Mallorca, un destino 'pet friendly' para disfrutar también en otoño

Existe una Mallorca más allá del verano. Una Mallorca que lejos del bullicio estival se convierte en un lugar tranquilo, genuino, lleno de naturaleza, cultura, gastronomía e historia, perfecto para descubrir junto a tu mascota.

Viajar.es para Balearia
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Foto: Sebastià Torrens

Mallorca en otoño tiene muchísimo que ofrecer y cada vez más gente se anima a explorar todos los encantos de la isla en esta época del año aprovechando los puentes de octubre y noviembre. Las altas temperaturas del verano ya han desaparecido y el tiempo se mantiene suave y estable, con unos agradables 20ºC de media. Baleària conecta diariamente la península con Mallorca desde los puertos de Barcelona, Valencia o Dénia, tanto en cómodos ferries como en embarcaciones de alta velocidad.

BALEARIA

Sin duda es la forma más confortable y relajada de llegar a la isla. Además de poder moverte libremente por el barco, disfrutando durante la travesía de las hermosas vistas y los numerosos espacios y servicios a bordo, este medio de transporte te da la posibilidad de viajar con tu propio vehículo y olvidarte así de las limitaciones de equipaje. Igualmente, es la opción ideal para aquellos pasajeros que quieren tener siempre cerca su mascota, porque a bordo de los ferris y fast ferris de Baleària los animales pequeños pueden viajar de forma agradable en diferentes acomodaciones, según sus necesidades.

A Mallorca en barco: ¡Humanos y perros a bordo!

Los camarotes pet friendly están especialmente acondicionados para el transporte de tu mascota y en ellos podrás viajar junto a toda tu familia de forma cómoda y tranquila durante toda la travesía. Los camarotes tienen suelo vinílico y un protocolo de limpieza especial para garantizar la máxima higiene. Se podrán albergar dos animales, siempre y cuando su peso no supera los 30kg. Es posible solicitar un bebedero/comedero y una plataforma con empapador o llevarte su propia cama para que tu mascota se sienta como en casa. Puedes reservar tu camarote pet friendly en tres sencillos pasos entrando en su web.

BALEARIA

Las casitas de calma instaladas en las zonas Pet y dotadas con sistemas Smart de video seguimiento son también una buena opción para los animales de compañía. Según el buque, los pasajeros podrán acceder a visitar a sus mascotas durante la travesía o seguir su viaje a través de tu dispositivo móvil gracias a las cámaras instaladas que permiten verle en todo momento. Estas zonas amplias y seguras situadas en cubierta, garaje u otros puntos del buque, poseen además ventilación y servicios de limpieza especiales.

Por su parte, con las butacas pet friendly, tu mascota puede viajar cómodamente en transportines junto a ti. Perros, gatos, conejos, hurones, aves no de corral ... Esta es una nueva acomodación apta para cualquier mascota siempre y cuando no pese más de 8 kilos, incluido el transportín.

Mallorca, escenario de contrastes y paisajes mediterráneos

Mallorca es mucho más que sol y playa y la estación otoñal es perfecta para descubrirla. Naturaleza, deporte, playas, cultura, tradición, gastronomía, compras, pueblos con encanto y rincones alejados para disfrutar, ya sea solo, en pareja, con tu familia o tu mascota. La lista de rincones y planes que Mallorca ofrece durante estos meses es casi infinita.

Una isla para caminarla

El otoño es uno de los mejores momentos para hacer senderismo y conocer hasta el último rincón de la isla. La ruta más conocida y mejor conservada es la de Pedra en Sec (Ruta de piedra en seco o GR221), un sendero bien señalizado que se extiende a lo largo de 90 kilómetros a través de las montañas de la Sierra de Tramontana, enlazando Port d'Andratx con Pollença y que permite descubrir los paisajes construidos de muros en seco que entrecruzan las alturas de la isla. Dividida en ocho etapas, este paisaje protegido por la Unesco tiene actualmente 167 km abiertos y señalizados, de los cuales 85 km corresponden al itinerario principal y 82 km forman parte de las variantes.

Sebastià Torrens

En el otro lado de la isla, al nordeste, el parque natural Península de Llevant es otra zona perfecta para el senderismo, la observación de aves y el baño en calas escondidas. Situada en el término municipal de Artá, además de su valor paisajístico esta reserva natural destaca por su rico patrimonio etnológico, en el que se han conservado actividades agrícolas tradicionales.

El paraíso ciclista de Europa

Mallorca tiene muchas y muy variadas rutas para conocerla a golpe de pedal. La carretera costera de la Tramontana, por ejemplo, una ruta de 110 km que recorre la costa oeste enlazando Pollença con Andratx. Asciende 2.520 metros y atraviesa el Coll de Femenia, Puig Major (el punto más alto de la isla) Can Costa, Cap des Bosquet, es Grau y el Coll de sa Gramola para finalizar en Andratx.

La península de Formentor es otra de las rutas ciclistas más recomendables de la isla balear, con sus espectaculares vistas y los 20 km que separan Port de Pollença del faro de Formentor. Si lo que te gusta son las curvas, el pueblo pesquero de Sa Calobra es famoso por la belleza del entorno y sus 10 kilómetros de curvas sinuosas y cerradas, 12 curvas de 180 grados y una de 360, Nus de sa Corbata, donde la carretera pasa por debajo de sí misma.

Los pueblos con más encanto de la isla

Más allá de Palma, Mallorca está repleta de hermosos y pintorescos pueblos de montaña. Banyalbufar, en la Sierra de Tramontana, posee unas impresionantes vistas al Mediterráneo y es Patrimonio de la Humanidad. Este pueblo, con sus numerosos bancales, su seña de identidad, está ubicado entre el mar y la montaña y desde allí es posible disfrutar de unos asombrosos atardeceres.

Dominada por su monasterio, la belleza de Valldemossa sedujo incluso a Chopin y George Sand, que decidieron instalar allí durante una temporada su nidito de amor. En Valldemossa, Sand escribió Un invierno en Mallorca y Chopin compuso sus Preludios Op.28.

Sóller, situado en el “valle de las naranjas” está considerado uno de los pueblos más bellos de toda España. Con un núcleo histórico imponente que te traslada al instante a otro tiempo, es muy recomendable recorrer sus estrechas calles y descubrir casas de arquitectura mallorquina y palacios de influencia francesa conviviendo con edificios modernistas.

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Cerca de Sóller, es posible visitar La Torre de Sa Pedrissa, una de las más grandes del litoral mallorquín. Fue construida en 1614 con el objetivo de disuadir los ataques de piratas y corsarios que asolaban la costa balear en aquella época. La visita a esta torre partiendo del Puerto de Sóller es un paseo sencillo, de apenas 3km ida y vuelta, que esconde una gran recompensa para los sentidos debido al atractivo paisajístico de la zona.

También resulta muy agradable recorrer el interior de Pollença y perderse por las callejuelas y rincones empedrados repletos de restaurantes y tiendas de artesanía. El Calvario de Pollença es un santuario situado al norte de la población, con una escalera de 365 escalones, que representan los días del año. Es muy bella la subida por un camino flanqueado por cipreses y cruces de gran tamaño hasta llegar a la cima donde está situada la ermita, con una panorámica excepcional de toda la costa.

Si se quiere bucear en la historia y la tradición de la isla, no conviene perderse la ciudad romana de Pollentia, el yacimiento arqueológico de la época romana más importante de Mallorca. Esta ciudad, fundada en el año 123 antes de Cristo y declarada Conjunto Histórico Artístico en 1946, se ubica en el exterior de las murallas medievales del centro histórico de Alcudia. Están excavadas una zona residencial conocida como La Portella, el Foro y el Teatro. El Museo Monográfico de Pollentia alberga los hallazgos hechos en las excavaciones.

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Otra visita imprescindible para acercarse a la prehistoria de Mallorca y conocer cómo se vivía en el poblado talayótico de Son Fornés hace más de 2.000 años es el Museo Son Fornés. Se ubica en un antiguo molino del siglo XVIII, llamado Molí des Fraret, ejemplo de arquitectura tradicional mallorquina y en él se exponen los objetos hallados en el yacimiento.

Tiempo para comer, beber y comprar

El arte, el agroturismo y la agricultura se combinan en muchas de las ferias y mercados que se celebran en Mallorca en octubre, la mayoría de las cuales están dedicadas al producto local. Desde 1996, el pueblo de Consell acoge la Feria del Otoño y el Vino, con la presencia de muchos viñedos y bodegas de la isla.

Otras propuestas culinarias son la Feria del pimiento en Felanitx o la Feria de la Sobrassada en Campos, un pueblo especialmente sabroso en el que también se pueden degustar el queso Piris o su famosa coca de patata.

En todo viaje que se precie, hay que reservar un tiempo para comprar productos autóctonos de la zona y llevarse un recuerdo inolvidable del lugar. Desde 1949, Bujosa Tèxtil se dedica a la fabricación artesanal de telas mallorquinas. Estas, teñidas a mano y llamadas también “telas de lenguas o llengües” por su parecido con los diseños de lenguas de fuego, forman dibujos y formas geométricas simples, de colores vivos y con infinidad de tonalidades. Se utilizan normalmente para decoración y cortinajes. El taller, situado en el bello pueblo de Santa María del Camí, realiza también todo tipo de tapicería y la singularidad de su telar artesano justifica por si sola la visita hasta allí.

Si lo que buscas es una compra original, pero original de verdad, la fábrica de botas estilo cowboy Toni Mora es tu lugar. Tiene su fábrica en Alaró y allí descubrirás su detallado y tradicional proceso de producción para elaborar botas personalizadas. De hecho, es posible elegir entre una gran cantidad de tipos de pieles, remates, bordados o altura del tacón de la bota.

Como habrás visto, Mallorca tiene mucho que ofrecer… Ven a la isla con Baleària y prepárate para vivir tu experiencia más completa. ¡Qué no te lo cuenten!