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Tadao Ando, maestro japonés del hormigón, definió así la Alhambra de Granada: "Es el lugar donde el ser humano ha estado más cerca de construir el paraíso con sus propias manos. No hay nada igual en el mundo"

Para algunos es la octava maravilla del mundo, para sus constructores era el máximo ejemplo de esplendor del Reino Nazarí de Granada.

El maestro del hormigón quedó embelesado con la belleza de la luz en la Alhambra de Granada

El maestro del hormigón quedó embelesado con la belleza de la luz en la Alhambra de Granada / Istock

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Dice Tadao Ando que "la arquitectura solo se considera completa cuando el ser humano la experimenta". A pesar de no haber ido a la universidad, el japonés se ha convertido en uno de los grandes maestros de la arquitectura minimalista contemporánea, con más de 40 años de carrera a sus espaldas. Viajó por el mundo para aprender de los mejores, Mies van der Rohe, Frank Lloyd Wright, Le Corbusier... Pero uno de los edificios que más le sorprendieron en sus viajes por el mundo fue la Alhambra de Granada.

Vista de la Alhambra en Granada con Sierra Nevada al fondo

Vista de la Alhambra en Granada con Sierra Nevada al fondo / Istock / Guillermo Perales

La luz es uno de los elementos que más fascina al arquitecto. De hecho, en alguna que otra vez ha confesado que al ver la luz proveniente del óculo del Panteón de Roma supo que su vocación era la arquitectura. Así como en las iglesias románicas se percató que "solo la luz era esperanza". Si hay un elemento que destaca en la Alhambra es precisamente la luz. Y el agua. El príncipe de Japón, Naruhito, cuando la visitó dijo que al escuchar el agua en los jardines y en el Patio de los Leones comprendió la importancia del agua en la arquitectura.

La joya oculta de Granada está rodeada de naturaleza, barrancos y cascadas: Ni Montefrío, ni Pampaneira

Adriana Fernández

En la obra de Ando, el agua y la luz aparecen una y otra vez como materiales arquitectónicos y elementos de contemplación. Son tan importantes como el hormigón o la piedra. Esos elementos de la naturaleza que se integran en edificios como la Alhambra, también forman parte del pensamiento del arquitecto, que defiende que la naturaleza no se contempla desde fuera, sino que se integra en la experiencia espacial. Por eso, muchos críticos han señalado un gran parecido con obras suyas como la Iglesia de la Luz o el Templo del Agua.

La gran joya de Granada

La Alhambra granadina recibe millones de visitantes al año -siendo el monumento más visitado de España- y no es Tadao Ando el único que ha quedado impresionado con ella. El antiguo Reino Nazarí de Granada dejó como máxima expresión este palacio sobre la colina al-Sabika, frente al Albaicín y con Sierra Nevada como telón de fondo. El skyline y la historia de Granada no podría entenderse sin este lugar que se creó para demostrar el poder de la dinastía nazarí y para que pudiera contemplarse desde todos los rincones de la ciudad.

Palacios nazaríes dentro de la Alhambra de Granada

Palacios nazaríes dentro de la Alhambra de Granada / Istock / SCStock

Para muchos, es la octava maravilla del mundo. Su nombre significa "castillo rojo" y está compuesto por ciudadela, palacio y fortaleza árabes. Gracias a que los árabes encontraron un resquicio de territorio andalusí en la península, pudieron desarrollar su periodo de mayor esplendor artístico. Lo más antiguo de la Alhambra es la muralla y el acueducto. Más tarde se construyeron la Alcazaba y las torres, y ya en el siglo XIV, los tres palacios nazaríes: el de Mexuar, el de Comares y el de los Leones.

La fuente de los Leones en la Alhambra de Granada

La fuente de los Leones en la Alhambra de Granada / Istock / Elena Zolotova

Tras la Reconquista, los Reyes Católicos respetaron su forma, pero quisieron añadir su impronta. Llevaron a cabo varias reformas y añadieron el convento de San Francisco. Luego, su nieto, mandó levantar el palacio de Carlos V, que llevaba su nombre. Entre los siglos XVIII y XIX, quedó completamente abandonada y olvidada. E incluso después, bien entrado el siglo XX, muchos lugareños cuentan que antes estaba abierta y que las familias pasaban allí el día como quien pasa la tarde en un parque cualquiera.

Granada en torno a la Alhambra

Granada es una ciudad rica en muchos sentidos, pero sobre todo a nivel patrimonial. Son muchos los visitantes que se quedan pasmados ante tal belleza, y es que hay una frase allí que dice que "no hay en la vida nada como la pena de ser ciego en Granada". El palacio de la Real Chancillería, la iglesia de San Gil y Santa Ana, la Carrera del Darro, los baños árabes del Bañuelo -los mejor conservados del país-, el paseo de los Tristes o el Sacromonte son algunos de los infinitos rincones que terminan de dar forma a la ciudad.

El casco histórico de Granada con la iglesia de San Salvador al fondo

El casco histórico de Granada con la iglesia de San Salvador al fondo / Istock / StephenBridger

Dedicar varios días a visitarla es algo que todo el mundo debería hacer una vez en la vida -si no más-. Y dedicar al menos una mañana entera a conocer la Alhambra, el Generalife y el Realejo, pasando por la casa museo de Manuel de Falla. Todo en Granada es arte y belleza, desde la mítica Alhambra hasta las cuevas del Sacromonte, incluyendo su exquisita gastronomía y su imponente cultura. Ya lo dijo Tadao Ando: "Es el lugar donde el ser humano ha estado más cerca de construir el paraíso con sus propias manos. No hay nada igual en el mundo". Aunque se puede aplicar a toda la ciudad.