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El mayor lago glaciar de la península para darse un baño, un castillo del siglo XV y un casco histórico forrado de pizarra: es el pueblo español más bonito del verano

Esconde playas de interior, con el agua a una temperatura más fría que en el Mediterráneo y rodeadas de un paisaje que recuerda a los bosques alpinos.

Puebla de Sanabria, el pueblo de España más bonito para el verano

Puebla de Sanabria, el pueblo de España más bonito para el verano / Istock

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El verano no es solo para los viajeros que deciden pasar sus vacaciones en la playa, por suerte para muchos existen incontables pueblos de interior, escondidos entre valles y al pie de lagos infinitos que se convierten en el mejor refugio de veranopara aliviar las altas temperaturas que cada año alcanzamos en España. Y Puebla de Sanabria es uno de los más interesantes. 

Es una de las calles más bonitas de Puebla de Sanabria.

Es una de las calles más bonitas de Puebla de Sanabria. / Istock / Sergio Formoso

Para quienes no conozcan este rinconcito perdido en el interior de la provincia de Zamora, en ese territorio escondido entre el norte de Portugal y el sur de Galicia, diremos que reúne todo lo que un viajero apasionado por la naturaleza y la montaña necesita, incluso en verano. Y no solo porque se trate de uno de los pueblos más bonitos de España, que lo es, y por motivos de sobra. 

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Redacción Viajar

Villa medieval muy bien conservada

El conjunto medieval de la villa de Puebla de Sanabria es uno de los mejor conservados de España, con un castillo dominante en lo alto de la colina desde el que se tienen increíbles vistas del paisaje que rodea el pueblo, a orillas de los ríos Tera y Castro. 

El castillo de los Condes de Benavente, la joya de la corona.

El castillo de los Condes de Benavente, la joya de la corona. / Istock

Su trazado medieval, sus calles empedradas, sus casas de piedra con balcones de madera, muchas de ellas todavía con escudos nobiliarios luciendo en las fachadas, y una atmósfera de lo más auténtica que te sumerge de lleno en un pueblo con siglos de historia. Ese es su encanto. 

Uno de los edificios más emblemáticos es el castillo de los Condes de Benavente, la joya de Puebla de Sanabria levantada en el siglo XV por la familia más poderosa de la Corona de Castilla. Se levantó sobre los restos de una antigua fortaleza medieval, edificando un castillo que resultaba mucho más moderno para su época. Durante más de cinco años, el castillo se ha ido adaptando a las necesidades de cada época, pasando de ser la residencia nobiliaria hasta cuartel militar e incluso prisión. 

Tan bien conservado que es uno de los pueblos más bonitos de España

Tan bien conservado que es uno de los pueblos más bonitos de España / Istock

Su ubicación, como no podía ser de otro modo, es de lo más estratégica: se levanta sobre un promontorio rocoso, dominando el paso natural entre la Meseta, Galicia y Portugal. Durante siglos, controlar este punto significaba controlar una importante ruta comercial y militar; de ahí su importancia estratégica. 

Un paisaje natural son miles de años de historia

Desde lo alto del castillo se percibe el increíble paisaje que rodea al pueblo, situado a pocos kilómetros de una de las maravillas naturales de la península: el lago de Sanabria. Se trata del mayor lago glaciar de toda España, originado hace más de 100 000 años durante la última glaciación. 

El lago de origen glaciar más grande de España.

El lago de origen glaciar más grande de España. / Istock

Hoy, este inmenso lago de montaña (más de 300 hectáreas de superficie y una profundidad que ronda los 50 metros) forma parte del Parque Natural del Lago de Sanabria y Sierras Segundera y de Porto, un espacio protegido de más de 300.000 hectáreas con otras lagunas glaciares más pequeñas, cascadas, bosques, cumbres que superan los 2000 metros y playas. 

Ese es el secreto de verano mejor guardado de la provincia. Y es que a orillas del lago se encuentran algunas de las playas de agua dulce más interesantes de la zona, todo un reclamo para el baño durante los meses de verano. Sus aguas limpias y cristalinas (y no es solo una forma de hablar), su temperatura, entre 18 y 22ºC (mucho más fría que la del Mediterráneo) y el paisaje que lo rodea (con un entorno que recuerda más a un destino alpino que a uno castellano), lo convierten en el plan perfecto casi a cualquier hora del día.