Maderuelo, la escapada segoviana perfecta desde Madrid: joya medieval y lechazo

Un pueblo imprescindible junto al Parque Natural Hoces del Río Riaza

José Miguel Barrantes Martín
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Foto: Sami Auvinen / ISTOCK

Son muchos los destinos, y bien conocidos, que nos brinda Segovia para una escapada desde la capital del país. Pero queremos hacer hincapié en uno de ellos porque se trata de un lugar no tan recurrente y sí muy interesante. Un punto de la geografía de Castilla y León que no ha sucumbido aún a las grandes aglomeraciones, a pesar de formar parte de la Asociación de los Pueblos más Bonitos de España.

Pueblo medieval con casas de piedra, calles empedradas, puertas y ventanas antiguas, arcos y paredes
Pueblo medieval con casas de piedra, calles empedradas, puertas y ventanas antiguas, arcos y paredes | Jose Miguel Sanchez / ISTOCK

Un Conjunto Histórico medieval que cuenta con todos los ingredientes para hacernos disfrutar del momento: un patrimonio genuino que nos hace remontarnos varios siglos atrás en el tiempo, vistas formidables sobre el embalse de Linares y el Parque Natural Hoces del Río Riaza a las puertas.

Y, por si fuera poco, el acicate gastronómico del plato estrella de esta zona: el lechazo asado. ¿Qué más podemos pedir? Nos adentramos en Maderuelo

Un pequeño pueblo, de poco más de cien habitantes, que es una joya medieval

Rayando con las provincias de Burgos y Soria, en el extremo oriental de la cadena montañosa de Serrezuela y en el mismo pantano de Linares, Maderuelo se encarama a lo largo de un cerro que se asoma a un meandro sobre las aguas embalsadas del río Riaza, que se amansan en este punto debido a la existencia del pantano de Linares del Arroyo. Una obra inaugurada a mediados del siglo pasado, que cubrió por completo el pueblo del mismo nombre y estructuras emblemáticas como un puente medieval de posible origen romano que aún puede apreciarse cuando el nivel de las aguas baja.

Vista de Maderuelo en su cerro y con el pantano de Linares a sus pies
Vista de Maderuelo en su cerro y con el pantano de Linares a sus pies | Vunav V / ISTOCK

Una preciosa villa, declarada Conjunto Histórico, que ancla sus orígenes hace un milenio, cuando estas tierras fueron poco a poco repobladas tras la Reconquista, formando un núcleo defensivo de la margen izquierda del río Duero. Es por entonces cuando se crea un recinto amurallado siguiendo el contorno y la forma del cerro en el que asienta la población hoy en día.

Gracias a esta posición privilegiada, en la actualidad podemos disfrutar de unas vistas privilegiadas y amplias que abarcan el inconfundible paisaje del pantano de Linares del Arroyo y la postal del largo puente que atraviesa el río Riaza.

Embalse de Linares
Embalse de Linares | clavivs / ISTOCK

La muralla, de la que se conservan buenos tramos, encierra el entramado urbano de esta pequeña población segoviana. El Arco de la Villa, como se conoce la principal puerta monumental que da acceso al interior – una de las cuatro que existieron en el pasado -, da una buena idea tanto del ambiente medieval que nos vamos a encontrar intramuros como de las vetustas piedras que forman muchas de las construcciones de Maderuelo.

Mucha historia y un ambiente de otra época

Las estrechas calles nos conducen por un escenario que nos remonta muchos siglos atrás en el tiempo, en dirección hacia las ruinas del torreón que formaba parte del antiguo castillo. La plaza de San Miguel, en la misma entrada del pueblo, tras atravesar el Arco de la Villa, es una pura postal. Allí, la ermita románica dedicada a este santo nos da la bienvenida.

A partir de ahí, los caminos se bifurcan bordeando el núcleo central de casas del comienzo de Maderuelo, hasta que vuelven a encontrarse en una plaza presidida por un rollo de justicia, donde se erige la iglesia de Santa María del Castillo, una destacada construcción que aúna varios estilos y materiales, aunque su estructura responde a un templo románico.

En uno de los flancos de la iglesia, instalada en una terraza, nos llamará la atención la presencia de un arma de asedio medieval, que se ha convertido en un icono de la villa para los turistas.

La iglesia de Santa María del Castillo en Maderuelo ha aguantado las inclemencias del tiempo durante siglos
La iglesia de Santa María del Castillo en Maderuelo ha aguantado las inclemencias del tiempo durante siglos | Jose Ramiro Laguna / ISTOCK

Desde allí, y avanzando por las calles del pueblo, encontraremos varios puntos que actúan como miradores hacia el embalse, con unas panorámicas formidables, distinguiendo perfectamente tanto la silueta del puente que atraviesa el río como la planta de la ermita románica de la Vera Cruz, ya extramuros, al otro lado del curso fluvial.

A pesar de situarse fuera del núcleo amurallado, se trata seguramente de la construcción más emblemática de Maderuelo, como advierte su declaración como Monumento Nacional, no tanto por su sencillo aspecto sino por las extraordinarias pinturas murales del siglo XII que presentaba en su interior, consideradas uno de los mejores conjuntos de frescos castellanos de esa época. Hablamos en pasado porque, antes de la construcción del pantano, y ante el riesgo de verse afectada la ermita por las aguas, las pinturas fueron trasladadas al Museo del Prado.

Maderuelo al amanecer es una maravilla 
Maderuelo al amanecer es una maravilla  | Jose Ramiro Laguna / ISTOCK

Pero al margen de la riqueza patrimonial de Maderuelo y de su encantador ambiente medieval, no hay que olvidar tampoco que se trata de una población conocida por sus restaurantes especializados en lechazo asado. Una opción muy recomendable para coger fuerzas si, además de visitar el pueblo en sí nos animamos a adentrarnos en las hoces del río Riaza, fácilmente accesibles desde este punto, que es una de sus puertas de entrada.

El Pantano de Linares durante las sequías deja una imagen espectacular
El Pantano de Linares durante las sequías deja una imagen espectacular | Raul Ortega Marinas / ISTOCK

Podremos además aprovechar para visitar el Refugio de Rapaces de Montejo, un reconocido espacio de conservación de aves en España y famoso por ser el hábitat de una de las mejores poblaciones de buitre leonado de Europa. Constituido por dos reservas, una al norte del Parque Natural y otra en el mismo embalse de Linares del Arroyo, pone de relieve la fauna y el entorno donde se emplaza Maderuelo.