El mapa con los pueblos más bonitos de España para 2026, uno por provincia: ¿Cuántos de ellos conoces?
Un recorrido por España en busca los que son, para la redacción de VIAJAR, los pueblos más bonitos de España. Una cuidada selección que reconoce a pueblos con encanto, rurales, históricos o grandes joyas. O lo que es lo mismo: la excusa perfecta para conocer uno, o muchos de ellos, en 2026.

Son esos lugares donde aún se dejan las puertas abiertas y todo el mundo se conoce por su nombre. Para muchos son el lugar donde crecieron; para otros, el destino al que aspiran cuando buscan una vida más tranquila. En ellos perviven tradiciones que se mantienen generación tras generación y un fuerte sentido de comunidad. Sus fiestas, sus acentos y su forma de vivir resumen una combinación difícil de encontrar: calma, hospitalidad y belleza sin artificios. Son los pueblos de España, esos a los que se regresa cuando hace falta desconectar y poner la vida en perspectiva.
¿Cuáles son los pueblos más bonitos de España?
Como cada año, la revista VIAJAR recorre la geografía española en busca de los pueblos más bonitos, pasando por cada una de las 52 provincias. Destinos que sobresalen por su encanto, por sus propuestas turísticas innovadoras o por demostrar, con hechos, que existe vida más allá del asfalto y los rascacielos. Desde las cumbres abruptas del norte hasta los pueblos costeros acariciados por el sol, atravesando valles fértiles, bosques tupidos, molinos que parecen detenidos en el tiempo, cascos medievales y callejuelas de piedra que podrían ser escenario de un cuento. Estos son, según los especialistas de la revista, los pueblos que todo el mundo debería conocer en 2026.

Este es el listado completo de los pueblos más bonitos de España, uno por provincia. Una cuidada selección de los redactores de la revista VIAJAR: Álvaro Martínez, María Escribano, Pablo Fernández, Noelia Santos, Belén Afonso, Irene Mayordomo, Lidia Lozano, Carlos Díaz y Laia Póo. Todos ellos han recorrido varias Comunidades Autónomas de nuestro país para darte el listado definitivo de todos los que lugares que cualquier viajero no debe perderse. Esta es la lista completa, por orden alfabético:
- Álava: Urturi
- Albacete: Alcalá del Jucar
- Alicante: Benissa
- Almería: Agua Amarga
- Asturias: Cudillero
- Ávila: Barco de Ávila
- Badajoz: Zafra
- Barcelona: Rupit i Pruit
- Burgos: Orbaneja del Castillo
- Cáceres: Trujillo
- Cádiz: Zahara de la Sierra
- Cantabria: Comillas
- Castellón: Morella
- Ciudad Real: Almargo
- Córdoba: Zuheros
- A Coruña: Noia
- Cuenca: Mota del Cuervo
- Girona: Pals
- Granada: Montefrío
- Guadalajara: Brihuega
- Gipuzkoa: Getaria
- Huelva: El Rocío
- Huesca: Torla-Ordesa
- Illes Balears: Sóller
- Jaén: La Iruela
- León: Astorga
- Lleida: Guimerà
- Lugo: A Seara
- Madrid: Nuevo Baztán
- Málaga: Frigiliana
- Murcia: Calasparra
- Navarra: Olite
- Ourense: Ribadavia
- Palencia: Villalcázar de Sirga
- Las Palmas: Teror
- Pontevedra: Baiona
- La Rioja: Ezcaray
- Salamanca: Ciudad Rodrigo
- Santa Cruz de Tenerife: Masca
- Segovia: Madriguera
- Sevilla: Santiponce
- Soria: Caracena
- Tarragona: Horta de Sant Joan
- Teruel: Cantavieja
- Toledo: Yepes
- Valencia: Sagunto
- Valladolid: Wamba
- Vizcaya: Ea
- Zamora: Granja de Moreruela
- Zaragoza: Anento
El pueblo más bonito de Álava: Urturi
En el corazón de la Montaña Alavesa, en el Parque Natural de Izki, se encuentra un pequeño pueblo con un entorno natural privilegiado perfecto para desconectar. Las montañas que lo rodean y sus calles, con casas tradicionales y balcones decorados con flores, consiguen que Urturi parezca sacado de un cuento. Además, si te gusta el golf, estás de suerte, ya que aquí se encuentra Izki Golf, un campo de golf reconocido mundialmente y diseñado por Seve Ballesteros.

El pueblo más bonito de Albacete: Alcalá del Jucar
Declarada Conjunto Histórico-Artístico, esta localidad albaceteña tiene vistas al río que le da nombre y cuenta con lugares heredados de los árabes tales como su castillo, el cual se remonta al siglo XII y durante años sirvió como fortaleza. Sin embargo, este no es el único monumento de la localidad. La ermita de San Lorenzo, la Iglesia de San Andrés, la Cuevas del Diablo o la ruta del agua son solo unas pocas de todas las maravillas que ofrece.

El pueblo más bonito de Alicante: Benissa
Con uno de los cascos antiguos medievales mejor conservados de la provincia, Benissa es sin duda uno de los pueblos más bonitos de España. Dentro de él podrás encontrar calas preciosas, una Senda Ecológica perfecta para hacer ciclismo o senderismo y una cultura gastronómica impecable. Además, tiene monumentos como la Iglesia de la Puríssima Xiqueta, conocida también como la catedral de la Marina.

El pueblo más bonito de Almería: Agua Amarga
Con calles completamente blancas, la localidad de Agua Amarga es uno de esos lugares que debes ver en persona al menos una vez en la vida. Aparte de sus encantadores edificios que parecen sacados de una isla de Grecia, su localización lo convierte en uno de los mejores rincones de Andalucía. Si lo visitas, podrás acercarte a la Playa de los Muertos o Mesa Roldán, un antiguo volcán desde el que podrás apreciar unas preciosas vistas de la costa del Cabo de Gata.

El pueblo más bonito de Asturias: Cudillero
Tras Grecia, llegamos a Italia. En Asturias se encuentra un pequeño pueblo con un puerto que parece sacado de la costa amalfitana, el cual, junto a sus pintorescas casas de distintos colores, lo convierten en un lugar mágico. Si subes a su zona más alta podrás hacer una ruta por los distintos miradores del pueblo, los cuales tienen unas vistas impresionantes. Además, debido a su historia marítima, Cudillero es perfecto para los amantes de la gastronomía.

El pueblo más bonito de Ávila: Barco de Ávila
Debido a su ubicación en el valle del Tormes, Barco de Ávila tiene unas impresionantes vistas a la montaña. Está lleno de monumentos como la Iglesia de la Asunción de Nuestra Señora, la Ermita de San Pedro, la Casa del Reloj o su imponente Castillo de Valdecorneja, el cual se ve desde cualquier parte del pueblo y, aunque su interior actualmente está vacío, sigue conservando la imponencia propia de una fortaleza medieval.

El pueblo más bonito de Badajoz: Zafra
Ubicada junto a la vía de la Plata romana, Zafra es un pueblo conocido principalmente por su vida cultural. En él podrás encontrar el Palacio de los Duques de Feria, el cual se remonta al siglo XV y es una mezcla entre un palacio de lujo y una fortaleza, u otros lugares como la Puerta del Acebuche, la cual permitía el acceso al palacio desde el interior del pueblo, o la Plaza Grande, llena de palmeras y con unos soportales del siglo XV. Si algo caracteriza a Zafra es todo su legado histórico.

El pueblo más bonito de Barcelona: Rupit i Pruit
Tras unirse como una sola localidad en 1977, Rupit i Pruit es uno de los pueblos medievales con mayor encanto del país. Debido a su situación geográfica rodeada de bosques verdes y a sus casas y calles empredradas, pasear por este pueblo es como estar en un cuento. Además, tiene un puente colgante de lo más pintoresco, el cual cruza la Riera de Pruit y es uno de lo símbolos del lugar.

El pueblo más bonito de Burgos: Orbaneja del Castillo
Ubicado en el Cañón del Ebro, este pequeño pueblo cuenta con aproximadamente 50 habitantes y es una maravilla de la naturaleza. Cuenta con casas de piedra antigua capaces de transportarte al pasado y, además, está dividido por una cascada que lo separa en dos. Aparte, en él podrás visitar el Castillo de Orbaneja, el cual (aunque contradice a su nombre) no es un castillo, sino un mirador al que puedes llegar mediante una ruta de lo más pintoresca.

El pueblo más bonito de Cáceres: Trujillo
Considerado uno de los pueblos con mayor patrimonio histórico de la provincia, Trujillo tiene lugares increíbles como el Palacio de Lorenzana o el de los Orellana-Pizarro. Además, tiene otros sitios igual de bonitos como su Plaza Mayor, la Puerta de Santiago o el Alcázar de Luis de Chaves el Viejo, el cual fue construido en el siglo XV y llegó a utilizarse como alojamiento por los Reyes Católicos.

El pueblo más bonito de Cádiz: Zahara de la Sierra
Ubicado en el Parque Natural de la Sierra de Grazalema, este pequeño pueblo es único por sus calles completamente blancas y sus vistas a la montaña y al embalse de Zahara-el Gastor. Lugares como la Plaza Lepanto, la cual cuenta con un mirador precioso del pueblo, o la Iglesia de Santa María la Mesa son dos de todos los que convierten a esta localidad en un paraíso del sur de España.

El pueblo más bonito de Cantabria: Comillas
Este pintoresco pueblo cántabro guarda una obra única en España. Aparte de su conocida playa de Oyambre de aproximadamente 2 kilómetros de largo y un casco histórico lleno de calles empedradas con lugares como la Plaza de la Constitución o la Iglesia Parroquial de San Cristóbal, esta pequeña localidad puede presumir de poseer El Capricho de Gaudí, una de las pocas obras del arquitecto fuera de Cataluña.

El pueblo más bonito de Castellón: Morella
Con un castillo y una muralla que rodea la ciudad, Moralla es una de las localidades medievales más interesantes del país. En ella podrás encontrar la Basílica Arciprestal Santa María la Mayor, de estilo gótico, o su castillo, el cual se encuentra a aproximadamente 1 km de altitud y, aunque llegar hasta él puede resultar un poco agotador, sus vistas merecen completamente la pena.

El pueblo más bonito de Ciudad Real: Almargo
A media hora de Ciudad Real, Almargo alberga uno de los cascos antiguos más bonitos del territorio. Es en su plaza mayor, de la época medieval y rodeada de hermosos ventanales verdes, donde encontramos el famoso Corral de Comedias, un antiguo teatro construido en 1628. También relacionado con el teatro es el Museo Nacional del teatro en el Palacio Maestral, que hace un recorrido por la historia de este arte.

El pueblo más bonito de Córdoba: Zuheros
Pueblo de casas blancas, Zuheros forma parte de los Pueblos Más Bonitos de España. Destacan el castillo, una construcción del siglo XI que domina el pueblo desde la cima de un risco; la Cueva de los Murciélagos, la más grande de la provincia y donde se encuentra una estalagmita de 4 metros; y las rutas de senderismo por el Geoparque de las Sierras Subbéticas.

El pueblo más bonito de A Coruña: Noia
Enclavado en la ría de Muros, el pueblo de Noia es conocido por el ambiente medieval que se respira en sus calles, donde sobresalen las iglesias góticas de San María la Nueva y San Martín. Muy fotografiable es el puente de Traba, un antiguo puente de piedra por donde, siglos atrás, pasaba la calzada romana. El paseo marítimo es el sitio ideal para dar un paseo y maravillarse con la puesta de sol.

El pueblo más bonito de Cuenca: Mota del Cuervo
Conocido como “el Balcón de la Mancha”, Mota del Cuervo recibe a los visitantes con sus siete molinos de viento blancos, tres de los cuales se pueden visitar. El más antiguo de todos ellos es el Molino del Zurdo, con 300 años de antigüedad. Con un casco antiguo lleno de casas palaciegas y edificios históricos como la Iglesia de San Miguel, por el pueblo pasan la Ruta del Quijote y el Camino de Santiago.

El pueblo más bonito de Girona: Pals
Muy cerca de la costa, Pals es un pueblo medieval de calles y casas de piedra. Sus elementos más destacados son la iglesia de Sant Pere, la Torre de les Hores y la antigua muralla, además de los muchos restaurantes donde disfrutar una de una excelente comida. A unos diez minutos en coche se encuentra la playa de Pals, cuya arena dorada y aguas cristalinas son perfectas para las épocas de calor.

El pueblo más bonito de Granada: Montefrío
Montefrío está dominado por la Iglesia de la Villa, erigida junto a los restos de una fortaleza nazarí en la cima de un peñón, que ofrece unas vistas inigualables. Destacan también la Iglesia de la Encarnación, la única iglesia de planta redonda que encontramos en España; el cementerio viejo, datado del siglo XVI y el cual consiste en una serie de nichos excavados en la roca; y la necrópolis megalítica de la Peña de los Gitanos.

El pueblo más bonito de Guadalajara: Brihuega
Famoso por los campos de lavandas que lo rodean, Brihuega está coronado por el castillo de la Piedra Bermeja, una histórica fortaleza del siglo XII que servía como palacio de verano para los reyes taifas de Toledo. Otros monumentos históricos de gran importancia son la Puerta de la Cadena, que servía como entrada al pueblo, y la Fuente de los doce Caños. También se pueden visitar el convento de las Jerónimas de San Ildefonso, la Real Fábrica de Paños o las cuevas árabes.

El pueblo más bonito de Gipuzkoa: Getaria
Lugar de nacimiento de Cristóbal Balenciaga, Getaria es un pueblo costero donde disfrutar de una excelente gastronomía. Imprescindible visitar la estatua de Juan Sebastián Elcano (primer hombre que dio la vuelta al mundo), y el faro del Ratón de Getaria. Para las épocas de buen tiempo, la playa de Malkorbe es un sitio ideal para ir a dar un paseo o relajarse tomando el sol.

El pueblo más bonito de Huelva: El Rocío
Perteneciente al municipio de Almonte, el pueblo de El Rocío es famoso por su Ermita, donde cada año se celebra la Romería del Rocío, probablemente la mejor época para visitar la villa, cuando los peregrinos acuden para ver a la Blanca Paloma, la Virgen del Rocío. La aldea se encuentra en el Parque Nacional de Doñana, por lo que su valor natural es prácticamente incalculable.

El pueblo más bonito de Huesca: Torla-Ordesa
En pleno pirineo aragonés, Torla-Ordesa es el punto de partida perfecto para hacer rutas de senderismo, pues es la puerta de entrada al Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido. Las calles empedradas del pueblo, rodeadas de antiguas casas de montaña, conducen hasta la hermosa iglesia románica de San Salvador, así como la plaza mayor del siglo XIII o el museo etnológico.

El pueblo más bonito de las Islas Baleares: Sóller
El encantador pueblo de Sóller es sin duda alguna uno de los más bonitos de Illes Balears. Prácticamente incomunicado hasta los años 90, es conocido su histórico tranvía de madera que recorre la villa. Además de las bonitas calles del pueblo, vale mucho la pena visitar la zona del puerto, al que se puede llegar con el tranvía, que atraviesa campos de naranjas y viñedos.

El pueblo más bonito de Jaén: La Iruela
A una hora y media de Jaén, el pueblo de La Iruela parece sacado directamente de una película medieval. Coronado por el castillo erigido en el siglo XII en lo alto de un peñón, el pueblo está compuesto por un entramado de calles estrechas y empinadas que invitan a perderse por ellas. En la peña donde se eleva el castillo también se pueden visitar un anfiteatro de inspiración griega, y las ruinas de la antigua iglesia de Santo Domingo de Silos.

El pueblo más bonito de León: Astorga
La principal insignia del pueblo de Astorga es su Palacio Episcopal, un hermoso edificio diseñado por Antoni Gaudí que transmite un ambiente medieval con aires neogóticos. Junto a él, la Catedral, cuyo edificio combina los estilos barroco, renacentista y gótico, es otro de los puntos de mayor interés. De visita interesante y divertida son el museo romano y el museo del chocolate, que remarca la gran tradición chocolatera de Astorga.

El pueblo más bonito de Lleida: Guimerà
Construido en la ladera de un cerro, Guimerà despliega un conjunto de casas de piedra escalonadas cuyas contraventanas marrones y verdes que parecen sacadas de un juguete antiguo. Las callejuelas van trepando hacia lo alto formando un perfil inconfundible y una vista que se aprecia tanto desde abajo, al otro lado del río, como desde arriba, donde la cima de la colina domina el valle. A la orilla del río Corb, sus calles empedradas y estrechas serpentean en un delicioso laberinto de pasos elevados, galerías encubiertas y pequeñas fuentes de una conservación impecable.

El pueblo más bonito de Lugo: A Seara
Hay pocos pueblos más auténticos que A Seara. Ubicado en el concello de Quiroga, es una joya de la arquitectura de montaña que asoma en pleno corazón de la Serra do Caurel. Sus casitas de lamas de piedra, tejado de pizarra y balcón de madera se despliegan al fondo de un valle surcado por el río Selmo, con el pico Formigueiros presidiendo el paisaje como un telón natural. Calles estrechas y la naturaleza dominándolo todo dotan al municipio de un aire rudo y auténtico que define la vida en estas montañas. Esa sobriedad, sin embargo, parece quebrarse con las flores que brotan en las entradas de las viviendas, aportando un contrapunto delicado que apacigua al senderista antes de emprender cualquiera de las muchas rutas que parten desde aquí.

El pueblo más bonito de Madrid: Nuevo Baztán
Este pueblo no es medieval, sino industrial. Nació como emblema del urbanismo racionalista concebido a principios del siglo XVIII por Juan de Goyeneche. El arquitecro buscaba crear un complejo industrial adelantado a su tiempo que se configuró en torno a un imponente palacio barroco diseñado por José de Churriguera, cuyo patio rectangular, flanqueado por arcos y escalinatas, se rodeaba de fábricas donde se producían textiles, vidrio, papel, jabón o vino. En torno a este centrro neurálgico se suceden plazas, plazoletas, fuentes y casas de piedra que alojaban a los obreros. Reconocido como Monumento Histórico-Artístico desde 1941 y Bien de Interés Cultural desde 2000, hoy figura también en la lista de los Pueblos más Bonitos de España.

El pueblo más bonito de Málaga: Frigiliana
Viajamos ahora al corazón de la Axarquía, a una ladera de las sierras de Almijara, Tejeda y Alhama. Ubicado a tiro de piedra de la Costa del Sol se encuentra un pueblo de un pasado morisco muy presente: las callejuelas empinadas, los pasadizos y las casas encaladas conforman el conjunto arquitectónico de origen árabe mejor conservado de la provincia. Las calles forman un laberinto blanco que conduce a joyas como la iglesia renacentista de San Antonio (siglo XVII), la ermita del Santo Cristo de la Caña (siglo XVIII) o el caserón renacentista Palacio de los Condes de Frigiliana, conocido como El Ingenio.

El pueblo más bonito de Murcia: Calasparra
Podríamos decir que este municipio del noroeste murciano es un favorito del agua: cuatro ríos y dos pantanos moldean un paisaje fértil y diverso que ha dado lugar al primer arroz con D.O. de España. Su variedad paisajística y patrimonial favorecen un amplio catálogo de actividades: desde la espeleología o el barranquismo entre cañones y cuevas hasta la visita de pinturas rupestres y yacimientos arqueológicos. Entre sus rincones más singulares destaca el santuario de la Virgen de la Esperanza, excavado en la roca e integrado en la cueva hasta el punto de que muchos lo llaman la “pequeña Petra” murciana.

El pueblo más bonito de Navarra: Olite
No es una ciudad suiza ni un poblado perdido de Normandía. Estamos en Olite, un municipio con poco más de 3.000 habitantes que parece haberse escapado de entre las páginas de un cuento de los Hermanos Grimm. Sus calles empedradas y de tonos cálidos dan paso a nobles caserones con blasones, arcadas góticas, palacios renacentistas y barrocos, mientras la huella de la muralla romana recuerda su origen antiguo. Pero es el imponente Palacio Real —con torres picudas, jardines frondosos e interiores exuberantes— quien domina la escena. Declarado Monumento Nacional en 1925, fue la antigua corte de los reyes navarros y sigue siendo el gran icono de la villa. En torno a él, la vida fluye en la plaza de Carlos III, donde las terrazas invitan a un vino, o en la Rúa Mayor, presidida por la iglesia de San Pedro. En agosto, un mercado medieval llena sus calles de personajes que parecen más apropiados para su entorno que el viandante habitual: mercaderes, trovadores, halconeros y artesanos convierten el pueblo en una postal viva de su pasado.

El pueblo más bonito de Ourense: Ribadavia
Estamos en la auténtica capital gallega del vino. Ya los romanos explotaban este recurso, que alcanzó fama europea en el siglo XV gracias al Camino de Santiago. Declarado Conjunto Histórico-Artístico en 1947, lo primero que descubre el visitante es el imponente Castillo de los Condes de Ribadavia —recordemos que Ribadavia fue capital del Reino de Galicia—, que todavía domina el valle custodiando las viñas. Hoy el edificio está abandonado, pero puede recorrerse con audioguía. Desde allí, la trama urbana despliega plazas porticadas, casas de piedra con tejados de teja naranja y joyas como el Pazo Condal, un barroco del XVII que hoy acoge la oficina de turismo. Pero la zona más imprescindible es la judería medieval. Este barrio, donde se comenta que llegaron a residir hasta 15.000 judíos, es un laberinto de balcones voladizos bajo los que se protegían pequeños comercios que se ha conservado casi intacto.

El pueblo más bonito de Palencia: Villalcázar de Sirga
Villalcázar de Sirga, a unos 40 kilómetros de la capital palentina y en plena Tierra de Campos, otra parasa del Camino de Santiago donde disfrutarán los amantes del paisaje, la historia y la devoción. Desde la distancia asoma su imponente iglesia, Santa María la Blanca, que fue levantado por los templarios. El caserío, salpicado de casas blasonadas y escudos heráldicos, conserva su aire solemne; y la geografía municipal está salpicada de palomares –destaca el Palomar del Camino, hoy convertido en Centro de Interpretación–, mientras que la ermita de Nuestra Señora del Río, justo antes de cruzar el Ucieza, es una visita indispensable.

El pueblo más bonito de Las Palmas: Teror
Teror, en el norte de Gran Canaria, no solo es uno de los pueblos más bonitos de la isla y de la provincia, sino de todo el archipiélago. Se trata de uno de los núcleos habitados más antiguos de la zona. Su origen se remonta a tiempos anteriores a la conquista, aunque el casco histórico que hoy vemos —impecablemente conservado— se configuró a partir del siglo XV. Las calles adoquinadas y las casitas de colores con balcones de madera forman un conjunto tradicional que alcanza su máxima expresión en la Calle Real, donde las fachadas se suceden armónicas hasta desembocar en la Plaza de Teror. Allí se alza la Basílica de la Virgen del Pino, patrona de la Diócesis de Canarias y declarada Monumento Histórico-Artístico y Bien de Interés Cultural.

El pueblo más bonito de Pontevedra: Baiona
Lo que un día sobrevivió como villa marinera hoy es todo un enclave turístico. Aunque no es muy grande, cuenta con un lugar destacado en la historia: fue la primera de Europa en recibir noticias del descubrimiento de América gracias a la llegada de la carabela La Pinta, capitaneada por Martín Alonso Pinzón y hoy recreada en una de sus playas. Su perfil más icónico lo marca la Fortaleza de Monterreal, una mole amurallada del siglo XI –hoy reconvertida en Parador Nacional– que corona la colina y domina toda la bahía. A sus pies se extienden playas como Barbeira, Ribeira o Cuncheira, que descansan en la ladera del monte Boi. Un poco más adentro, en el casco histórico, las callejuelas empedradas y las casas señoriales conviven con joyas como el convento de las Madres Dominicas, la ex colegiata de Santa María (siglo XIII) o la monumental estatua de la Virgen de la Roca, de 15 metros, obra de Antonio Palacios y Ángel García.

El pueblo más bonito de La Rioja: Ezcaray
Con apenas 2.000 habitantes, este rinconcito riojano despliega un casco antiguo encantador donde se mezclan la arquitectura popular serrana, flores en los soportales y plazas porticadas de trazo irregular que invitan al paseo. Su historia está marcada por la industria textil —aquí el Marqués de la Ensenada fundó la Real Fábrica de Paños—, y la repoblación por parte de vascos en el siglo X tras la reconquista. Entre sus fundamentales están la iglesia de Santa María la Mayor, levantada sobre un templo románico del XII y enriquecida con aportes góticos, renacentistas e hispanoflamencos hasta el XVI; las casonas barrocas del XVIII, entre ellas la de los Condes de Torremúzquiz, el palacio del Arzobispo o la casa de los Gil de la Cuesta; y la parada que actualmente le da más fama, la estación invernal de Valdezcaray. Si quieres llevarte un souvenir de aquí, tiene que ser, por supuesto, una manta de lana.

El pueblo más bonito de Salamanca: Ciudad Rodrigo
Ciudad Rodrigo, muy cerca de la frontera con Portugal y a orillas del Águeda, casi impone respeto a la hora de darle el calificativo de "pueblo". Su casco histórico, rodeado de pedazos de muralla, despliega un repertorio excepcional de palacios y casas señoriales de los siglos XV y XVI: muchos siguen siendo propiedad privada, pero otros albergan hoy bancos, oficinas o espacios culturales y se pueden visitar. Entre sus joyas destacan el Palacio de los Águila —renacentista, de los siglos XVI-XVII, hoy convertido en centro artístico—, la casa de los Vázquez, actual sede de Correos con un espléndido vestíbulo artesonado, o el Ayuntamiento, cuya escalera y balcón merecen una visita. Tampoco te olvides de visitar la catedral, incluyendo claustro y coro, y culminar el viaje en el Alcázar, hoy Parador Nacional, cuya imponente torre del homenaje no olvida el pasado defensivo de esta villa.

El pueblo más bonito de Santa Cruz de Tenerife: Masca
Escondido entre barrancos y montañas se encuentra Masca, un caserío aislado de calles empinadas y casas de piedra volcánica que componen una de las mejores muestras de la arquitectura típica canaria. Está en un valle remoto en el extremo noroccidental de la isla y, aunque se puede ir en coche, la mejor opción es hacer una ruta de senderismo: el paisaje que dibuja el camino es espectacular. ¿No os recuerda un poco a Machu Picchu?

El pueblo más bonito de Segovia: Madriguera
Es uno de los pueblos rojos de Segovia, uno de los tesoros mejor escondidos de la sierra de Ayllón. Y no, no está pintado de ese color a propósito (como sucede como Júzcar, el pueblo azul de Málaga), sino que se debe a la elevada composición ferruginosa de la piedra y la arcilla de la zona. Casi casi, como poner un pie en Marte.

El pueblo más bonito de Sevilla: Santiponce
A solo siete kilómetros de la capital se encuentra este municipio. Y, si por algo merece una visita, es por ver de cerca los yacimientos arqueológicos de la antigua ciudad romana Itálica, de la que salieron dos de los emperadores más famosos del imperio: Adriano y Trajano.

El pueblo más bonito de Soria: Caracena
En medio de un paisaje de espectacular belleza, junto a la sierra de Pela y rodeada por tres cañones, se encuentra una de esas villas que ni te imaginas de Soria. Un lugar que, con solo 14 habitantes, tiene castillo, yacimientos arqueológicos y hasta iglesia románica con una de las galerías porticadas más bonitas de la provincia.

El pueblo más bonito de Tarragona: Horta de Sant Joan
Pueblos medievales en España hay muchos, pero no todos pueden presumir de haber encandilado al mismísimo Picasso. Este, sí. Su estética monumental y sus calles empedradas están declaradas Bien de Interés Cultural, aunque la fama se la lleva otro monumento: Lo Parot, un olivo de más de dos mil años de antigüedad declarado árbol monumental.

El pueblo más bonito de Teruel: Cantavieja
Aunque es difícil competir en belleza con Albarracín o Valderrobres, el pueblo medieval de Cantavieja es una de las joyitas a tener en cuenta en Teruel. Situado en la comarca del Maestrazgo, su pasado cuenta historias de templarios y carlistas. Y entre sus monumentos, una muralla, un castillo en lo alto de la colina y una iglesia tan bella que su arquitecto dijo cuando la terminó que no había “ni una igual en Roma”. Tienes que verla.

El pueblo más bonito de Toledo: Yepes
De origen romano (fundada allá por el 600 a.c) e historia mozárabe, fue centro de convivencia de las tres culturas en época medieval. Hoy, por su riqueza monumental (tiene hasta restos de murallas), está declarado Conjunto Histórico Artístico. Además, se la conoce como ‘Toledillo’ (quizá por su parecido razonable, pero en miniatura, con la capital) y es un Pueblo Mágico de España. ¿Qué más se puede pedir?

El pueblo más bonito de Valencia: Sagunto
A solo media hora de Valencia se encuentra esta ciudad con más de dos mil años de historia. Alcanzó su máximo esplendor en tiempos de los romanos, y todavía hoy se nota: un teatro romano, restos de la calzada, un arco de entrada, un muro del templo de Diana… Y en lo alto, el castillo, una fortaleza andalusí del siglo XI coronando el municipio con vistas al Mediterráneo.

El pueblo más bonito de Valladolid: Wamba
Este municipio es singular incluso en el nombre, siendo el único pueblo de España que empieza por uve doble. Se lo pusieron los visigodos que se asentaron en esta zona, a solo 20 kilómetros de la capital actual. De aquella época es el templo sobre el que se levanta la iglesia de Santa María, del siglo X, famosa no por su pasado sino por su peculiar (y un poco tétrica) capilla: decorada con miles de cráneos humanos. Es el osario de Wamba.

El pueblo más bonito de Vizcaya: Ea
Si ya has estado en Lekeitio, Bermeo y Mundaka, es momento de poner un pie en Ea. Uno de esos pueblos pintorescos e inconfundiblemente vascos, con un casco histórico atravesado por la ría, cruzado por cuatro puentes de piedra y rodeado de un paisaje idílico que termina en el mar.

El pueblo más bonito de Zamora: Granja de Moreruela
Situado en Tierra de Campos, la historia de Granja de Moreruela está estrechamente ligada a la del monasterio cisterciense que lleva su nombre. Se levantó en época medieval y hoy solo quedan los restos. Lo sorprendente es que, a pesar de no tener ni techo, sigue sorprendiendo, sobre todo a los peregrinos que pasan por este tramo del Camino de Santiago.

El pueblo más bonito de Zaragoza: Anento
Este es, oficialmente, uno de los pueblos más bonitos de España por derecho propio. Por dentro, y por fuera, porque su historia es casi un milagro: de ser un pueblo prácticamente olvidado y sin habitantes, a recuperarlos en apenas unos años. Ellos son los culpables de que el pueblo luzca hoy precioso y tenga hasta una ruta de rincones con encanto.

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