea.

Playa de Rodas (islas Cíes, Galicia) / Istock / Javier Castro Nido
Playa de Rodas (islas Cíes, Galicia)
Aunque ir a las islas Cíes supone un esfuerzo algo más grande que ir caminando desde la puerta del hotel a la misma playa, es algo que merece mucho la pena. La playa de Rodas ha sido galardonada como la mejor de todo el mundo, por su arena fina y blanca y sus aguas transparentes. Al fondo se ve Vigo, desde donde hay que partir para alcanzarla, pero el entorno está rodeado por una naturaleza salvaje que parece sacada de las islas más remotas del Caribe.

Playa de las Catedrales (Ribadeo, Galicia) / Istock / Eloi_Omella
Playa de las Catedrales (Ribadeo, Galicia)
En Lugo se esconde una de las playas más impresionantes de España que, aunque sigue siendo una gran desconocida, está ganando cada vez más popularidad. Y es que no es una simple playa, sino que es un monumento natural que se ha ido formando por la erosión a lo largo de millones de años. En los enormes acantilados aparecen arcos que se asemejan a enormes cavidades de cuevas gigantescas. Es una de las más fotogénicas de Galicia -y eso que hay muchísimas preciosas- y aquí los atardeceres se viven de otra manera.

Playa del Silencio (Cudillero, Asturias) / Istock / herraez
Playa del Silencio (Cudillero, Asturias)
Es quizá una de las más populares de Asturias, pero no por ello pierde encanto. Se conoce como playa del Silencio, pero también recibe los nombres del Gavieiru o del Gavieiro. Está encajada a los pies de un impresionante acantilado, por lo que a simple vista puede recordar a las idílicas playas irlandesas. La zona de descanso está prácticamente entera cubierta de canto rodado y el acceso no es lo que se dice fácil, por eso es una playa que, a pesar de su popularidad, nunca está masificada. Y seguramente nunca lo estará.

Playa de Gulpiyuri (Llanes, Asturias) / Istock / Juan Ignacio Rodríguez Moronta
Playa de Gulpiyuri (Llanes, Asturias)
Gulpiyuri es una de las playas más especiales que alberga la Península Ibérica en su territorio. De hecho, está catalogada como Monumento Nacional. Solo se puede llegar a pie atravesando un camino sin asfaltar, y no siempre tiene agua, ya el mar, realmente, está al otro lado de las rocas. Por debajo de ellas se cuela el agua y aparece una diminuta playa que parece un oasis en mitad del desierto. Es un lugar tan singular que tiene la misma belleza tanto en plena temporada como fuera de ella.

Playa de Valdearenas (Liencres, Cantabria) / Istock / Andrea Tabaro
Playa de Valdearenas (Liencres, Cantabria)
A unos pocos kilómetros de Santander, aparece un espectáculo natural que se llama Liencres, cuyas playas son todas más que magníficas. Aunque la reina de todas ellas es la de Valdearenas, que destaca por su proximidad al Parque Natural de las Dunas de Liencres. Es ideal para surferos, pero también para los amantes de los paisajes de una belleza singular, pues su atractivo natural y su perfecto estado de conservación atrae a cualquiera.

Playa de Noja (Noja, Cantabria) / Istock / Jose Luis Alvarez Esteban
Playa de Noja (Noja, Cantabria)
En Noja sucede como en Liencres, que todas las playas que tienen en su costa son absolutamente increíbles. Esta se extiende desde la propia Noja hasta la Punta del Brusco al este. Su arenal es gigantesco, está rodedada de bosque y naturaleza y muy poco urbanizada, aunque cuenta con los servicios necesarios. Además, es accesible para todo el mundo al estar a pie de pueblo, lo que no hace más que sumarle puntos.

Playa de Barinatxe (Vizcaya, País Vasco) / Istock / Mimadeo
Playa de Barinatxe (Vizcaya, País Vasco)
Más conocida como La Salvaje, esta playa entre Sopela, Getxo y acantilados verdes es de arena fina y mareas potentes. Surfistas, nudistas e incluso senderistas comparten espacio en este precioso rincón vasco. El atardecer desde la arena o desde lo alto de los acantilados es de un nivel superior. El cielo se enciende, asemejándose al fuego, el mar se enbravece aún más y el salvajismo queda completamente descubierto en un rincón donde lo único que importa es escapar del bullicio de la ciudad.

Playa de Zarautz (Guipúzcoa, País Vasco) / Istock / Lukasz Janyst
Playa de Zarautz (Guipúzcoa, País Vasco)
La de Zarautz se extiende por más de 2,5 kilómetros de arena dorada, convirtiéndose en una de las playas más largas de la costa vasca. El surf es una forma de vida en una playa con olas constantes y ambiente joven. Hay incluso varias escuelas de surf para todos los niveles. Pero también cuenta con un largo paseo marítimo que invita a recrearse caminando y disfrutando de una vistas espectaculares hacia el Cantábrico.
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